24/05/2026
*Sermón para Pentecostés*
_Hech 2, 1-11 / 1 Cor 12, 3b-7.12-13 / Jn 20, 19-23_
1. El miedo encerrado
Los apóstoles estaban encerrados. Jn 20,19 lo dice claro: "por miedo a los judíos".
Tenían todo para salir: vieron al Resucitado, les dio paz, les sopló el Espíritu. Y aun así se quedaron adentro con las puertas cerradas.
Así estamos nosotros. Bautizados, confirmados, sacerdotes, laicos comprometidos... y con miedo. Miedo al qué dirán, miedo a quedar mal, miedo a que si hablo de Cristo me tachen de fanático.
Tenemos al Espíritu en casa y vivimos como huérfanos.
2. Pentecostés no es un recuerdo, es un evento
Hace 2000 años no pasó solo "algo bonito". Bajó fuego.
Fuego que no quema, que enciende. Lenguas que no confunden, que hacen entender. Viento que no destruye, que empuja hacia afuera.
Pentecostés invierte Babel. En Babel la gente quiso subir a Dios por su cuenta y terminó sin entenderse. En Pentecostés Dios baja y hace que partos, medos, elamitas, romanos... todos entiendan en su lengua.
El Espíritu no nos hace iguales. Nos hace uno en la diferencia. No borra tu forma de ser, tu acento, tu historia. La toma y la hace hablar de Cristo.
Por eso la primera señal del Espíritu no es hablar en lenguas raras. Es que la gente diga: "¿Cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra propia lengua?" Hech 2,8.
El Espíritu hace comprensible a Cristo. Si tu vida no hace comprensible a Cristo para el que tienes al lado, algo falta.
3. ¿Qué hace el Espíritu hoy?
Tres cosas muy concretas:
*Primero: rompe el miedo.*
No quita los problemas. Quita el miedo a enfrentarlos con Cristo. Los apóstoles salieron del cenáculo y se fueron a predicar a la plaza donde los podían matar. Eso solo lo hace el Espíritu. Sin Él, somos prudentes. Con Él, somos valientes.
*Segundo: crea Iglesia.*
1 Cor 12 lo dice: "En un solo Espíritu fuimos bautizados todos para formar un solo cuerpo". El Espíritu no hace cristianos solitarios. Hace comunidad. Si tu fe te aísla, te amarga, te vuelve juez de los demás, no es del Espíritu. El Espíritu une, aunque duela.
*Tercero: da perdón.*
Jn 20,23: "A quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados". El primer regalo del Espíritu Resucitado es la misericordia. Antes de dar misiones, poderes, carismas... da perdón. Porque una Iglesia sin misericordia se vuelve secta. Una Iglesia con misericordia se vuelve hospital de campaña, como decía el Papa Francisco.
4. La pregunta para hoy
Pentecostés no se repite como recuerdo. Se actualiza cada vez que un cristiano deja de tener miedo y abre la boca.
La pregunta no es "¿sentiste algo raro en la confirmación?". La pregunta es: ¿Qué te tiene encerrado hoy? ¿Qué puerta no te atreves a abrir por miedo?
Puede ser la puerta de reconciliarte con tu papá. La puerta de hablarle a tu hijo de Dios sin pena. La puerta de dejar ese pecado que confiesas y repites. La puerta de servir en tu parroquia sin esperar que te aplaudan.
El Espíritu está soplando. El problema es que nosotros tenemos las ventanas cerradas.
Hoy no venimos a celebrar que "hace 2000 años pasó algo". Venimos a pedir que pase hoy.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Que no salgamos de esta Misa igual. Que salgamos como los apóstoles: con miedo afuera, con Cristo adentro, y con ganas de decirle al mundo que está vivo.
Y si no sabes por dónde empezar, empieza por el Rosario. Ahí el Espíritu te enseñará a mirar a Cristo con los ojos de María. Y cuando miras a Cristo, el miedo se va solo.
Amén.