23/05/2026
๐ง El poder del agua bendita no estรก en la supersticiรณn, sino en la fe de la Iglesia.
Santa Teresa de Jesรบs, mujer fuerte, mรญstica profunda y maestra de vida espiritual, conociรณ de cerca las batallas del alma. En sus escritos no habla del demonio con miedo ni con sensacionalismo, sino con la serenidad de quien sabe que Cristo ya venciรณ.
En el Libro de la Vida, la santa relata que, ante ciertas manifestaciones del maligno, la seรฑal de la cruz lo hacรญa huir, pero volvรญa. Sin embargo, cuando se usaba el agua bendita, desaparecรญa con mayor fuerza. Por eso dejรณ una enseรฑanza luminosa:
โNo hay cosa con que huyan mรกs para no tornar que del agua benditaโ.
Y aรฑadรญa que debรญa ser grande la virtud de este signo bendecido por la Iglesia.
El agua bendita no es magia. No es un amuleto. No actรบa por supersticiรณn. Es un sacramental: un signo sagrado que nos recuerda el Bautismo, nos invita a la conversiรณn y nos pone bajo la protecciรณn de Dios.
Cada vez que nos santiguamos con agua bendita, proclamamos una verdad sencilla y poderosa:
Pertenezco a Cristo.
He sido lavado por su gracia.
El mal no tiene la รบltima palabra sobre mi vida.
Por eso, mรกs que temerle al demonio, Santa Teresa nos enseรฑa a confiar en Dios. El cristiano no vence por sus propias fuerzas, sino por la gracia del Seรฑor, por la oraciรณn humilde y por los signos santos que la Iglesia nos entrega.
Que nunca falte en nuestros hogares el agua bendita, pero que nunca falte tampoco la fe viva, la oraciรณn sincera y un corazรณn dispuesto a volver siempre a Dios.
๐งโ๏ธ Santa Teresa de Jesรบs, ruega por nosotros.