16/03/2026
¿Alguna vez dijiste "Y con tu Espíritu" sin saber bien qué estabas respondiendo? 🙏
En la Misa no somos espectadores. Somos parte. Cada respuesta que damos es nuestra voz uniéndose a la oración de toda la Iglesia —la de hoy y la de todos los siglos. No es protocolo: es diálogo. Un diálogo real con Dios, en comunidad. ✨
Un detalle que a veces genera confusión: hay dos respuestas parecidas pero distintas. Cuando el sacerdote anuncia «El Señor esté con ustedes» antes del Evangelio, respondemos «Gloria a ti, Señor» —saludamos a Cristo que está a punto de hablarnos. Al final, cuando dice «Palabra del Señor», respondemos «Gloria a ti, Señor Jesús» —ahora lo alabamos por lo que acabamos de recibir. Primero lo recibimos, después lo adoramos. 📖
Cuando respondemos «Lo tenemos levantado hacia el Señor», estamos diciendo que llegamos con el corazón abierto. Cuando decimos «Señor, yo no soy digno», reconocemos que lo que estamos por recibir es infinitamente más grande que nosotros. Cuando al final respondemos «Demos gracias a Dios», no es fórmula de cierre: es gratitud real. 💛
La Misa alimenta de un modo que nada más puede reemplazar. No porque sea una obligación, sino porque es el encuentro más profundo que existe: el mismo Jesús, presente, ofreciéndose por nosotros. 🕯️
Guardá esta imagen y repasala antes de la próxima Misa. Las palabras de siempre se vuelven nuevas cuando sabemos lo que estamos diciendo. 🌸
Y recordá seguirnos en nuestro canal de WhatsApp. ¡Desde ahí vas a poder acceder a las imágenes sin esfuerzo!: https://whatsapp.com/channel/0029VbAUZWtD8SE6GANXwc1v
Te esperamos. Siempre hay un lugar para vos. 💙