30/12/2022
Muy buenos días mis amados, que Dios les bendiga y siga derramando más de su amor y su gracia sobre ustedes.
Estamos por terminar el año 2022 y el Señor quiere que nos preparemos para entrar a una nueva temporada, un nuevo tiempo para sus hijos, hijos maduros con identidad de reino, nuevas puertas están por abrirse, el Señor quiere introducirnos en nuevas dimensiones donde nunca hemos estado antes, quiere usarnos con poder para honra y gloria de su nombre, pero no podemos entrar a esa nueva temporada con vestiduras sucias, vestiduras con manchas, vestiduras viejas.
Es tiempo de humillarnos delante del Señor, de pedir perdón por todo pecado que hemos cometido, es tiempo de renunciar al pasado, a las viejas costumbres que a veces están tan arraigadas que no hemos podido desarraigar completamente de nuestra vida
"No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad."
Isaías 43:18-19
Este es un tiempo de purificación, de santificación, pidamosle al maravilloso Espíritu Santo que nos alumbre, que nos revele las áreas que debemos entregarle al Señor.
Es tiempo de despojarnos de nuestra vieja personalidad, de quebrantar aún pensamientos que se han convertido en fortalezas que no nos permiten avanzar
"En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."
Efesios 4:22-24
Es tiempo de circuncidar nuestro corazón, el Señor quiere que nos quitemos esos harapos, que seamos limpios de toda inmundicia, Él quiere ponernos nuevas vestiduras, vestiduras blancas sin mancha ni arruga.
Es tiempo de morir al "YO" y empezar a vivir para Él, no hacer las cosas como nosotros queremos sino como el Señor quiere que las hagamos.
Pido al precioso Espíritu Santo que escudriñe aún lo más recóndito de nuestro ser y traiga su luz , que sean reveladas todas las cosas que debemos entregarle al Señor, que nos ayude a renunciar a cosas que no hemos querido soltar y que podamos verdaderamente ser libres para poder entrar a este nuevo año, a esta nuevo tiempo del Kairos de Dios limpios, aceptos, para que podamos servirle como Él quiere y que podamos llevar su gloria a todos los lugares y personas a donde Él nos envíe.
Les bendigo mis amados, declaro ojos y oidos espirituales abiertos y que la revelación divina empieza a destilar en sus vidas, les cubro con la preciosa sangre del cordero en el nombre poderoso de Jesús.
Les amo en el amor de Cristo.