Cob Juvenil

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JUAN 8:36Así que, si el hijo os libertaré, seréis verdaderamente libres . Este sábado tendremos una noche de concierto …...
24/07/2026

JUAN 8:36
Así que, si el hijo os libertaré, seréis verdaderamente libres .

Este sábado tendremos una noche de concierto …
Una noche de adoración, alabanza, presentaciones especiales exaltando el nombre de Jesucristo qué es sobre todo nombre .
Te esperamos a partir de las 7:00 pm
Ven con tus amigos, familiares y adoremos juntos a Jesús …

23/05/2026

“Porque de que aprovechara al hombre, si ganare todo el mundo,y perdiere su alma? o que recompensa dará el hombre por su alma?”
Mateo 16:26)

El magnate de una vía férrea estaba muriendo. Su hijo estaba al lado de el, junto a la cama. El hombre, en sus Últimos momentos, hablo: “Hijo, agarre mi mano.” El agarro,mientras su padre continuaba: “Hijo, esta agarrando la mano del hombre que se volvía el mayor de los fracasos dentro todos los hombres de este mundo.” Su hijo pregunto: “Padre, por que usted habla así Es presidente de una compañía ferroviaria que vale millones de dolares. Tiene millares de amigos.” Entonces el contesto : “viví por un tiempo y no para
la eternidad. Yo no me dispuse para el mundo venidero. Todo cuanto yo tengo yo voy a dejar aquí. Todo es muy oscuro y frió.” Luego a continuación El murió.El era, si, un hombre pobre.
Solemos medir el éxito de una persona por los rótulos que ella consigue reunir en su vida. Si los posee en abundancia,juzgamos ser bien devenida. Si no presenta ninguno grande patrimonio, luego a tarifamos de fallida. Pero ni siempre eso corresponde a la realidad.
Nuestra vida terrestre, como dice Santiago, es “como v***r que aparece y luego desvanece.” Es bastante pequeña si la comparemos con la vida en la eternidad. Gastamos todas las fuerzas en busca de una felicidad que probablemente no durara cien años entonces nos disponemos para la vida en el porvenir.
Cuando abrimos nuestro corazón para Jesús, recibiéndolo como Señor y Salvador, aprendemos a juntar tesoros en el cielo.
Una buena casa, una situación financiera buena y un nombre respetado son conquistas que continuaremos en buscar, pero con la tranquilidad y la certeza de que en el cielo tendremos una mansión lista por el Señor, caminaremos sobre calles de oro y tendremos un nombre especial dado por
nuestro Dios

21/05/2026

Permanezca en la Palabra de Fe !

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7

La palabra “permanecer” es muy importante. Cuando Jesús dijo que obedeciéramos sus mandamientos y guardáramos su Palabra, no estaba diciendo que nos limitáramos a seguir un montón de normas y reglas de alguna religión.

Lo que Él estaba diciendo era que debemos dejar que su Palabra – algo viviente – hiciera su morada en nosotros. Estaba dando a entender que debemos empaparnos de ella, meditar en ella, llenar nuestra mente y nuestra boca de ella y dejar que ella guíe nuestros pasos y hechos.

El apóstol Pablo lo dice de la manera siguiente: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros” (Colosenses 3:16). La mayoría de los creyentes no tienen idea alguna de lo que eso significa. Eso explica por qué tienen tan poco poder.

En una ocasión Oral Roberts dijo que si la Palabra permanece en nosotros y está viva y produciendo fruto, podremos oírla. Creo que todos sabemos lo que es tener cierta melodía constantemente en la cabeza y estar oyéndola todo el día. Pues bien, cuando uno permanece en la Palabra, la va a tener siempre en la cabeza y estará oyéndola todo el día.

Muchas veces he estado en situaciones muy difíciles, preguntándome qué podría hacer; en eso, me viene a la memoria algún versículo bíblico, y he podido discernir lo que debería hacer.
Mi liberación vino por medio de la Palabra de Dios que mora en mí.

Por lo tanto, pida al Espíritu Santo que intervenga a su favor. Dígale: “Lo que traigas a mi memoria de la Palabra será exactamente lo que haré. Seré obediente a toda orden de Jesús que Tú me hagas recordar”.

Tome la decisión firme de permanecer en la Palabra, y pronto descubrirá que la Palabra permanece en usted.

Escritura Devocional para leer :
Juan 15:7

16/05/2026

Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos”. Jueces 13:5

Sansón era nazareo, alguien apartado para Dios. Su cabello largo un símbolo de la sujeción a Dios, una señal de estar bajo autoridad. Sin embargo Sansón no fue fiel a sus votos. Se llegaba a mujeres extranjeras, participaba de banquetes mundanos… su corazón licencioso e impulsivo no reconocía ningún límite. Finalmente, le cortaron el cabello y con él perdió la unción de Dios, el respaldo Divino.

El fracaso de Sansón nos permite examinarnos y tomar medidas a tiempo para revertir una caída.

Un cristiano que está en peligro no presta atención a una debilidad evidente de su carácter. En el caso de Sansón, su debilidad era la inmoralidad sexual, las mujeres. No tenía reparos en acostarse con una ra**ra (Jueces 16:1) y elegía sus esposas con solamente mirarlas (Jueces 14:3).

El problema no es tener un punto débil, todos los tenemos, el problema es ignorarlo. ¿Cuál es tu debilidad? Debes reconocerla y protegerte, estar alerta a no ceder a ella. Debes tener cerca de ti, hermanos mayores que te ayuden cuando la tentación o el conflicto se torne irresistible para ti. No permitas que tu debilidad te domine.

Sansón tenía debilidad por las mujeres y cayó en manos de una mujer. Nunca le dio importancia a su debilidad, y esa actitud negligente le costó todo: su vida y su ministerio.

No caigas en la misma trampa.

29/04/2026

Tu historia es una guerra espiritual

El testimonio de un creyente puede ser tan confrontador como inspirador.
En el pasaje de hoy, al diablo se le llama “el acusador”. Su estrategia principal es la vergüenza. Intenta convencernos de que somos un fracaso, de que nunca cambiaremos y de que nuestro pasado nos define para siempre.

Pero el libro de Apocalipsis revela algo poderoso: el pueblo de Dios vence al acusador “por medio de la sangre del Cordero y por la palabra de su testimonio”.

Eso significa que nuestras historias o testimonios desempeñan un papel en la batalla espiritual.

Efesios 6:12 nos recuerda que nuestra lucha no es contra personas, sino contra fuerzas espirituales. En esa batalla, el enemigo intenta silenciarnos con nuestros errores y mantenernos atrapados en la vergüenza. Pero hay algo que no puede refutar: lo que Dios ha hecho en nuestra vida.

Cuando dices: “Dios me encontró en medio de mi dolor”, el enemigo pierde terreno.
Cuando dices: “Dios caminó conmigo en mi momento más difícil”, la vergüenza pierde poder.
Cuando dices: “Dios no me abandonó”, la oscuridad retrocede. Cada testimonio de la fidelidad de Dios debilita las mentiras del acusador.

La historia de Richard Wurmbrand refleja esta verdad. Él fue un pastor que sufrió años de prisión y tortura bajo el régimen comunista en Rumanía por causa de su fe. Aun en medio de ese sufrimiento, él continuó compartiendo el evangelio con otros prisioneros. Después de su liberación, fundó un ministerio dedicado a apoyar a cristianos perseguidos en todo el mundo.
Wurmbrand comprendía algo importante: los sistemas pueden encarcelar cuerpos, pero no pueden silenciar la verdad del evangelio. Cada testimonio de fidelidad en medio del sufrimiento se convierte en una declaración de victoria sobre el mal.

Tu historia quizá no incluya una prisión. Pero puede incluir momentos de duda, dolor, fracaso o lucha. Y aun así, Dios ha estado obrando en medio de todo eso. No permitas que la vergüenza silencie tu historia. Cuando hablas de la fidelidad de Dios, incluso en las pequeñas cosas, participas en una batalla espiritual.
Estás declarando que la gracia es más fuerte que el pecado y que la obra de Cristo es más poderosa que tu pasado. ¡Tu historia importa! Y también forma parte de la victoria de Dios.
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22/04/2026

El que estaba sentado en el trono dijo: "¡Yo hago nuevas todas las cosas!" Y añadió: "Escribe esto, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza."

Apocalipsis 21:5

El fin de las etiquetas y el comienzo de la gracia

Familia, qué gran alegría poder compartir este momento con ustedes. Hoy quiero que hablemos de algo que nos toca profundamente el corazón a todos: las segundas, terceras y hasta cuartas oportunidades. A veces, la vida nos golpea de tal manera que sentimos que ya no hay vuelta atrás. Vivimos en una sociedad a la que le encanta ponernos etiquetas y recordarnos constantemente nuestro pasado. Si fracasaste en un negocio, te etiquetan de "perdedor"; si cometiste un error grave en tu juventud o en tu matrimonio, te marcan con eso para siempre.

Y lo más triste es que nosotros mismos nos terminamos creyendo esas etiquetas. Vamos por la vida cargando una maleta llena de culpas, de "si hubiera hecho esto", de complejos y de pecados perdonados por Dios pero no perdonados por nosotros mismos. Sentimos que nuestra vida es como un cuaderno viejo y arrugado donde ya no se puede escribir nada bonito.

Pero mira la promesa tan espectacular que nos regala el Señor hoy. Él no dice: "Yo remiendo algunas cosas" o "Yo pego lo que se rompió para que más o menos funcione". ¡No! El Rey del universo se sienta en su trono y declara con autoridad: "¡Yo hago nuevas todas las cosas!". En Cristo, tú no eres un proyecto de reciclaje; eres una nueva creación. Esa es la belleza del Evangelio. No importa si ayer caíste en esa misma tentación de siempre, no importa si sientes que arruinaste tu propósito. Cuando vienes a Jesús con un corazón arrepentido, Él toma el borrador, limpia tu pizarra y te da un comienzo en blanco.

Hermanos, vivir "algo nuevo" en Jesús no es solo una promesa para cuando estemos en el cielo; es una realidad para caminarla hoy, este mismo día, en medio de tu trabajo, de tu familia y de tus luchas. Quítate hoy mismo la etiqueta que te puso el mundo o tu propio remordimiento. Jesús te está ofreciendo un corazón nuevo, una mentalidad fresca y una fuerza que no viene de ti, sino de Su Espíritu. ¡Atrévete a soltar el pasado y abraza lo nuevo que Dios tiene para ti hoy!

16/04/2026

Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca.
Job 33:14

Afinando nuestro oído espiritual

Qué tremendo privilegio es apartar este momento para alinear nuestro corazón con el de nuestro Padre.
Hoy quiero hablarles de una de las frustraciones más grandes que enfrentamos los cristianos. ¿Cuántas veces te has arrodillado, desesperado frente a una decisión difícil, gritando: "¡Señor, por favor dime algo, dame una señal!"? Pasan los días, tomas la decisión a ciegas y te quedas con la sensación de que Dios te dejó en "visto". Creemos que el cielo está en silencio, esperando que se abra el techo, baje una luz brillante o escuchemos una voz de trueno que nos diga exactamente qué hacer.

Pero el libro de Job nos lanza una verdad que nos confronta por completo: «Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca». El problema nunca ha sido que Dios no hable; el problema es que vivimos con el volumen del mundo tan alto que nos hemos quedado sordos a Su voz. Estamos tan saturados de notificaciones, de problemas en el trabajo, de estrés económico y de ruido mental, que no logramos sintonizar la frecuencia correcta.

Dios es inmensamente creativo y, aunque puede usar cualquier medio, hoy quiero recordarte cuatro maneras principales en las que Él te está hablando constantemente, aunque a veces no lo notes:

Su Palabra (La Biblia):
A veces le pedimos a Dios que nos hable, pero tenemos la Biblia cerrada llenándose de polvo. La Palabra no es un libro de historia antiguo; es viva. ¿No te ha pasado que lees un versículo que has visto cien veces, pero ese día específico salta de la página y responde exactamente a la crisis que estás viviendo? Ese es Dios hablándote frente a frente.

El Espíritu Santo (Esa convicción interna):
No es una voz audible, es esa certeza profunda. Es esa paz inexplicable que sientes cuando tomas la decisión correcta, aunque todo parezca ir en contra. O, por el contrario, es esa incomodidad en el pecho, ese "freno" que sientes cuando estás a punto de hacer un mal negocio o meterte en una relación que no te conviene.

A través de otras personas:
Dios usa a las personas que te rodean. Puede ser el consejo sabio de un buen amigo, tu pareja, tu pastor, o incluso un desconocido que, sin saber por lo que estás pasando, dice exactamente la frase que necesitabas escuchar. Él pone palabras en la boca de otros para enderezar tus pasos.

Las circunstancias (Puertas abiertas y cerradas): Seamos honestos, a veces lloramos y nos frustramos amargamente porque perdimos un empleo, se cayó un proyecto o alguien se alejó de nuestra vida. Intentamos forzar cerraduras que Dios ya selló. Muchas veces, un "no" rotundo o una puerta que se cierra en tu cara, es la voz de Dios gritando: "¡Por ahí no es, te estoy protegiendo!".

Hermanos, Dios anhela conversar contigo muchísimo más de lo que tú anhelas escucharlo. Hoy es el día para bajarle el volumen a la ansiedad y empezar a prestar atención a esos detalles donde el Padre te está guiando.

14/04/2026

¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.
Lamentaciones 3:22-23

El regalo de una página en blanco

Familia, qué bendición es poder hacer un alto en nuestro camino para llenarnos del aliento que solo la Palabra de Dios nos puede dar.
Vivimos en una época de memoria acumulativa y pesada. Nuestro propio teléfono nos recuerda lo que hicimos hace un año, el banco nos recuerda la deuda que arrastramos, y nuestra mente es una experta implacable en recordarnos los errores que cometimos ayer. Con frecuencia, nos vamos a la cama cargando una mochila llena de culpa: por haber perdido la paciencia en casa, por ese proyecto que falló en el trabajo, o por esa vieja tentación en la que volvimos a tropezar. Y al despertar, sentimos que empezamos el día con el marcador en contra, con un saldo negativo en el alma.

Pero miren lo que dice el profeta Jeremías en medio de un libro que literalmente se llama "Lamentaciones". ¡En medio del dolor humano, él suelta esta inmensa bomba de esperanza! Las misericordias de Dios no son las sobras del día anterior. No son un perdón reciclado ni condicionado. ¡Son nuevas cada mañana! Piénsalo bien: cuando abres los ojos, Dios te está entregando un lienzo completamente en blanco. Él no arrastra tu historial de fallas al nuevo día. Su amor por ti es tan inmenso, y su fidelidad es tan abrumadoramente grande, que Él decide amarte hoy como si nunca le hubieras fallado.

El problema de muchos de nosotros es que vivimos tratando de pagar las facturas emocionales y espirituales de ayer con la gracia de hoy, y por eso nos sentimos sin fuerzas. Vivir el amor de Dios a diario significa atreverse a aceptar ese borrón y cuenta nueva. Significa levantarte de la cama no con pesadez, sino con la frente en alto, sabiendo que el Rey del universo acaba de perdonarte, acaba de renovar tu espíritu y te dice: "Hijo mío, hija mía, hoy empezamos de cero. Yo te sostengo". Deja ya de castigarte por lo que pasó. Hoy tienes una porción fresquita de gracia esperándote; úsala para amar, para avanzar y para caminar en libertad absoluta...

Oremos Juntos
Amado Padre Celestial, vengo ante Ti maravillado y profundamente conmovido por la inmensidad de Tu amor. Señor, te confieso que muchas veces me despierto sintiendo el peso de mis errores, cargando culpas que Tú ya me perdonaste y angustias por un ayer que ya no puedo cambiar. Pero hoy Tu Palabra me abraza fuerte y me recuerda que Tu misericordia no tiene fecha de caducidad, no se agota y no se cansa de mí.

Gracias, mi buen Dios, porque al abrir mis ojos esta mañana, no me estabas esperando con una lista de reproches o castigos, sino con una porción nueva y abundante de gracia. Te pido que me ayudes a soltar definitivamente mi pasado. Lávame de toda condenación y permíteme experimentar la paz de caminar este día envuelto en Tu asombrosa fidelidad. Que mi corazón aprenda a latir al ritmo de Tu compasión, perdonando a los demás con la misma facilidad con la que Tú me perdonas a mí. En el poderoso nombre de Jesús. ¡Amén!

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Dios te bendiga...

13/04/2026

He oído todo acerca de ti, Señor. Estoy lleno de asombro por tus milagros asombrosos.
Habacuc 3:2

Familia querida, qué inmensa alegría es poder reunirnos hoy para reflexionar en la Palabra.
Hoy quiero tocar un tema que nos confronta a todos, porque si somos honestos, es una de nuestras mayores fallas como seres humanos. Somos expertos en pedir, somos campeones en clamar cuando el agua nos llega al cuello, pero muchas veces, tenemos una memoria muy frágil para agradecer.

Piénsa un momento.
Recuerda la última vez que estuviste en una verdadera crisis. Quizás era un diagnóstico médico aterrador, una deuda que no te dejaba dormir o un problema grave con uno de tus hijos. ¿Cómo orabas en esos días? Llorabas, ayunabas, hacías promesas, no te perdías ni un solo servicio en la iglesia; tu oración era un grito desesperado. Pero luego, Dios, en su infinita misericordia, movió su mano. El examen médico salió limpio, el dinero apareció, el problema se resolvió. ¿Y qué hicimos? Suspiramos de alivio, le mandamos un mensaje a toda la familia celebrando, y quizás soltamos un rápido "gracias, Señor" mientras íbamos corriendo a seguir con nuestra rutina.

El profeta Habacuc nos da hoy una lección que debería sacudirnos el corazón: "Estoy lleno de asombro". Hemos perdido nuestra capacidad de asombro ante las obras de Dios. Nos acostumbramos tanto a sus bendiciones que empezamos a ver los milagros como si fueran simples coincidencias o el resultado de nuestro propio esfuerzo. Tratamos las respuestas de Dios como si fueran un paquete que nos entrega el cartero: lo abrimos, lo usamos y nos olvidamos de quién lo envió.

Hermanos, la gratitud no es solo una regla de buena educación espiritual; es el ancla que mantiene nuestra fe firme. Cuando te tomas el tiempo de detenerte, mirar al cielo y asombrarte genuinamente por lo que Dios acaba de hacer por ti, estás preparando tu corazón para la próxima batalla.
Un corazón agradecido es un corazón que no se rinde fácilmente, porque tiene fresca en la memoria la fidelidad de su Padre.
Hoy te invito a que dejes de normalizar las bendiciones de Dios. ¡Vuelve a asombrarte! Que tu alabanza cuando recibes la respuesta sea igual o más apasionada que tus lágrimas cuando estabas pidiendo el milagro...

Dios te bendiga...
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03/04/2026

Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Isaías 53:5

Reflexión
¡Amada familia! Hoy nos detenemos con el corazón encogido, pero lleno de profunda gratitud, frente al evento más abrumador y a la vez más brillante de toda la historia de la humanidad: la cruz del Calvario. Vivimos en una generación donde absolutamente todo tiene un precio. Si te equivocas en el trabajo, te despiden; si te atrasas en una cuota, el banco te cobra intereses altísimos; si le fallas a un amigo, muchas veces te retiran el saludo. La sociedad nos ha enseñado que cada error se paga caro y que nadie asume la deuda de otro.

Por eso, la historia de la cruz nos rompe todos los esquemas. Imagina por un momento el peso emocional y espiritual de ese viernes. Jesús no estaba allí por haber fracasado. Él, que era la pureza encarnada, el que nunca mintió, el que solo tuvo manos para sanar y palabras para levantar al caído, permitió ser tratado como el peor de los criminales. ¿Por qué lo hizo? Porque sabía que tú y yo teníamos una cuenta de pecado, de culpa y de errores que jamás íbamos a poder saldar por nuestra propia cuenta. Estábamos en bancarrota espiritual.

A veces caminamos por la vida arrastrando culpas del pasado. Pensamos: "Dios nunca me va a perdonar esto que hice" o "estoy demasiado sucio para acercarme a la iglesia". Pero cuando miras la cruz, te das cuenta de que Jesús fue literalmente molido por esas mismas iniquidades que hoy no te dejan dormir. Ese castigo terrible que Él soportó fue el precio exacto de tu paz mental y de tu sanidad interior. Él tomó tu expediente, lleno de manchas y de fracasos, lo clavó en ese madero y lo selló con Su propia sangre escribiendo: "Deuda pagada en su totalidad". No dejes que el sacrificio más grande del universo sea en vano en tu vida. Si Él ya pagó tu condena, no tienes por qué seguir viviendo como un prisionero. ¡Acepta Su gracia y camina en la libertad que te costó Su vida!...

Dirección

Calle 25 De Abril #132/A. A. H. H/ROSA PANDURO
Iquitos
065

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