29/04/2026
Después del terremoto de Chincha, nuestra iglesia quedó afectada y fue acondicionada solo en una parte para poder seguir reuniéndonos en comunidad. Meses después, en medio del temor que todavía se sentía, se celebró una misa solemne que quedó grabada en la memoria de muchos. La fe era más fuerte que el miedo, y los monaguillos de esa generación estuvimos allí, acompañando con esperanza, servicio y recogimiento aquel momento tan especial para nuestra parroquia.
Hoy recordamos con mucho cariño a los sacerdotes y religiosos que acompañaron esa etapa tan difícil y significativa: el padre Santiago Calle Santo, de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima - Chincha; el padre Vicente Diez, el padre Jesús Gurreonero, el hermano José y el padre Edgardo Colichón. Su presencia, entrega y testimonio fortalecieron nuestra fe en un tiempo en que más necesitábamos de Dios.