21/08/2026
Adorar a Dios y venerar a los santos: ¿cuál es la diferencia?
Para la Iglesia Católica, solo Dios es digno de adoración, mientras que la Virgen María y los santos son venerados por lo que Dios hizo en sus vidas. La adoración, llamada latría, reconoce a Dios como Creador, Salvador y Señor de todo. En cambio, la veneración (dulía) honra a los santos y busca seguir su ejemplo. María, en este caso, recibe una veneración especial, llamada hiperdulía, por su papel único como Madre de Dios.
Esta diferencia también explica la devoción mariana: honrar a María no significa ponerla en el lugar de Jesús. Al contrario, una auténtica devoción a la Virgen siempre conduce a Cristo y ayuda al creyente a acercarse más a Él.
¿Y qué ocurre con las imágenes? La Iglesia enseña que los católicos no adoran las imágenes de Cristo, María o los santos, sino que las utilizan para recordar y honrar a quienes representan. Por eso, la distinción es clara: a Dios se le adora; a la Virgen María y a los santos se les venera, y a los santos se les pide su intercesión.
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