24/12/2025
Mañana es el gran día...
¿Estás emocionado? ¿Sí? ¿No?
Deténte 5 minutos para reflexionar el gran acontecimiento de mañana.
Alguna vez te has preguntado ¿cómo sería aquel pesebre? ¿Tiene animales? Quizá la madera estaría quebrada en algunas partes y de seguro tendría algunos remiendos…
Probablemente esté llena de mugre y saliva que los animales dejaban caer mientras comían...
No era un lugar que pudiéramos considerar “higiénico", era todo lo contrario, si nos enfocamos solo en el pesebre solamente veríamos suciedad, mal olor y porquería…
sin embargo, ese fue el lugar que Dios escogió para hacer su Trono.
Ahora pensemos en María y José...
▶️ ¿Qué no hacen los papás por sus hijos cierto? Seguramente María y José al ver que venía el Niño, se deben haber preocupado para dejarlo lo mejor posible...
Me imagino que José habrá buscado un poco de agua para lavarlo, luego habrá puesto un poco de paja limpia…
Y María lo debe haber cubierto con algún manto extra que llevaba, no era el lugar "perfecto", pero se habrán ocupado de limpiarlo y acondicionarlo lo mejor que ellos podían.
Reflexionemos...
▶️ Jesús nacerá mañana, pero esta vez no se acostará en un pesebre, sino en nuestros corazones... En el tuyo y el mío✨
▶️ ¿Cómo está nuestro corazón?
De seguro están tan sucios como aquella pequeña caja de alimentos para animales que había en la cueva de Belén, te invito a que en estas últimas horas que nos quedan previo al nacimiento de Jesús, seamos como María y José, procuremos limpiar nuestro corazón lo mejor posible…
▶️ ¿Cómo podríamos hacer eso?
A través de una buena confesión, que limpie nuestra alma de toda su mugre y suciedad, o tal vez un día de ayuno, como paja limpia y seca que le sirva de cama… también podría ser un rato de oración profunda, donde María acomode su manto para recibir al Niñito Jesús como Él se merece, como nuestro Dios y Salvador…
▶️ Falta poco ¿Qué estamos haciendo? ¿Cómo nos estamos preparando?