29/05/2026
Devocional de HOY
Es necesario creer en el Dios vivo
Fecha: 2026-05-29
Bíblico: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. (Hebreos 11:6)
Complementario: Hebreos 3:12; Habacuc 2:4
Devocional: Yo clamo al Dios vivo, y le expreso “vive Jehová”. La pregunta es ¿me acerco a Dios de esa manera?, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, o sea, crea que Él vive. No es solo saber que Dios existe, es creer que Él vive, esa es la fe. Todos dicen que Dios existe, incluso muchos cristianos predican de ello, pero ¿por qué no hay temor de Dios?, ¿por qué cada uno toma su camino?, ¿por qué cada uno es llevado de su parecer?, porque no creen que le hay, no se acercan a Dios primero, y el que se acerca debe saber que le hay, que vive. Si Dios no viviera, mi clamor sería en vano, solo el Dios vivo es aquel que puede oír mi clamor. La incredulidad me aparta del Dios vivo. No es el apartarse de Dios, es el apartarse del Dios vivo. Muchos dicen “yo no me he apartado de Dios porque sigo creyendo en Él”, pero en vez de creerle al Dios vivo, muchos se apartan de Él. Cuando esto sucede, podemos seguir leyendo la Biblia, pero no representa nada, así como entra, sale, nos volvemos como oidores olvidadizos, por eso el autor de Hebreos expresa que nuestra incredulidad nos aparta del Dios vivo. Creemos en Dios, en aquel que hizo los cielos y la tierra, el que usó a Moisés para separar las aguas y cruzar el mar en seco. Creemos que Dios fue quien proveyó de maná, y luego de carne por medio de codornices cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto, creemos todo lo que Dios hizo y relata su Palabra, pero, surge una pregunta ¿creemos en el Dios vivo de hoy? La fe es una decisión de vida, es confianza y certeza en lo que Dios dice ser y en lo que ha prometido hacer. El camino de vida se recorre por fe; y, al contrario, quien anda por el camino espacioso que lleva a perecer, su alma se tuerce, se llena de orgullo, y de esta manera el diseño original es desfigurado. El justo vive por fe. ¿Cuál es mi decisión de vida? ¿Creer en el Dios vivo o apartarme por incredulidad?
Oremos: "Amado Señor, hoy me acerco a ti con corazón agradecido, reconociendo que tú eres el Dios Vivo, aquel que nunca cambia, que ha sido desde la eternidad y hasta la eternidad. Anhelo cada día, no solo saber que tú existes, sino creer que tú vives, pues sé que esta es la fe. Por eso hoy decido confiar en ti, con la certeza de que lo que tú has dicho ser y has prometido hacer es verdad. Ayúdame a recorrer el camino de la vida por fe, pues no quiero andar por el camino espacioso que lleva a perecer, a torcer mi alma y llenarme de orgullo, sino como justo, vivir por fe. Que tu protección me cubra hoy".