27/11/2025
Había una vez, una niñita que se llamaba Periquita...y ahora es una mujer hermosa que brilla la luz de Cristo y ruge casi tan fuerte como su Señor.
Cada noche, al contarte historias de Periquita, iba preguntándome cómo serías, y muchas veces me angustiaba porque no sabía si iba a poder acompañarte y guiarte. A tus once años, nuestro Padre, en su inmensa misericordia, puso un pensamiento en mí, una convicción: “tus hijos serán mis guerreros de primera fila”. Desde entonces, torpemente (literal), he tratado —y sigo tratando con tus hermanos— de hacerte como tal una guerrera de Dios, para Dios y por Dios.
Hoy cumples 25 años, 19 de ellos de la mano de Dios, y debo agradecerle por lo que ha hecho de ti, y quiero honrarte a ti por lo que tú has permitido, sabia y sacrificialmente, que Él haga en ti.
Te bendigo hija, eres una mujer digna de imitar, con procesos en curso, sí, pero con un corazón rendido a Dios que me da la paz de saber que no existe otro camino para tí, que el que te llevará cada vez a mayor intimidad con tu Señor, eso es “éxito” para mi, y me complazco en ello.
Me ilusiona saber que vendrán muchas añadiduras más a tu vida, en todos los aspectos, y soy muy feliz al saber que ahora tienes un compañero con quien compartirlas y con quien seguirás maximizando las bendiciones que Dios te da.
Te amo hijita, mi Magda Libertad, un nombre hermoso, fuerte, poderoso y con ritmo, no podrías llamarte de otra manera.
Let´s celebrate!