02/08/2022
¡El diablo mata, roba y destruye, pero su nombre es acusador! “Satanás” significa acusador, y ese es su trabajo principal.
Satanás, el seductor del mundo entero, el acusador de nuestros hermanos, el mismo que los acusa día y noche. (Apocalipsis 12:9-10)
Cuando hacemos algo bueno, no es lo suficientemente bueno. Si hacemos algo mal, él nos lo recuerda constantemente.
¿Cómo podemos vencer la condenación y la acusación?
Primero, es necesario identificar de quién es la voz que está hablando con nosotros.
Si es la voz de Dios o la del diablo.
La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte. (2Co 7.10) NVI
Todo sentimiento que trae angustia, tristeza y condenación, no viene de Dios sino del diablo.
Lo segundo que debes hacer para vencer la acusación y la condenación es rechazar acusaciones que tengan o no tengan una causa.
Si cometiste un error, solo necesitas arrepentirte, clamar por la sangre de Jesús y luego rechazar todas las acusaciones del diablo en tu vida.
Por fin, vencemos la acusación y condenación por la sangre del Cordero.
Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron. Y no amaron tanto la vida como para tenerle miedo a la muerte. (Apocalipsis 12:11) NTV
Clama por la sangre del Cordero de manera correcta.
Estamos acostumbrados a clamar por la sangre de Jesús como una especie de protección contra todo tipo de ataques del diablo, pero debemos reconocer que ese no es el propósito principal de la sangre de Jesús.
La razón principal por la que se derramó la sangre fue el perdón de nuestros pecados.
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