21/05/2017
Respeto en la relación
Los hombres y las mujeres se comunican de manera distinta, y sus necesidades también son diferentes. La mujer tiende a expresar sus sentimientos francamente y con frecuencia. En cambio, los varones evitan ser expresivos frente a algunos temas espinosos.
1.- Los hombres tienden a CERRARSE cuando las emociones se ven envueltas y las mujeres tienden a ABRIRSE en la misma situación
2.- Los hombres tienden a concentrarse en UNA sola cosa a la vez mientras las mujeres tienden a ser mejores para manejar VARIAS cosas a la vez
3.- Los hombres se enfocan en RESOLVER los problemas mientras que las mujeres se sienten cómodas al COMPARTIR los problemas
Así pues, ¿cómo nos podemos comunicar en situaciones tensas sin llegar a lastimarnos con nuestro cónyuge? La clave está en el respeto.
La persona respetuosa valora a los demás y procura entender cómo se sienten. Puede que a usted le hayan enseñado desde la infancia a respetar a sus padres, tíos, abuelos o quienes tienen más autoridad en la sociedad. Sin embargo, en el matrimonio la dificultad estriba en respetar a alguien que está en el mismo nivel.
Es probable que usted escuche atentamente y hable con respeto a sus amigos, e incluso a personas extrañas. Pero en momentos de tensión familiar o laboral ¿trata de la misma forma a su pareja?
La falta de respeto en el hogar provoca tensiones y amargos conflictos. Por ello Salomón escribió una vez: “Más vale comer pan duro y vivir en paz que tener muchas fiestas y vivir peleando” (Proverbios 17:1, Versión Popular, [VP]).
La Biblia aconseja al esposo que honre, o respete, a su esposa (1 Pedro 3:7). Igualmente, “la esposa debe tenerle profundo respeto a su esposo” (Efesios 5:33).
Ahora bien, ¿cómo pueden lograr comunicarse con respeto? Veamos algunos consejos prácticos que da la Biblia.
1. Cuando su cónyuge habla, escuchelo!
A muchas personas les gusta más hablar que escuchar. ¿Es usted una de ellas? La Biblia dice que “responde[r] a un asunto antes de oírlo” es una ligereza (Proverbios 18:13). ¿Por qué es importante escuchar antes de hablar?
A veces es suficiente con escuchar y comprender cómo se siente la pareja para evitar un conflicto”.
2. Si tienen que hablar de algún tema delicado, háganlo cuando estén tranquilos y relajados. Y si a la pareja le cuesta expresarse tenga paciencia. Proverbios dice “las intenciones secretas son como aguas profundas” y que el “inteligente sabe descubrirlas” (Proverbios 20:5, VP). Recuerde que si se saca muy aprisa un cubo de un pozo, se perderá mucha agua. De la misma forma, si presióna demasiado al cónyuge, es posible que usted pierda la oportunidad de escuchar lo que hay en su corazón. En vez de eso, háganse preguntas con amabilidad y respeto, y tengan paciencia uno al otro.
3. No sea impulsivo/a Cuando su pareja hable, sea “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar, lento en cuanto a ira” (Santiago 1:19). El buen cónyuge no solo escucha con los oídos, sino también con el corazón. Por tanto, procure entender los sentimientos de su pareja. Este percibirá su respeto —o su falta de respeto— por la forma en que lo escuche.
Trate de seguir esos tres pasos. Recuerde que lo más probable es que su pareja espere comprensión, no una solución instantánea. De modo que escuche con cuidado, sienta lo que el otro siente, y entonces, solo entonces, piense qué se puede hacer. Así le mostrará verdadero respeto.
La próxima vez que su cónyuge empiece a hablarle, reprima el impulso de contestarle inmediatamente. Espere a que termine, y no le responda hasta que usted comprenda lo que quiso decir.
Más tarde pregúntele: “¿Sentiste que de verdad te estaba escuchando?”.
Cuando usted se exprese sobre su cónyuge hágalo con respeto
Asegúrese de que cuanto diga de su cónyuge “sea para edificación” (Efesios 4:29). Dicho de otro modo, sus palabras deben transmitir una imagen favorable de su pareja.
Incluso cuando estén a solas, no caiga en la tentación de usar lenguaje hiriente u ofensivo. Recuerde que Mical se enfadó con su esposo, el rey David, y lo trató con desprecio, diciendole que se había portado “como uno de los casquivanos”. Al llamarlo casquivano, o alocado, no solo ofendió a su esposo, sino que también desagradó a Dios (2 Samuel 6:20-23). ¿Cuál es la lección? Cuando hable con su cónyuge, preste atención a lo que dice (Colosenses 4:6, sea vuestra palabra siempre con gracia sazonada con sal, para que sepais como debeis responder a cada uno). Cuando los cónyuges se tratan con dignidad, hacen de su hogar “un lugar de descanso”
Reconozcan que no son iguales
la Biblia dice que son “una sola carne”, los dos han de tener la misma opinión y personalidad (Mateo 19:5). Sin embargo, no tardan en descubrir que tienen diferencias. A veces frente a un problema, uno está tan tranquilo mientras que el otro se muere de angustia.
Acéptense el uno al otro como son y respeten sus diferencias. (Filp 2.4 no busques tu propio provecho sino el de los demás)
Cuando su pareja opine o reaccione de forma distinta a usted, tenga en cuenta los sentimientos del otro y no se centre en los suyos
El respeto es imprescindible para disfrutar de una unión estable y feliz. Linda asegura: “En el matrimonio, el respeto aporta satisfacción y seguridad. Vale la pena cultivarlo”.