Centro de Adoración Mundial Jesús es Rey

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Centro de Adoración Mundial Jesús es Rey 𝘾𝙀𝙉𝙏𝙍𝙊 𝘿𝙀 𝘼𝘿𝙊𝙍𝘼𝘾𝙄Ó𝙉 𝙈𝙐𝙉𝘿𝙄𝘼𝙇 𝙅𝙀𝙎Ú𝙎 𝙀𝙎 𝙍𝙀𝙔.
𝙈𝙄𝙉𝙄𝙎𝙏𝙀𝙍𝙄𝙊 𝘾𝙊𝙉𝙌𝙐𝙄𝙎𝙏𝘼𝘿𝙊𝙍𝙀𝙎 𝘿𝙀𝙇 𝙍𝙀𝙄𝙉𝙊
𝙈𝘼𝙏𝙀𝙊 28:18-20

25/08/2026
25/08/2026

CONQUISTA DE TERRITORIOS

Algunos le llaman guerra espiritual Estratégica, al hecho de tomar las ciudades y naciones para Cristo (Esto es un llamado particular).

La conquista de los territorios siempre incluye el establecimiento de la cultura del Reino.

Esta guerra es “Profética y Apostólica,” es una Guerra Legal de “Decretos y Edictos” de Autoridad.

La Iglesia que conoce la posición de autoridad otorgada a ella por Jesucristo, usará esa vía dada por el Espíritu Santo para anular los decretos de muerte de satanás y para establecer un nuevo destino sobre naciones y territorios.

Debemos conocer el poder del “decreto” del Rey.

Cuando se va a poseer un territorio, Dios designa a una persona para dicha labor.

Él es Quien llama, unge, capacita y elige independientemente de la preparación humana de la persona.

Al igual que con Canaán la toma de un territorio puede durar 40 o más años y más de dos generaciones.

REALIDAD VRS. VERDAD

Existimos para que la realidad se alinee con la Verdad.

La realidad es lo que vemos, lo que palpamos, lo que percibimos en el mundo natural; es concreta, finita, y temporal.

La Verdad es lo que Dios declaró, determino, decretó, lo que la Biblia dice; es invisible, infinita, eterna y es espiritual.

La Verdad de Dios incluye el establecer el dominio del Señor Jesucristo (la cultura del Reino) a nuestro alrededor; siendo necesario depurar el ambiente, lo que incluye un cambio en la mentalidad de los habitantes del lugar.

Para poder tomar el territorio que nos fue dado por heredad, hay que liberarlo de toda fuerza del enemigo, de toda opresión que se quedó desde años antiguos por iniquidad ancestral, por espíritus territoriales por maldiciones generacionales y demás.

También así como el pueblo sometió a los habitantes de Canaán (cananeos, fereseos, hebeos, jebuseos) es necesario que al conquistar un lugar los habitantes del lugar se sometan a la cultura, a la lengua y forma de adoración del Reino de Dios.

Principio de Apropiación
El principio de apropiación se refiere a ciertos actos proféticos que Dios le revela al líder escogido que el pueblo debe realizar como parte de la estrategia para tomar un territorio cuando Él determina que un lugar le pertenece aunque no haya un documento legal de por medio.

Poner la planta de nuestro pie en un lugar que nos pertenece.

“Mi siervo Moisés ha mu**to; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.”
(Josué 1:2-4)

JOSUÉ FUE LLAMADO A POSEER.

“Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo: Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.” (Josué 1:10-11)

La palabra poseer se refiere a un cambio de dueño, cuando la realidad se convierte en Verdad.

JEREMÍAS FUE LLAMADO PARA ESTABLECER EL REINO DE DIOS EN LAS NACIONES

“La palabra del Señor vino a mí: Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones. Yo le respondí: ¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar! Pero el Señor me dijo: No digas: Soy muy joven, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene. No le temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte. Lo afirma el Señor. Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo: He puesto en tu boca mis palabras. Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos, para arrancar y derribar, para destruir y demoler, para construir y plantar.” (Jeremías 1:4-10, NIV)

Del llamado de Jeremías entendemos que hay dos etapas necesarias para tomar un territorio.

LIBERACIÓN DE LOS TERRITORIOS:

Arrancar, derribar y destruir, y demoler todo lo que no proviene de Dios.

LA CONQUISTA o el establecimiento del reino de Dios:

construir, plantar, edificar y poner el fundamento.

PRINCIPIOS BÁSICOS PARA LA CONQUISTA

La toma de territorios es para aquel a quien Dios llama y le da autoridad para comandar la estrategia de conquista o guerra espiritual.

Muchos no reconocen la autoridad de Dios en la(s) persona(s) escogidas por Él, ya que generalmente no llenan las expectativas de los hombres.

El ministro que va a conquistar, debe ser guiado por el Espíritu Santo.

La guerra espiritual se lleva a cabo mediante estrategias divinas para desalojar las tinieblas.

Es necesario realizar tanto guerra espiritual como Evangelismo para que se convierta una ciudad. Se debe establecer el Reino de Dios.

La doctrina no debe ser de condenación sino de luz, de esperanza y del camino de la gracia. No se debe establecer la religión, que ata y liga al hombre.

La palabra deberá estar respaldada con señales, milagros y prodigios.

Debe producir vasos proféticos en los que se activen los dones de revelación, para que la gente dependa de Dios y no del hombre.

¿Quiénes comandan ése tipo de estrategias?

Profetas y Apóstoles, quienes tienen desarrollados los dones de revelación para recibir la instrucción de Dios; y dones de poder para ejecutarla para establecer la Luz.

Tienen un alto nivel de autoridad en la declaración de la palabra revelada.

Sin estos dos ministerios, no habrá estrategias militares correctas ni visión clara para la guerra; no tendremos sin ellos el respeto total de nuestros enemigos espirituales.

A la hora de atacar nos faltará contundencia, respaldo divino y cobertura angélica.

Por cuanto peleamos espiritualmente contra “dioses territoriales”, necesitamos que nuestra guerra sea hecha en el más alto nivel.

LAS LÍNEAS LEY DE DIOS

El Señor establece en las mismas líneas abiertas o avenidas espirituales a ministerios, negocios, empresarios llenos de Su poder.

Dios ubica a los Suyos en puntos claves de las ciudades; cuando éstos oyen Su voz.

Estas son verdaderas columnas proféticas en medio del mover del enemigo.

El poder y unción apostólico-profético sobre ellas es tan fuerte que detienen las fuerzas satánicas.

Dios escoge hombres pero también lugares dónde establecer Su obra.

Los siervos de Dios sabrán donde establecerse y dónde ministrar la Palabra para frenar el avance del enemigo.

Los ministros que se ajustan a los alineamientos divinos, tocan una ciudad y marcan con la unción a los pueblos.

Satanás huye derrotado de su entorno y se establece el Reino de Dios.

LAS PUERTAS DE LA CIUDAD

Lugares estratégicos para el bienestar de las ciudades en los tiempos bíblicos. En ese lugar se reunían los ancianos para conversar sobre el bienestar de la ciudad y los asuntos de gobierno.

Satanás trabaja con ahínco para conseguir la entrada a las ciudades.

Las puertas que se abren para permitirle la entrada lo hacen por causa del pecado de las personas en las ciudades.

Una vez que haya logrado entrar legalmente a la ciudad por medio de pecado a una “puerta del infierno”, entra y sale a su antojo.

DEBEMOS CUIDAR LAS PUERTAS

”... y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta”. Dios será nuestra fuerza al batallar contra el enemigo en las puertas de nuestra ciudad. (Isaías 28:6)

“Tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos”. (Génesis 22:17)

POSEER LAS PUERTAS

Conquistar lugares altos y de autoridad, no sólo es hacer oraciones de guerra y ungir con aceite, un monte, un volcán, una playa o entrar a un templo pagano y orar para que todo trono idolatrado caiga; sino también preparar a nuestra gente en su vida espiritual y moral y enviarlos a conquistar el poder político, educativo, económico y social.

Daniel 2:49 nos dice que Daniel estaba en la corte del Rey, y que logró colocar a Sadrac, Mesac y Abeg-nego en los negocios de la provincia.

Los reinos de este mundo necesitan ser tocados por el Reino de Dios, a través de una iglesia restauradora y guerrera, así mismo debemos derribar o tomar las puertas en estos reinos y establecer allí el Gobierno de Jesucristo
(Génesis 22:17; 24:60, Mt.16:18).

Nosotros la iglesia de Cristo, somos la descendencia de Abraham, que debemos poseer las puertas de nuestros enemigos (Romanos 4:13-25).

Las puertas son el lugar de salvación (Deuteronomio 19:11-12; Josué 20:4; Salmos 122:2; Apocalipsis 22:14).

Las puertas son el lugar de refugio (Salmos 147:13).

Nuestro Padre celestial nos llama a nosotros a ser los agentes en cada esfera de la vida humana que muestren la victoria de Su hijo, mientras Jesús reina a través de nosotros (Salmos 110:1-3).

Nuestra gente tiene que ser estratégicamente entrenada para ministrar naciones.

Lo que ocurre en el plano espiritual afectara el plano natural. En nuestros días modernos la semilla babilónica ha ido creciendo.

Nuestros antepasados en la época de la colonia establecieron altares a dioses paganos e ídolos religiosos.

Al paso de los siglos Satanás fue adquiriendo derechos legales sobre naciones.

Lanzó sus demonios a los pueblos de la tierra y poco a poco fue edificando ciudades espirituales sobre ciudades naturales.

El Espíritu Santo está levantando sobre toda la tierra Su poderoso ejército para derribar murallas demoníacas, para cancelar invitaciones a los demonios y para encadenarlos en el nombre de Cristo y echarlos fuera de nuestras ciudades.

Atte. Apóstol y Profeta José Luis García a los pies de Cristo mi Señor.

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Puedes encontrar más enseñanzas como esta en nuestra página de la escuela.👇

Escuela Apostólica y Profética Monte Sión

25/08/2026

¿QUIÉN ES EL PROFETA?

Vamos a leer la escritura en Números 11:17-29.

Números 11:17-25
“Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo. Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis. No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto? Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne, y comerán un mes entero! ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto? Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no. Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo. Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.”

Y ahí vemos la importancia de la persona que imparte el espíritu del cual usted está siendo impartido, en el caso de Moisés, reúne al liderazgo, y del espíritu que estaba en Moisés, de ese mismo impartió y posó sobre los 70 ancianos que estaban ahí reunidos, y dice “estos profetizaron”.

Cuando hablemos más adelante en algún momento sobre lo que es en sí el manto o el espíritu de la profecía, vamos a ver que hay como una sombrilla que cubre a veces ciertos lugares donde hay una unción conquistada, y de repente a usted se le hace más fácil profetizar cuando hay una impartición de espíritu a espíritu, y es una impartición de alguien que fluye mucho en lo profético, y más cuando se da en un lugar donde la unción profética ha sido conquistada en el lugar, entonces se facilita también fluir proféticamente, como le sucedió a Saúl, que también profetizó.

Números 11:26-29
“Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban estos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento. Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos. Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.”

Vemos entonces el carácter más maduro de Moisés, más paternal, de querer compartir, de querer distribuir de lo que hay dentro de él, y le dice a Josué, “No, si tú te molestas porque dos de los que están aquí profetizan, qué daría yo para que todos en el campamento profetizaran”.

Y eso responde también al hecho de que Moisés no era solamente un profeta, sino que también era un padre, era una figura apostólica,

Y el deseo de un padre es que los hijos entren en el fluir y aun superen las expectativas y el nivel de hasta donde el padre logró dejarles, porque esa es la intención de un padre espiritual, y natural también, que puedan los hijos llegar hasta donde ellos lograron llegar, pero que logren llegar más allá.

Números 12:2
“Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.”

Ustedes recordarán esta escritura, Miriam y Aarón están hablando a espaldas del líder, que como era hermano, a veces hay problemas de familiaridad, pero lo cierto es que Moisés era el hombre llamado por Dios, y era la autoridad en este caso del que estamos hablando, y están dos de sus líderes que eran familia de Moisés, pero está hablando uno de ellos, hermana de Moisés, “¿solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.”

También hablaba bajo los que estaban apoyando a Moisés, en este caso Aarón y también Miriam, pero en el contexto de esta escritura, lo que Miriam está diciendo,

“Dios también nos usa a nosotros”, y cuando seguimos viendo el contexto nos damos cuenta que hubo una consecuencia, porque en este caso Miriam se levantó contra la autoridad,

Aunque si bien era cierto, también había una unción profética sobre Miriam, lo vemos cuando cruzan el mar, y dice que toma pandero, y salen a danzar.

Ya anciana, ya estaba de ochenta y tantos años creo Miriam para entonces, pero había una unción sobre ella y un canto tan tremendo que se desata cuando cruzan y danzan con panderos.

“Cantaré a Jehová, porque se ha magnificado grandemente, grandemente, grandemente. Ha echado a la mar al carruaje, al caballo y al jinete. Al caballo, y al jinete. Jehová, Jehová, Jehová, Jehová.”

Y danzaron las doncellas juntamente con Miriam, había una unción profética sobre ella, pero en esta escritura en particular como que algo le pasó a Miriam y estaba hablando en contra de la autoridad,

Pero lo cierto es que para efectos de esta enseñanza a lo que queremos llegar es que también sobre ella había una unción profética, y a través de ella también hablaba el Señor.

Amós 3:7 es una escritura que mucho hemos leído y escuchado.

Amós 3:7
“Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.”

Es una escritura muy importante, recuérdela, yo sé por qué se lo digo, y usted se va a dar cuenta muy pronto.

Los profetas son, entre otras cosas, la boca de Dios, Dios habla a través de ellos, son el ojo de Dios porque también ven, y hablamos hace un momento en la introducción sobre el chazah, la visión, el éxtasis, el tener una visión celestial, una revelación a través de una visión.

También son sanadores y restauradores, y esas son marcas de los profetas y máxime de los del nuevo pacto, de este nuevo tiempo, de este nuevo pacto que vivimos.

Aun cuando estaba Jesús con los apóstoles, y que le decían “Señor, ¿mandamos que caiga fuego sobre ellos para que los consuma así como hizo Elías?”

Y Jesús les dijo “ustedes no saben de qué espíritu son”, lo que quería decirles Jesús es “yo he venido a restaurar, a traer un vínculo, una nueva comunión con el Padre, no he venido a destruirlos, por favor no vengan a decirme que quieren tirarle fuego encima a esta gente, lo que estamos buscando es que sean restaurados.”
El Señor dice en Jeremías 15:19:

Jeremías 15:19
“Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.”

Esa es una palabra que sigue teniendo vigencia, más adelante en el nuevo testamento vemos la parábola del hombre que sacó del tesoro de las cosas viejas y de las nuevas, y que tomaba de lo uno y de lo otro,

Lo cierto es que estando nosotros en un proceso de restauración, si en efecto nosotros entresacáramos lo precioso de lo vil, si nos convertimos y estamos en una restauración, vamos a ser como la boca del Señor, nos vamos convertir y los que están con nosotros a Él, y no nosotros al mundo, sino el mundo a lo que el Señor nos ha mostrado.

El profeta de hoy es un profeta que busca restauración, que busca sanidad, que busca que las cosas que no están funcionando propiamente se restauren para que funcionen.

A veces creemos que lo que no está funcionando no tiene solución, pero Dios es un especialista en restaurar lo que parece que no sirve, para que entonces Él sea glorificado.

El profeta tiene una alta percepción natural y espiritual, es importante mencionar ambas cosas, porque también hay una percepción natural que es muy importante y juega un papel también fundamental.

Hay una percepción natural que también se desarrolla y es parte del equipamiento que Dios da para desarrollar el llamado.

Es un receptor de Dios de planes, de diseños, de tiempos, de lugares, de ciudades, de naciones, y lo cierto es que hay personas que tienen una percepción natural desarrollada, pero falta la percepción espiritual.

Entonces ese balance es importante, porque también pueda ser que nada más es una persona muy observadora, pero que la otra contraparte no ha sido desarrollada, y ambas deben ser desarrollada, porque pudiese ser que por una destreza humana muy desarrollada, hay personas que tal vez dicen “te noto triste, noto que tal cosa te sucede”, pero puede ser nada más que observa.

Pero cuando hay un complemento de lo espiritual, entonces hay una revelación que va más allá, y dice “no, esto está sucediendo por esta causa o esta razón”, y entonces la misma naturaleza de Dios en ese mover profético en esta persona, lo que busca es ahora cómo se restaura esto, cómo buscamos un cambio para que funcione el diseño de Dios aquí en esta persona o en esta situación.

El profeta es muy entendido en los tiempos y asuntos del reino de Dios, y esto es muy importante, porque hay cosas que suceden para un determinado tiempo y determinado lugar, hay palabras de Dios que se cumplen a nivel corporal,

Hay otras que son muy locales, hay otras que son personales, y es importante que el profeta pueda discernir cuando recibe una palabra, o una visión, o una dirección, a quién está siendo aplicada esa dirección y esa palabra.

Porque a veces son personales, a veces son corporales, a veces son regionales, a veces son a nivel de una nación, y a veces son para 10 años, y no para ahora.

A veces son para cosas que vienen mucho más allá, hay palabras que trascienden generaciones, y muchas veces creemos que las vamos a ver todas en nuestro tiempo, y rayamos aun hasta en el egoísmo diciendo “no, mis ojos lo van a ver”, y a veces no es necesariamente así.

Aun David cayó en esa condición, dijo “yo levantaré casa al señor”. El Señor le dijo “no, tú tranquilo, has derramado mucha sangre, eso lo va a hacer tu hijo Salomón”. Entonces David recopiló el material, pero quien ejecutó la obra fue Salomón.

Así también hay obras, palabras, dirección, visión, que no se cumple necesariamente en una sola generación, sino que siguen trascendiendo de una a otra, y otra y otra.

Razón por la cual en el pueblo de Israel la tradición oral era tan importante, porque cuando la palabra venía una vez más y refrescaba la visión, entonces las generaciones nuevas conocían de qué se estaba hablando, porque desde las generaciones anteriores se venía compartiendo y se venía impartiendo lo que Dios había hablado de tiempo en tiempo, para que cuando viniese una palabra para confirmar o refrescar lo que Dios ya había hablado, no iba a ser algo extraño a las nuevas generaciones.

En este último tiempo, muchas de las palabras que vinieron a compartirse en este lugar tenían que ver precisamente con la importancia de las generaciones por venir, y como teníamos que estar también invirtiendo en ellos, porque habían cumplimientos que iban a darse en ellos.

Es importante poder captar esa palabra, porque es una palabra que trasciende en generaciones.

La verdadera naturaleza del profeta es su pasión por el corazón de Dios.

Lo cierto es que en este ambiente profético y en la función y el desarrollo del llamamiento, y la atmósfera en que nos movemos proféticamente, que es muy linda, pudiésemos caer en los riesgos,

Yvamos a ver más adelante hay enseñanzas específicamente sobre los riesgos en los llamamientos proféticos.

Pero uno de ellos es enamorarnos de las manifestaciones y de las expresiones externas de lo profético, que son lindas, que son importantes, pero que nunca debemos de olvidar que en esencia a quien estamos buscando es a Él, al Señor,

Él es realmente la razón de ser y de existir nuestra, la pasión por Él, por su corazón, por lo que Él desea, por lo que Él está planeando, por Él mismo, ni siquiera las cosas que de Él emanan, sino quien Él es, y eso es importante, fundamental, que la verdadera naturaleza en nosotros, no sólo en el profeta, es que haya una pasión en nosotros por Él.

Apocalipsis 19:10
“Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.”

El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. Por tanto, la motivación es traer una fresca revelación de Jesús mismo, el resultado de esa revelación es activar la pasión por Dios en el pueblo.

El profeta reafirma la paternidad y la identidad ministerial.

Cuando hablamos del ejemplo de Moisés, él dice “ojalá que todos profetizaran”, no buscando retener para sí la unción, sino más bien soltarla para que el pueblo entre también en esa misma dimensión.

Entonces que todos puedan ir a la par.
De hecho vemos también en la escritura como hombre de Dios con llamamientos de esta naturaleza, y lo vemos aun en el caso de Israel, Jacob todavía, en aquel tiempo cuando se encuentra con Esaú, le dice “no, adelántate tú, porque yo voy con el pueblo, y tengo que ir al paso de ellos, para que podamos ir juntos”.

Entonces parte de esa naturaleza paternal lo que busca es que el pueblo pueda ir entrando, porque muchas veces pudiésemos desesperarnos y estar allá volando, pero de repente el pueblo se queda acá, pero no, el padre viene y dice “no, vengan, juntos”, porque no se trata de que yo estoy allá, pero el pueblo está aquí, sino que el pueblo pueda también tomar el paso.

Y a veces significa que tengo que irme un poco más despacio, aunque tal vez tengo la revelación de que viene más allá, pero para que el pueblo pueda ir entrando, yo me freno un poco para que ellos vayan avanzando, y entonces todos vamos entrando a lo que Dios está queriendo mostrar.

Ciertamente es importante poder saber hacia dónde estamos yendo allá, y por eso es que la persona en liderazgo, y en este caso hablamos de un profeta padre, sepa hacia dónde vamos, es importante, porque si no, ¿hacia dónde los va a conducir?

Tiene que saber, tiene que tener una visión más allá, de mayor alcance, de lo que de repente el pueblo pueda tener, pero necesita saber que el pueblo tiene que entrar, y para eso muchas veces hay que detenerse, retomar, y volver para introducirles.

Profetas del antiguo pacto.

En hebreo, “nabi” era uno a quien le era comunicado un mensaje, era un mensaje de Dios para que fuera proclamado, era uno a quien se le comunicaba cualquier cosa secretamente, el profeta buscaba en el secreto escuchar la voz de Dios, es importante tener tiempos de secreto con Dios para que Él hable a nuestro corazón.

Los mensajes en su mayoría eran la proclamación de los propósitos y los proyectos divinos de salvación y de gloria, que eran dispuestos para un tiempo por venir, o para un futuro.

Había profetas de santuario como mencionamos al principio, y esos se encargaban de la crítica a la corrupción del culto.

Los profetas escribían y no sólo anunciaban verbalmente sus oráculos, por eso tenemos hoy en día libros proféticos, porque no sólo tenían las visiones, no sólo escuchaban y recibían, sino también las escribían, que yo diría es también una marca del apostolado, el escribir.

Es interesante que no a todo el mundo le gusta escribir, yo lo veo en cosas de repente naturales, hay personas que dicen “no, explíquemelo, dígame mejor como usted quiere que lo hagamos, y yo lo hago”, y usted le dice “para eso le mandé la nota”, “no, pero explíqueme usted”, como que a veces el leer y escribir no está tan cimentado en nosotros como debería estarlo.

O a veces hay dificultades para un pensamiento saber cómo plasmarlo y ubicarlo en papel, son marcas que parecen cosas muy naturales, pero si usted se pone a pensar en su entorno, y ahora toma un momento y dice “es cierto, como que a veces nos cuesta escribir, o nos cuesta leer,” o a veces decimos “mejor le explico”, “no, mándeme el correo”, “no, mejor le llamo y le explico”, pero son cosas que son naturales pero son marcas de un pueblo que realmente tiene señales de paternidad y de poder plasmar, es una marca apostólica también, el poder tener esa facilidad de expresión, no solamente verbal, sino también para poder detallar ideas con claridad.

O de repente usted está queriendo escribir una ideas, y lo raya, vuelve otra vez, no, no es eso, y bota el papel, vuelve otra vez, y muchos como que se están identificando acá, parece muy natural, pero son marcas también que tenemos que pedirle al Señor que quebrante esas cosas para que aun nuestra nación sea conocida por los hombres y mujeres de Dios que escriben, que plantean ideas por escrito, que dejan legados para generaciones por venir.

Es importante la lectura, los que estamos en educación lo vemos, y cómo hacemos para que los muchachos lean, y tiene mucho que ver con lo que estamos hablando el día de hoy, hay marcas particulares de llamados de Dios, y tienen que ver con el plasmar ideas y poder transmitir ideas pero por escrito, y tener la facilidad para leer con fluidez, son cosas interesantes y a veces misteriosas.

Los profetas escribían, no sólo anunciaban verbalmente los oráculos.

Existían escuelas de discípulos que compilaban los mensajes del profeta, y eso es importante, y aún el día de hoy usted está en una escuela profética y tiene un material por escrito, está compilado, así que los mensajes proféticos están compilados, usted está en una escuela de un discipulado profético.
En griego “prophetes” era uno que hablaba públicamente o abiertamente, un proclamador de un mensaje divino, denotaba entre los griegos a un intérprete de los oráculos de los dioses, en nuestro caso por supuesto, es de los oráculos del Dios viviente.

La profecía de los profetas del nuevo testamento era una predicación de los consejos de la gracia de Dios ya cumplidos, y el anuncio anticipado de los propósitos de Dios para el futuro.

Más adelante vamos a hablar sobre los elementos y las preguntas clave de las palabras proféticas y los diseños proféticos, y básicamente son preguntas básicas como el qué de Dios, el cuándo de Dios, el cómo de Dios, el dónde de Dios, y todos estos elementos son clavos, son importantes.
Y haciendo una vez más la analogía con las cosas naturales de las que hablábamos hace un momento, a veces damos una instrucción, “mire, quiero que me lleve los libros que están en la bodeguita verde, me los lleva por favor a la bodega roja por la biblioteca”.

Ok, ¿pero cuáles libros? Llega y se da cuenta que hay seis pilas diferentes de libros, no le dijeron qué libros. No le dijeron para cuándo lo ocupaban, no dijeron a qué horas, ni a quién tenía que reportarle los libros que tenía que llegar, entonces uno comienza a ver que hace falta.

Hay cosas naturales pero que también tienen una conexión con lo espiritual, porque aun cuando el diseño tiene que bajar, yo creo que estoy recibiendo ahora, tiene que ver aún el nivel natural de concepción de las ideas y de la claridad de cómo expresar algo, para que aun la palabra profética tenga ese mismo nivel de detalle, porque si usted no está conscientemente apercibido de que necesita saber no sólo qué es lo que Dios quiere, sino cómo lo quiere, para cuándo lo quiere, para quién lo quiere.

Entonces de repente recibimos “ah, vi una casa verde que estaba sobre una colina”, pum, y ahí se acabó, y se siente usted feliz y realizado porque recibió algo, qué bueno.

¿Pero para quién es la casa, para cuándo, qué significa, para quién es el mensaje? ¿Es para ahora, es para dentro de 20 años? ¿Es natural, es espiritual, es sombre y figura de algo?

Entonces aun en lo natural cuando hemos sido entrenados y desarrollados en esas áreas, cuando usted recibe algo de Dios, va a tener esa percepción para decir “Señor, complétame el diseño, o háblame también a través de otros que reciben y juntemos las piezas para que el diseño esté claro”, pero esas cosas se ven aun en lo natural.

Si volvemos al ejemplo de esos libros “mire, por favor, usted va a la bodega del rótulo naranja, ahí va a encontrar seis libros rojos del autor tal, esos seis asegúrese que son de la edición 2008, no los del 2006, son seis libros, esos por favor llévelos a la biblioteca en la bodega del rótulo verde, y le dice a la bibliotecaria, y esto lo hace por favor para mañana antes de las 10 de la mañana, se los entrega, y le da una hoja de remisión para que se lo firme recibido, y le detalla cuales son los libros que está recibiendo, cuando usted lo haga, para mañana antes de las 10 me trae de regreso la remisión con la firma de recibido, y entonces vamos a estar claros de que el asunto se hizo”.

Entonces ahora sí está claro el diseño, sé cuáles son los libros, cuál es la bodega, a dónde lo tengo que llevar, a quién se lo tengo que reportar, quién me lo va a firmar, y que tengo que volver y antes de las 10 decirle “aquí está, misión cumplida, remisión, libros tales, los firmó tal persona, antes de las 10 de la mañana”.

Pero vemos, cosas naturales, pero también tiene mucho que ver en lo espiritual. Señor, que los diseños que tú nos vayas a revelar, tengamos esa percepción para saber que tú tienes elementos claves aun en el diseño, en la palabra profética.

Las profecías del nuevo testamento, entonces decimos, son predicaciones de los consejos de la gracia de Dios ya cumplidos, y el anuncio anticipado de los propósitos de Dios para el futuro.

En relación a Juan, y estamos entrando al nuevo testamento, el nuevo testamento en la biblia, pero lo cierto es que Juan era, o fue de los últimos profetas del antiguo pacto, aunque está del otro lado de la biblia, por así decirlo.

Mateo 21:26
“Y si decimos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta.”

Vamos a ver el contexto de esto. A Jesús le están preguntando los fariseos, los hombres de la ley, le están haciendo preguntas capciosas, y entonces Jesús a veces respondía con otra pregunta, porque a él nadie le jugaba la vuelta.

“Yo les respondo bajo la autoridad de quién hago estas cosas” porque eso era lo que le preguntaron “si ustedes me dicen, el mensaje que Juan predicaba, de donde era, del cielo o de los hombres”.

Entonces los puso en un jaque, porque decían “si decimos que era de los hombres, nos cae encima el pueblo, porque el pueblo decía que era profeta, y si decimos que era de Dios, igual nos cae porque entonces van a decir ‘¿entonces por qué no le hicieron caso?’.”

Entonces les jugó totalmente la vuelta, pero para efectos de esta enseñanza, lo que estamos queriendo dar a entender es que todos tenían a Juan por profeta, y que aún los hombres de la ley lo sabían,

Reconocían que el pueblo tenía a Juan por profeta, y sabían que su respuesta era comprometedora, porque si decían o hacían creer que ellos no estaban creyendo en el anuncio de Juan, ellos estaban conscientes que se iban a meter en un rollo, porque el pueblo estaba convencido que Juan estaba dando un mensaje de parte de Dios, un genuino profeta.

Lucas 1:76
“Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;”

Esta es una palabra que se refiere a Juan, porque lo que Juan hizo fue prepararle camino al Señor en su faceta de salvador sobre la tierra.

El día de hoy, el ministerio profético sigue abriéndole un camino al Señor, pero para un establecimiento y un retorno como Señor, con toda la dimensión de su poder, de una iglesia poderosa que establece el reino sobre la tierra. Es decir, en otro nivel o en otra condición.

“prophetis” es la forma femenina de “prophetes”, y en relación a Ana se usa en Lucas 2:26-28, esta Ana no es la mamá de Samuel, esta Ana era una profetisa en tiempos del nacimiento de Jesús.

Lucas 2:36-38
“Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.”

Si vamos al contexto, Ana estaba esperando la confirmación de que en efecto, el Mesías estaba siendo enviado, y para dar testimonio de que ella recibía en su espíritu que ese era el tiempo anunciado, y como ella había otros que decían “ok, hoy sí ya lo sé, puedo irme tranquilo, porque se está cumpliendo esa palabra”.

Para algunos les fue permitido que sus ojos vieran eso, para otros hubiesen deseado verlo, pero sabían que vendría eventualmente, pero eso les decía que hay cumplimientos que son generacionales, hay figuras y sombras proféticas que se sabían que habrían de venir, David lo tenía, tenía esa revelación, los profetas que venían más adelante, y aun Isaías profetizaba de una manera muy poderosa sobre el Mesías, pero no le tocó verlo, no pudo verlo, pero tuvo la revelación.

Pero generaciones que vinieron sí pudieron vivir eso, y algunos como Ana y otros estuvieron justo en la transición, y dijeron “ah, mis ojos han visto al Salvador, ahora puedo descansar en paz en el regazo del Padre”. Así que Ana fue una de esas, una profetisa.

Es decir, daba testimonio, “este es aquel que ustedes y nosotros estamos esperando.” El espíritu profético siempre va a reconocer quién es el enviado, el Señor. No va a contradecir la palabra misma.

“prophetis” era el título que se auto-atribuye a “esa mujer Jezabel” en Apocalipsis 2:20:

Apocalipsis 2:20
“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos.”

Dice “que se dice profetisa”, pero en realidad era pseudoprophetes, y ya lo vamos a ver.

“Pseudoprohetes” es la palabra griega que se usaba para denominar a un falso profeta. Más adelante se va a hablar de los falsos profetas, pero básicamente son aquellos cuya palabra dirige al pueblo en una dirección contraria a Dios, quienes alejan al pueblo del Señor.

Esos son los falsos profetas.
No necesariamente aquellos que al dar una palabra no se cumpla, porque eso puede ser por falta de madurez, o porque las emociones se entrometieron y entonces hablaron del corazón, y no necesariamente del corazón de Dios.

Atte. Apóstol y Profeta José Luis García a los pies de Cristo mi Señor.

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