12/09/2026
Pablo fue un discípulos que aún cuando no caminó con Jesús, conoció a Jesús de una manera muy personal y profunda, y encontró su gozo pleno en Dios, y aunque estuvo preso mucho tiempo, era capaz de dar palabras de aliento y solidaridad a las iglesias.
Pablo le escribió a los Filipenses desde prisión, mientras él estaba encadenado, privado de luz y privado de oxígeno puro, privado de tantas cosas que nosotros sí tenemos a mano, y ese es hombre enfermo y encerrado quien nos da palabras de aliento.
Hermanos, entonces ¿cuanto más nosotros?, ahora con tanta tecnología y tantos inventos humanos, llevamos el corazón lleno de pesares y estamos presos en una libertad fingida, porque la verdadera libertad viene con Jesús y la verdadera alegría viene con seguirlo.
Amén