Ofs-Srn Fray Odorico de Andrea

Ofs-Srn Fray Odorico de Andrea Los Franciscanos Seglares somos pueblo de Dios y pertenecemos a una Orden Religiosa creada hace 800 años por San Francisco de Asis.

ORACIÓN DE LA MAÑANAImplorando la Protección de Dios y Sus Ángeles**Padre amado, al comenzar este nuevo día me pongo en ...
26/05/2026

ORACIÓN DE LA MAÑANA

Implorando la Protección de Dios y Sus Ángeles**

Padre amado, al comenzar este nuevo día me pongo en tus manos con humildad y confianza.
Que tu luz divina ilumine mis pasos, mis decisiones y mis pensamientos.

Envía, Señor, a tus santos ángeles para que me acompañen y me guarden:

• San Miguel Arcángel, defiéndeme de todo mal visible e invisible.
• San Gabriel Arcángel, anuncia a mi corazón la paz y la voluntad de Dios.
• San Rafael Arcángel, cúrame, fortaléceme y guía mis caminos.
• Mi Santo Ángel de la Guarda, permanece a mi lado y protégeme con tu luz.

Señor, cúbreme con tu preciosa Sangre, rodéame con tu escudo de amor, y no permitas que ningún peligro, tentación o sombra se acerque a mí ni a mi familia.

Que la Virgen María, Madre tierna y poderosa, extienda su manto sobre nosotros y nos conduzca siempre hacia Jesús.

Hoy camino confiado, porque Tú vas delante de mí, tus ángeles me custodian y tu amor me sostiene.

Amén.

San Felipe Neri San Felipe Neri nació en Florencia, Italia, en 1515. Desde muy joven sintió un profundo amor por Dios y ...
26/05/2026

San Felipe Neri

San Felipe Neri nació en Florencia, Italia, en 1515. Desde muy joven sintió un profundo amor por Dios y dedicó su vida a servir a los pobres, enfermos y jóvenes. Fue fundador de la Congregación del Oratorio y se ganó el cariño de muchas personas por su alegría, sencillez y gran corazón.

Era conocido como “el Santo de la alegría”, porque enseñaba que servir a Dios también significa vivir con amor, esperanza y un corazón lleno de paz.

Su vida nos deja una gran enseñanza:
“La alegría verdadera nace de un corazón que ama a Dios y sirve a los demás.”

Que San Felipe Neri interceda por nuestras familias y fortalezca nuestra fe.

LOS  DONES DEL ESPÍRITU SANTO 🕊️ El Espíritu Santo no solo nos acompaña… también nos da dones para vivir como hijos de D...
24/05/2026

LOS DONES
DEL ESPÍRITU SANTO

🕊️ El Espíritu Santo no solo nos acompaña… también nos da dones para vivir como hijos de Dios

“Reposará sobre él el Espíritu del Señor:
espíritu de sabiduría, inteligencia, consejo y fortaleza,
espíritu de ciencia, piedad y temor del Señor.”
— Isaías 11,2

¿Qué hace cada don?

* SABIDURÍA
Nos ayuda a amar y elegir lo que agrada a Dios .

*ENTENDIMIENTO
Nos ayuda a comprender mejor a Jesús y la fe .

*CONSEJO
Nos ayuda a saber qué hacer y tomar buenas decisiones .

*FORTALEZA
Nos da fuerza para hacer el bien aunque sea difícil .

* CIENCIA
Nos ayuda a reconocer a Dios en la creación .

* PIEDAD
Nos ayuda a amar a Dios como Padre y acercarnos a Él .

* TEMOR DE DIOS
Nos ayuda a no querer ofender a Dios porque lo amamos

🕊️ Pidamos al Espíritu Santo que encienda sus dones en nuestro corazón.

“Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.”

🕊️ El Espíritu Santo y San Francisco ¿Alguna vez has sentido que necesitas un GPS espiritual  para no perder el norte? P...
24/05/2026

🕊️ El Espíritu Santo y San Francisco

¿Alguna vez has sentido que necesitas un GPS espiritual para no perder el norte? Para San Francisco de Asís, ese guía absoluto era el Espíritu Santo , a quien proclamó oficialmente como el “Ministro General” de su Orden (2 Cel 193).

Francisco no quería ser el gran jefe ; él entendía que solo el Espíritu tiene la autoridad y la sabiduría para dirigir a los hermanos hacia el bien verdadero .

El secreto de Francisco para vivir con alegría era lo que él llamaba la “Santa Operación"
(2 R 10, 7-12).

No te asustes con el nombre , es algo muy sencillo: permitir que Dios trabaje en tu interior como un motor que impulsa cada acción buena que realizas.

Según los textos , Francisco enseñaba que de nada sirve estudiar mucho o cumplir con rezos externos si no tenemos ese “espíritu de oración” 🕊️ que transforma el corazón desde adentro .

Este cambio se nota en la “cancha” de la vida real . El Espíritu nos regala humildad y paciencia, especialmente cuando las cosas salen mal (Adm 14).

De hecho, Francisco recordaba que nuestra misión es ser “morada” de Dios. Decía que nos convertimos en “madres” de Jesús cuando lo llevamos en el corazón y lo “damos a luz” a través de obras santas que sirven de ejemplo a los demás (2CtaF 42-55).

Para el santo de Asís, el Espíritu es el alma y la vida de la fraternidad. No se trata de ser perfectos por esfuerzo propio , sino de estar siempre disponibles para que el “Verdadero Jefe” actúe en nosotros.


Dios te salve, María, llena eres de gracia;el Señor es contigo.Bendita Tú eres entre todas las mujeres,y bendito es el f...
13/05/2026

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo.
Amén

HOY CELEBRAMOS A NUESTRO HERMANO SAN PEDRO DE SAN JOSÉ BETANCUR.Nació en Vilaflor (Tenerife, España) el año 1626. Tras u...
25/04/2026

HOY CELEBRAMOS A NUESTRO HERMANO SAN PEDRO DE SAN JOSÉ BETANCUR.

Nació en Vilaflor (Tenerife, España) el año 1626. Tras una juventud dada a la piedad y al trabajo, a los 23 años embarcó para América con el ideal de evangelizar a los nativos y socorrer a los necesitados.

Quiso hacer los estudios eclesiásticos, pero no pudo.

Profesó entonces como terciario franciscano en el convento de San Francisco, de Antigua Guatemala, para vivir en humildad, pobreza, penitencia y servicio a los pobres, programa que empezó en la Ermita del
Santo Calvario, cercana al convento, que se convirtió en el centro irradiador de su caridad.

Visitó hospitales, cárceles, casas de pobres; atendió a emigrantes, adolescentes descarriados y sin instrucción, acogió a los pequeños vagabundos blancos, mestizos y negros.
Se le unieron otros terciarios y terciarias;
Pedro les escribió un reglamento y así se originó la Orden Hospitalaria de Belén.

Murió en la Antigua Guatemala el 25 de abril de 1667. Juan Pablo II lo canonizó el año 2002.

-Fiesta del Santo Hermano Pedro de San José de Bethancourt-24 de abril.9Pedro de San José Bethancourt nació en Vilaflor ...
24/04/2026

-Fiesta del Santo Hermano Pedro de San José de Bethancourt-
24 de abril.9

Pedro de San José Bethancourt nació en Vilaflor de Tenerife el 21 de marzo de 1626. Hijo de pastores y agricultores profundamente cristianos, decidió abandonar Tenerife en 1649. Dos años más tarde, llegó a Guatemala para su apostolado misionero.

“Hermano Pedro”, así se le llamaba y se le recuerda hoy, murió en Guatemala el 25 de abril de 1667. San Juan Pablo II lo beatificó el 22 de junio de 1980 y lo canonizó el 30 de julio de 2002, durante su visita apostólica a Guatemala. En su homilía, el Santo Padre dijo: “Fray Pedro, el hombre que fue caridad, fue un hombre de profunda oración, tanto en su patria como en todas las etapas de su vida, hasta que llegó aquí, donde buscó asiduamente la voluntad de Dios en todo momento. Por eso, es un ejemplo luminoso para los cristianos de hoy, a quienes nos recuerda que, para ser santo, es necesario un cristianismo que se distinga ante todo en el arte de la oración”.

En el Santo Hermano Pedro todo era entusiasmo y constante alegría. Alegría por ser hijo de Dios, alegría por servir a todos; y alegría también en la hora del dolor y del sufrimiento.

En las horas más desconsoladas no se olvidaba de su pandereta y daba ejemplo de un singular abandono en las divinas manos, cantando sus angustias con gran alegría. Es verdad que su cuerpo estaba en la tierra compartiendo con las personas, mientras su alma estaba en el cielo en la compañía de Dios.

Si era para rezar; rezaba extasiado horas enteras delante del Santísimo Sacramento; estaba todo entregado en la adoración a Jesús Eucarístico.

Si era para llamar a la conciencia a los habitantes de la ciudad por su mal proceder, repicaba incesantemente su campanita rogando que no se ofendiera a Dios, sin importarle el lugar ni las circunstancias.

A la hora de la penitencia, era riguroso contra sí mismo. A la hora de impartir las primeras letras y la doctrina cristiana, era paciente y bondadoso con los niños y niñas que asistían a la instrucción educativa y religiosa en su improvisada escuelita.

De sus virtudes, la que más sobresalió fue la Caridad. Siempre estaba dispuesto para ayudar a los pobres, no había hora, dificultad ni obstáculo para atender a los desamparados.

Recorría diariamente las calles de Santiago de los Caballeros, actualmente La Antigua Guatemala, con tres “compañeros” inseparables: Bastón, campanita y sombrero. El bastón le ayudaba a caminar, la campanita para llamar la atención, y el sombrero para recaudar las ayudas para los pobres y enfermos.

Felicidades hermanos!APROBACIÓN DE LA PRIMERA REGLA FRANCISCANA. En 1209, san Francisco hizo escribir la "forma de vida"...
16/04/2026

Felicidades hermanos!
APROBACIÓN DE LA PRIMERA REGLA FRANCISCANA.

En 1209, san Francisco hizo escribir la "forma de vida" o regla que el Señor le había inspirado y que se componía sobre todo de breves fragmentos evangélicos. En la primavera de aquel mismo año, el Santo y sus once primeros compañeros se trasladaron a Roma y obtuvieron del papa Inocencio III que se la aprobara verbalmente, con lo que nacía en la Iglesia un nuevo género de vida, una nueva Orden. San Francisco, en su Testamento, relata así el acontecimiento: «Y después que el Señor me dio hermanos, nadie me ensañaba qué debería hacer, sino que el Altísimo mismo me reveló que debería vivir según la forma del santo Evangelio. Y yo hice que se escribiera en pocas palabras y sencillamente, y el señor Papa me lo confirmó». Recordando ese hecho trascendental, la familia de san Francisco renueva el 16 de abril su profesión en la vida franciscana.

CÓMO ESCRIBIÓ SAN FRANCISCO LA REGLA
Y CÓMO SE LA APROBÓ EL PAPA INOCENCIO III

Tomás de Celano: Vida primera, 32-34

Viendo el bienaventurado Francisco que el Señor Dios le aumentaba de día en día el número de seguidores, escribió para sí y sus hermanos presentes y futuros, con sencillez y en pocas palabras, una forma de vida y regla, sirviéndose, sobre todo, de textos del santo Evangelio, cuya perfección solamente deseaba. Añadió, con todo, algunas pocas cosas más, absolutamente necesarias para poder vivir santamente. Entonces se trasladó a Roma con todos los hermanos mencionados queriendo vivamente que el señor papa Inocencio III le confirmase lo que había escrito.

Por aquellos días se encontraba en Roma el venerable obispo de Asís, Guido, que honraba en todo a San Francisco y a sus hermanos y los veneraba con especial afecto. Al ver a San Francisco y a sus hermanos, llevó muy a mal su presencia, pues desconocía el motivo; temió que quisieran abandonar su propia región, en la cual el Señor había comenzado a obrar cosas extraordinarias por medio de sus siervos. Mucho le alegraba el tener en su diócesis hombres tan excelentes, de cuya vida y costumbres se prometía grandes cosas. Mas, oído el motivo y enterado del propósito de su viaje, se gozó grandemente en el Señor, empeñando su palabra de ayudarles con sus consejos y recursos.

San Francisco se presentó también al reverendo señor obispo de Sabina, Juan de San Pablo, que figuraba entre los príncipes y personas destacadas de la curia romana como despreciador de las cosas terrenas y amador de las celestiales. Le recibió benigna y caritativamente y apreció sobremanera su deseo y resolución.

Mas, como era hombre prudente y discreto, le interrogó sobre muchas cosas, y le aconsejó que se orientara hacia la vida monástica o eremítica. Pero San Francisco rehusaba humildemente, como mejor podía, tal propuesta; no por desprecio de lo que le sugería, sino porque, guiado por aspiraciones más altas, buscaba piadosamente otro género de vida. Admirado el obispo de su fervor y temiendo decayese de tan elevado propósito, le mostraba caminos más sencillos. Finalmente, vencido por su constancia, asintió a sus ruegos y se ocupó con el mayor empeño, ante el papa, en promover esta causa.

Presidía a la sazón la Iglesia de Dios el papa Inocencio III, pontífice glorioso, riquísimo en doctrina, brillante por su elocuencia, ferviente por el celo de la justicia en lo tocante al culto de la fe cristiana. Conocido el deseo de estos hombres de Dios, previa madura reflexión, dio su asentimiento a la petición, y así lo demostró con los hechos. Y, después de exhortarles y aconsejarles sobre muchas cosas, bendijo a san Francisco y a sus hermanos, y les dijo: «Id con el Señor, hermanos, y, según Él se digne inspiraros, predicad a todos la penitencia. Cuando el Señor omnipotente os multiplique en número y en gracia, me lo contaréis llenos de alegría, y yo os concederé más favores y con más seguridad os confiaré asuntos de más transcendencia».

San Francisco con sus hermanos, pletóricos de gozo por los dones y beneficios de tan gran padre y señor, dio gracias a Dios omnipotente, que ensalza a los humildes y hace prosperar a los afligidos. Inmediatamente fue a visitar el sepulcro del bienaventurado Pedro, y, terminada la oración, salió de Roma con sus compañeros, tomando el camino que lleva al valle de Espoleto. Durante el camino iban platicando entre sí sobre los muchos y admirables dones que el clementísimo Dios les había concedido: cómo el vicario de Cristo, señor y padre de toda la cristiandad, les había recibido con la mayor amabilidad; de qué forma podrían llevar a la práctica sus recomendaciones y mandatos; cómo podrían observar con sinceridad la Regla que habían recibido y guardarla indefectiblemente; de qué manera se conducirían santa y religiosamente en la presencia del Altísimo; en fin, cómo su vida y costumbres, creciendo en santas virtudes, servirían de ejemplo a sus prójimos. Y mientras los nuevos discípulos de Cristo iban así conversando ampliamente sobre estos temas en aquella escuela de humildad, avanzaba el día y pasaban las horas.

FÓRMULA PARA RENOVAR LA PROFESIÓN:

Para alabanza y gloria de la Santísima Trinidad.
Yo, hermano/a N. N. (cada uno dice su nombre en voz baja),
puesto que el Señor me dio la gracia
de seguir más de cerca el Evangelio
y las huellas de nuestro Señor Jesucristo,
delante de los hermanos aquí presentes,
con fe firme y voluntad decidida,
renuevo ante Dios santo y omnipotente
mis votos religiosos,
comprometiéndome a vivir religiosamente
durante toda mi vida
en obediencia, en pobreza y en castidad,
observando la forma de vida de san Francisco.
Igualmente me entrego de todo corazón a mi Fraternidad,
para que, con la acción eficaz del Espíritu Santo,
guiado por el ejemplo de María Inmaculada,
con la intercesión de nuestro padre san Francisco
y de todos los santos,
y con vuestra ayuda fraterna,
pueda tender constantemente a la perfección de la caridad,
en el servicio de Dios, de la Iglesia y de los hombres.

* * *

LA ADMIRACIÓN EN FRANCISCO DE ASÍS
por Michel Hubaut, OFM

La admiración fraterna

En este universo «significante», todas las criaturas convergen en el hombre, creado a «imagen y semejanza» del Creador. Asombrado por esta «imagen», Francisco se vuelve fraterno, admirativo, respetuoso, benévolo y lleno de esperanza ante el futuro del mundo y de los hombres, aunque estén desfigurados por el pecado. Su actitud es mucho más que una simple simpatía natural hacia cualquier hombre. Francisco es capaz de descubrir en todo el bien, en todo lo hermoso y bueno que el hombre hace o dice, una palabra de Dios, que es el solo Bien, el solo Hermoso y Bueno: «Como un religioso le preguntara en cierta ocasión para qué recogía con tanta diligencia también los escritos de los paganos y aquellos en que no se contenía el nombre dei Señor, respondió: "Hijo mío, porque en ellos hay letras con las que se compone el gloriosísimo nombre del Señor Dios. Lo bueno que hay en ellos, no pertenece a los paganos ni a otros hombres, sino a sólo Dios, de quien es todo bien"» (1 Cel 82).

Su admiración lo hace naturalmente «ecuménico». Francisco discierne en toda cultura, en toda religión, lo que el Vaticano II llamará «semillas de la Palabra». Esta actitud lo libra de cualquier envidia o celos: «Todo el que envidia a su hermano por el bien que el Señor dice o hace en él, incurre en un pecado de blasfemia, porque envidia al Altísimo mismo, que es quien dice y hace todo bien» (Adm 8,3). El asombro abre a las relaciones fraternas, basadas en la admiración a los otros.

[Cf. en texto completo en Selecciones de Franciscanismo n. 36 (1983) 375-383]

Parece un gesto sencillo.Un poco de agua…que cae sobre ti.Pero en la Vigilia Pascual,ese momento es profundamente podero...
05/04/2026

Parece un gesto sencillo.

Un poco de agua…
que cae sobre ti.

Pero en la Vigilia Pascual,
ese momento es profundamente poderoso.

No es “agua bendita” como cualquier otra.
Es el agua que ha sido solemnemente bendecida
en la noche más importante del año.

Es el agua que recuerda tu bautismo.
Tu nuevo nacimiento.
Tu entrada en la vida de Dios.

En esa noche, la Iglesia bendice el agua
para bautizar… y también para renovar.

Por eso, cuando eres rociado,
no es un acto simbólico sin más.

Es un llamado.

Un recordatorio de quién eres:
hijo de Dios.

Y también una invitación:
a vivir como tal.

El agua en la Biblia siempre ha sido signo de vida,
pero también de purificación y paso.

El paso del Mar Rojo.
El Jordán.
El bautismo de Jesús.

Y ahora… tu vida.

Tal vez has fallado.
Tal vez te has alejado.
Tal vez has olvidado lo que significa creer.

Pero ese gesto te recuerda algo esencial:

Dios no se cansa de renovarte.

Hoy, cuando sientas esas gotas,
no las ignores.

Recíbelas con fe.

Porque esa agua no solo toca tu piel…
quiere despertar tu alma.

ROSARIO DE LOS SIETE DOLORESa  mamá María.Se reza mediante un rosario compuesto por siete septenas de siete cuentas cada...
04/04/2026

ROSARIO DE LOS SIETE DOLORES
a mamá María.

Se reza mediante un rosario compuesto por siete septenas de siete cuentas cada una, separadas por medallas que representan cada uno de los Siete Dolores. En lugar del pequeño crucifijo de la corona dominica, la corona servita lleva una medalla que representa la imagen de la Virgen Dolorosa en el anverso y la escena del Calvario en el reverso. Así pues, el Septenario consta de 7 Padrenuestros y cuarenta y nueve Avemarías, a los que suele añadirse una Salve, un Padrenuestro, Ave y Credo por las intenciones del Romano Pontífice.

COMENZAMOS:
Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico vuestro perdón y, por medio de vuestra gracia, concededme ser verdaderamente merecedor de vuestro Divino Amor, por los méritos de vuestra Pasión y Muerte y por los Dolores de vuestra Madre Santísima. Amén.

Virgen Inmaculada, Madre de Piedad, llena de aflicción y amargura, os suplico ilustréis mi entendimiento y encendáis mi voluntad para que con espíritu fervoroso contemple vuestros Santos Dolores y pueda conseguir las gracias prometidas a los que reflexionen sobre vuestros sufrimientos. Amén.

Primer Dolor: La profecía de Simeón

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis con el anuncio de Simeón cuando dijo que vuestro corazón sería el blanco de la Pasión de vuestro Hijo. Haced, Madre Mía, que sienta en mi interior la Pasión de vuestro Hijo y haga míos
Vuestros dolores.

Padrenuestro y siete Avemarías
V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Segundo Dolor
La persecución de Herodes y la huida
De la Sagrada Familia a Egipto

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis en el destierro a Egipto, pobre y necesitada en aquel largo camino. Haced, Señora, que sea libre de las persecuciones de mis enemigos, especialmente de los que buscan perder mi alma.

Padrenuestro y siete Avemarías.
V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Tercer Dolor
La pérdida del Niño Jesús en el templo
de Jerusalén durante tres días

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis con la pérdida de vuestro Hijo durante tres días en Jerusalén. Concededme lágrimas de verdadera penitencia para llorar culpas por las veces que he perdido a mi Dios por el pecado y que lo halle para siempre.

Padrenuestro y siete Avemarías
V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Cuarto Dolor
El encuentro de la Santísima Virgen con Nuestro Señor Jesucristo, cargado con la cruz, en la calle de la Amargura

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis al ver a vuestro Hijo con la cruz sobre los hombros, caminando al Calvario con escarnio, baldones y caídas. Haz, Señora, que lleve con paciencia la cruz de la mortificación y de los trabajos cotidianos.

Padrenuestro y siete Avemarías
V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Quinto Dolor
La crucifixión de Jesús y su Santísima Madre
al pie de la Cruz

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis al ver morir a vuestro Hijo clavado en la cruz entre dos ladrones. Haced, Señora, que viva crucificado para el mundo para vencer mis vicios y pasiones.

Padrenuestro y siete Avemarías

V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Sexto Dolor
La Virgen teniendo en sus purísimos brazos el Sacratísimo
Cuerpo de Jesús descolgado de la Cruz

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis al recibir en vuestros brazos aquel santísimo cuerpo difunto y desangrado, con tantas llagas y heridas. Haced, Señora, que mi corazón viva herido de amor y mu**to a todo lo profano.

Padrenuestro y siete Avemarías
V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Séptimo Dolor
La sepultura de Jesús y la soledad
de la Santísima Virgen
Me compadezco, Madre dolorosa, por el dolor que padecisteis en vuestra soledad, sepultado ya vuestro Hijo. Haced, Señora, que yo quede sepultado a todo lo terreno, viva sólo para Vos y sienta en mi interior la Pasión de vuestro Hijo y vuestros dolores.

Padrenuestro y siete Avemarías

V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.

Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubrid mi alma con vuestra protección maternal a fin de que, siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a Su amor y obedezca a Su Divina Voluntad. Quiero, Madre Mía, vivir íntimamente unido a Vuestro Corazón que está totalmente unido al de Vuestro Divino Hijo. Atadme a Vuestro Corazón con vuestras virtudes y dolores y al Corazón de Jesús y protegedme siempre.
Para más obligaros os saludo con una Salve Regina…

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San Rafael Del Norte
505

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