El 31 de Marzo de 1999 el hoy Reverendo Robert James Mc Collin, quien es miembro de La Iglesia Comunidad Apostólica Hosanna de Panamá, y que se desempeñaba hasta ese momento como evangelista.fue instalado como pastor de la iglesia comunidad Misionera Jesús Rey de Paz nombre que para ese entonces tenía la iglesia antes de ser cambiado a Comunidad Apostólica Jesús Rey de Paz ( nombre actual ) por el
Reverendo Marco Scott, Obispo de la Comunidad Apostólica Hosanna, con la finalidad de pastorear a un grupo de unas 40 personas incluidos niños, adolescentes, unos cuantos jóvenes y adultos. De hecho en el primer mes perdimos a un miembro de la iglesia quien fue víctima de un asalto en el cual perdiera la vida por un impacto de bala. Muy temprano el Rev.Mc Collin pudo percatarse de las necesidades de las familias y miembros a los que pastoreaba y comenzó a trabajar enfocado en darles dos cosas que él consideraba fundamental para sacar adelante la vida de las personas que allí se congregaban y la obra de Dios.Estas 2 cosas fueron Fe y Dignidad. Dios nos permitió ver que tenía que trabajar en esas dos atrás de la iglesia y si lo hacía veríamos buenos resultados y así fue.Hemos alcanzado a más de 500 personas para el Señor las cuales por la características del área están en constante emigración lo cual nos hace una iglesia de transición y tránsito. Pues cuando mejora la condición laboral y económica de los hermanos sacan a sus familias a crecer en un mejor entorno. Cuando llegamos a la iglesia era un pequeño espacio con capacidad para unas 50 a 60 personas y pudimos en 3 años no sólo ampliarla a tres veces su tamaño y capacidad, sino que también instalamos aire acondicionado en todo el templo. Fuimos a pesar de ser una iglesia de gente muy humilde, la primera iglesia en muchos kilómetros a la redonda en tener aire acondicionado en todas sus instalaciones sin el apoyo económico de nadie fuera de nuestra congregación sino que Dios fue fiel y se glorifico en la vida de los miembros. Fuimos una inspiración para muchas iglesias con mejor economía que la nuestras las cuales no se atrevían a instalar aire acondicionado por el alto costo de la energía eléctrica y lo que eso pudiera representar para su economía. Pero Dios me había dicho que trabajará en desarrollar la fe y la dignidad de la congregación y no nos falló. Hoy somos una congregación de unos 150 miembros comprometidos con la formación de líderes y discípulos del Señor para ganar multitudes para el reino de Dios.