07/09/2022
Este último domingo hablamos sobre llevar y tener una vida consagrada al Señor, vimos las direcciones del Señor hacia la vida de Sansón, un nazareo (consagrado) a Dios desde su nacimiento. En Jueces 13, vemos tales direcciones. Por ejemplo el vino representa la falsa alegría que nos ofrece este mundo, algo pasajero; el no cortarse el cabello, nos habla de aquello que nos fue entregado por el Señor, cuidemos lo que tenemos y finalmente tener cuidado con las personas que relacionamos. Sansón fue un hombre que a pesar de las direcciones siempre estuvo cerca, se mantuvo expuesto a aquello que no era para él.
Nuestra verdadera alegría es Cristo, que nuestros ojos estén siempre colocados en él, en lo sobrenatural, así disfrutaremos de una alegría plena.