11/08/2020
Cada 11 de agosto, la Iglesia Católica celebra a Santa Clara de Asís, patrona de la televisión y de las telecomunicaciones. Fundó, junto a San Francisco de Asís, la Orden de las Hermanas Pobres (clarisas), un instituto perteneciente a la Segunda Orden de los “hermanos menores” (franciscanos). Las clarisas constituyen la rama femenina de los franciscanos.
Santa Clara, cuyo nombre significa “vida transparente”, fue gran amiga de San Francisco de Asís. Pertenecía a una de las familias nobles de la ciudad. Desde muy pequeña se esforzó por adquirir y acrecentar una vida de virtud. Practicaba con asiduidad la oración y la penitencia. Solía tomar los trabajos más difíciles y preocuparse por los detalles más pequeños.
Cuando Clara tenía 18 años, acudió a la iglesia de San Giorgio de Asís. San Francisco hizo la prédica en torno a la Cuaresma. Clara, después de escucharlo, le pidió al Santo que la ayudara a vivir también “según el modo del Santo Evangelio”. Él se convirtió en su guía espiritual. Mientras tanto ella se sentía cada día más atraída por una vida sencilla y de entrega a los más pobres. Ese era el camino que el Señor le trazaba.
La noche del Domingo de Ramos de 1212, Clara abandonó su casa y se encaminó a la Porciúncula, donde vivían los frailes menores. Esa misma noche, en la capilla, frente al Cristo de San Damián, renunció para siempre a las cosas del mundo «por amor hacia el santísimo y amadísimo Niño envuelto en pañales y recostado sobre el pesebre». Se le entregó el hábito de los hermanos menores y el mismo Francisco cortó su rubio cabello. Clara, desde ese momento, entró a formar parte de la Orden de los Hermanos Menores.