08/04/2022
LA GRAN ADVERTENCIA QUE NO DEBEMOS IGNORAR.
Hebreos 10:(23-29), (35 AL 39) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.
29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
35-39 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.
39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
AQUÍ TENEMOS 3 preguntas fundamentales, cuya respuesta es obvia en el texto mismo:
1- PREGUNTA: ¿SE REFIERE ESTA fuerte advertencia, a los creyentes O NO?
Por supuesto que sí: habla de personas que han sido santificadas con la sangre del pacto y sin duda esas personas solo pueden ser cristianos.
1 Corintios 6:9-11 -¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
ESTÁ hablando a los cristianos
Santificación y perdón de pecados es algo reservado solo para aquellos que creen, y la forma de obtenerlo es a través de la “sangre del pacto”
(Mateo 26:28). porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
2) PREGUNTA. Ahora, ¿es posible para alguien que ha sido santificado con la sangre del pacto - la sangre de Cristo – volverse para atrás y hacer que esta preciosa y santa sangre sea para esa persona que le da la espalda a DIOS, una sangre común y corriente, pisoteando al Hijo de Dios e insultando al Espíritu Santo PORQUE la palabra afrenta es insultar?
3 PREGUNTA ¿será posible para alguien que alguna vez creyó en el santo evangelio, y hasta lo pudo haber predicado o lo puede estar predicando, el “regresarse para atrás en su fe y en su creencia en el verdadero evangelio de CRISTO”?
El pasaje lo deja muy claro, así como los pasajes que hasta ahora hemos visto dicen que si es posible.
4 PREGUNTA) La siguiente pregunta es: ¿podrán salvarse aquellos que, aunque hayan recibido una vez la santificación y hayan sido justificados con la sangre del pacto y la consideraron común y todavia insultaron al espíritu de gracia, puedan seguir creyendo que recibirán salvación eterna?
Fijémonos bien en esto una cosa es contristar y otra es insultar.
¿Qué es contristar el Espíritu Santo?
Contristar es la palabra griega “lupeo”, que significa tristeza, causar dolor, afligir, entristecer.
Nosotros como creyentes, y morando en nosotros el ESPIRITU SANTO, con nuestros malos actos, malas obras, malos pensamientos, actitudes malintencionadas podemos hacer que el Espíritu Santo se aflija, se entristezca, y además, podemos causarle dolor.
Pero que es afrenta al espíritu santo.
Para comenzar diremos que afrentar es insultar al ESPIRITU SANTO y eso ES BLASFEMAR CONTRA EL.
El único pecado que Dios no perdona es la blasfemia contra el Espíritu Santo.
El versículo es claro, el único pecado que Dios no perdona es la blasfemia contra el Espíritu Santo.
El término blasfemia puede definirse generalmente como "irreverencia desafiante".
El término se puede aplicar a pecados tales como maldecir a Dios o a decir cosas intencionalmente degradantes relacionadas con Dios.
La blasfemia es también atribuir algún mal a Dios, o negarle algún bien que deberíamos atribuirle a Él. Este caso particular de blasfemia, sin embargo, se llama "la blasfemia contra el Espíritu Santo" en Mateo 12:31Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; más la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.
Es obvio que la respuesta DE ESTE TEXTO es negativa.
No hay salvación para aquellos que insultan al espíritu santo.
Además, quisiera señalar lo siguiente del pasaje:
“Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.”
Este texto no dice que hay otra oportunidad, sino solo nos espera una horrenda expectación de juicio y de hervor de fuego, o sea condenación eterna.
¿Cuándo es que pecamos ¿y cuando alguien está verdaderamente fuera de la fe?
Ya lo vamos a saber “porque si pecáramos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad”.
Pecar voluntariamente no significa pecar una vez, teniendo un episodio de pecado, más bien lo que significa es llevar una vida de prácticas pecaminosas, una vida que habitualmente llevo como estilo de vida.
peco y peco de pensamiento, peco por obras, por omisión, por palabras, no importa la forma de cómo cometo pecado, aquí lo que sí importa es que sigo pecando a pesar del conocimiento de la verdad que usted ya tiene.
peca y Peca y sigue pecando.
Y lo peor de todo Esto, es que peco y lo hago conscientemente, voluntariamente y habitualmente, sin hacer caso de lo que sepamos de la Palabra de Dios al respecto, y esto amados hermanos, es mortal para nuestra vida física y espiritual.
y la persona respectiva debería arrepentirse inmediatamente en vez de descansar en un sentido de seguridad y salvación falsa, creyendo que tiene la salvación asegurada.
Muchos de aquellos que estiman la creencia, porque así se las han enseñado, de que en el momento que repiten una oración del pastor, porque este hace un llamado al altar para aceptar a cristo, y después que repitieron esa oración son salvos, llegan a creer que se es salvo una vez y para siempre independientemente de lo que después le suceda a esa fe.
Veamos lo que dice la biblia al respecto:
Romanos 10:8-9Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos, no dice que repitamos dice que predicamos.
9 que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los mu***os, serás salvo. [ a futuro serás salvo, no dice, SOS o eres salvo]
viendo que hebreos 6: 4 al 6 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,
5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,
6 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.
Dice y recayeron, o sea es posible caer, si pero recaer constantemente ya no pueden ser renovados para arrepentimiento crucificando de nuevo, osea cuantas veces haya caído crucifica a CRISTO para si mismo, o sea es tan culpable como aquellos que los traspasaron y exponen al señor a vergüenza pública. Quien hace eso solo un blasfemo.
y hebreos 10: 26 al 29 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.
29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
Estos textos de hebreos, en general y específicamente no se alinean con esta creencia, la que una persona con una oración repetida de boca de su pastor es salvo siempre salvo, si una persona que ha sido santificada con la sangre de Jesús y ha sido partícipe del Espíritu Santo y le da las espaldas a DIOS entonces nunca fue un creyente, nunca fue un verdadero cristiano, nunca se arrepintió, nunca nació de nuevo, nunca fue una nueva creatura en cristo Jesús, y si no es un creyente entonces nunca ha sido salvo, nunca ha caminado por el camino de la salvación que es CRISTO JESÚS.
sobre hebreos 10:26
“Si después de que nos arrepentimos, nos bautizamos y nos convertimos y nos volvemos verdaderos cristianos, apostatamos, sería imposible recuperarse de nuevo, porque no habría otro sacrificio QUE ME VUELVA A JUSTIFICAR Y PERDONAR por los pecados que yo he cometido, POR QUE EL SEÑOR YA HIZO UN SOLO SACRIFICIO; Y por consiguiente no hay otra forma por la cual pudiéramos ser salvos. Lamentablemente perdemos la SALVACION ETERNA.
Hebreos 3:4-19: IMPORTANTE. Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.
5 Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir;
6 pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.
7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:
Si oyereis hoy su voz,
8 No endurezcáis vuestros corazones,
Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
9 Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años.
10 A causa de lo cual me disgusté contra esa generación,
Y dije: Siempre andan vagando en su corazón,
Y no han conocido mis caminos. 11 Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo.
12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;
13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
14 Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, 15 entre tanto que se dice:
Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.
16 ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?
17 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?
18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?
19 Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.
¿Es posible para un cristiano “apartarse del Dios vivo”? “Mirad, HERMANOS” es como empieza este pasaje.
Por lo tanto, sí hermano, es posible apartarse del Dios vivo.
Además, observa también las dos condiciones declaradas que comienzan con un “si”. Somos la casa de Cristo “si retenemos firmes hasta el fin nuestra confianza”.
Y otra vez “somos hechos partícipes de Cristo, con tal que retengamos firmes hasta el fin nuestra confianza”.
Aquí vemos lo que ya hemos visto varias veces hasta ahora:
la fe es una carrera con un principio y un final.
¿Cuándo es el principio: cuando usted se arrepiente de todo corazón y toma la decisión definitiva de RECIBIR A CRISTO EN SU CORAZON Y EN SU VIDA, y entonces decide confesar a CRISTO COMO SU SEÑOR Y SALVADOR, y como fruto de su arrepentimiento: ¿usted cambia su estilo de vida, ya no vive como en el pasado ahora vive como CRISTO se lo demanda? Con una vida ordenada y santificada.
¿Cuándo es el final
? Si Dios no vuelve mientras sigamos vivos, entonces el final será al final de nuestra vida.
Si no, será el tiempo de Su venida y nuestra reunión con Él.
Aquellos que hayan corrido la carrera y hayan batallado y mantenido la fe hasta el final entrarán en el Reino de Dios.
Esto significa hacer su santa voluntad, guardar sus santos mandamientos y testimonios,
Pero aquellos que implícita o explícitamente abandonan la fe y se apartan de DIOS no estarán ahí, esa persona habrá creído en vano.
No serán partícipes con Cristo, ni estarán en Su casa.
Eso es lo que el “si” que vimos en estos pasajes claramente dice.
Mateo 24:13 “pero el que persevere hasta el fin será salvo”
HERMANOS vivimos los últimos días, Y Como dijo el señor: “el que persevere hasta el fin será salvo”.
Exactamente vimos lo mismo previamente en hebreos: “porque venimos a ser partícipes en Cristo, si retenemos la confianza firme hasta el final”
(hebreos 3:14). Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,
La fe es una carrera y para correrla necesitamos perseverancia.
Aquellos que perseveren no un poquito, no hasta la mitad, sino hasta el final, serán salvos.
Los otros, que se apartaron y que no perseveraron, y que pueden estar congregados, pero siguen doctrinas de hombres y demonios no estarán ahí.
Es por eso que el autor de hebreos nos motiva:
Hebreos 10:35-39. No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
36 porque os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
37 Porque aún un poquito,
Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
38 Mas el justo vivirá por fe;
Y si retrocediere, no agradará a mi alma.
39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
Y si usted y yo hacemos la voluntad de Dios recibimos Su promesa. Y cuál es la promesa.
Y 1 Juan 2:25 nos dice: “Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.”
La vida eterna es la promesa, pero para recibirla necesitas permanecer hasta el final.
Aquellos que abandonen la carrera, aquellos que no perseveraron hasta el fin, sino que retrocedieron, aquellos que no obedecen la ley de DIOS, sus mandamientos no recibirán la promesa.
Y el escritor de hebreos nos motiva de nuevo:
Hebreos 12:1-2 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestra tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Tenemos una carrera que correr y solo hay una manera de correrla: con perseverancia y poniendo los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe.
Y corriendo con paciencia, teniendo nuestros ojos fijos en Jesús en lo que nos ha prometido daremos el fruto que marca a los verdaderos discípulos de Cristo, el fruto que dieron los de la cuarta categoría de la parábola del sembrador:
“Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.”
Aquellos de la cuarta categoría son aquellos que resisten, que siguen corriendo la carrera teniendo los ojos en el Señor, y con perseverancia permaneciendo en la vid, en Cristo.
Que todos nosotros estemos en esta categoría y permanezcamos ahí y si alguno de nosotros que no está en esa categoría que se arrepienta y “corra la carrera que está frente a nosotros con perseverancia y paciencia, en paz con todos y en santidad”.
Es mejor ahora, a que no sea nunca. Recuerde es su eternidad la que está en juego. Amén.