19/05/2026
🕊️ Hoy Jesús nos abre su corazón en una oración íntima con el Padre, recordándonos que nuestra verdadera meta es conocer a Dios y vivir en su amor.
✝️ Lectura del Santo Evangelio según San Juan (Jn 17, 1-11)
En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.
Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera.
He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado.
Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo’’.
Palabra del Señor. 🙏🏻
En esta conmovedora Oración Sacerdotal, Cristo define la esencia de nuestra fe: la vida eterna no es simplemente una duración infinita del tiempo, sino una cualidad de relación, el conocimiento íntimo y personal del único Dios verdadero. Al prepararse para su Pasión, Jesús no pide para sus discípulos el éxito material o la ausencia de dificultades, sino la fidelidad a la Palabra y la unidad en el amor. Nos reconforta saber que, aunque experimentamos las tensiones de vivir en el mundo, estamos sostenidos por la intercesión constante y eterna del Hijo ante el Padre.
¿Cómo cultivas hoy tu relación personal con el único Dios verdadero para experimentar ya la vida eterna? ✨