25/08/2026
¿𝗤𝘂𝗲́ 𝗾𝘂𝗶𝘀𝗼 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗿 𝗟𝗲𝗼́𝗻 𝗫𝗜𝗩 𝗮𝗹 𝗮𝗳𝗶𝗿𝗺𝗮𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝘂́𝘀𝗶𝗰𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 “𝗱𝗲𝗰𝗼𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻” 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗹𝗶𝘁𝘂𝗿𝗴𝗶𝗮?
En su audiencia general del 19 de agosto de 2026, el papa León XIV recordó un principio fundamental:
«𝘓𝘢 𝘮𝘶́𝘴𝘪𝘤𝘢 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘭𝘪𝘵𝘶́𝘳𝘨𝘪𝘤𝘢, 𝘺 𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘮𝘦𝘳𝘰 𝘢𝘥𝘰𝘳𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘤𝘦𝘭𝘦𝘣𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯».
Pero ¿qué significa esto para quienes cantamos o tocamos en la Misa?
𝟭. 𝗟𝗮 𝗺𝘂́𝘀𝗶𝗰𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗽𝗮𝗿𝗮 “𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗺𝗮́𝘀 𝗯𝗼𝗻𝗶𝘁𝗮” 𝗹𝗮 𝗠𝗶𝘀𝗮
No cantamos simplemente para crear ambiente, emocionar a los asistentes o evitar que haya momentos de silencio.
La música tiene una función ministerial: está al servicio de lo que la Iglesia está celebrando.
Por eso León XIV afirma:
«En la liturgia, cantar y tocar significa rezar».
𝟮. 𝗘𝗻𝘁𝗼𝗻𝗰𝗲𝘀 𝗻𝗼 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗹𝗮 𝗺𝘂́𝘀𝗶𝗰𝗮 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼𝘀 𝗴𝘂𝘀𝘁𝗮
Si la música fuera decoración, bastaría preguntarnos: ¿Qué canción se escucha bonita aquí?
Pero si forma parte de la acción litúrgica, la pregunta cambia: ¿Qué está celebrando la Iglesia en este momento y qué canto corresponde a esta acción?
Por eso no todos los cantos sirven para entrada, comunión, presentación de dones, etc.
𝟯. 𝗟𝗮 𝗺𝘂́𝘀𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲𝗯𝗲 𝘀𝗲𝗿𝘃𝗶𝗿 𝗮𝗹 𝗿𝗶𝘁𝗼, 𝗻𝗼 𝗲𝗹 𝗿𝗶𝘁𝗼 𝗮 𝗹𝗮 𝗺𝘂́𝘀𝗶𝗰𝗮
El Papa recuerda, retomando Sacrosanctum Concilium 112, que la música es tanto más santa cuanto más íntimamente está unida a la acción litúrgica.
Esto cambia nuestra manera de entender el ministerio.
No se trata de insertar nuestras canciones favoritas dentro de una Misa. Se trata de cantar la liturgia.
𝟰. 𝗧𝗮𝗺𝗽𝗼𝗰𝗼 𝘀𝗲 𝘁𝗿𝗮𝘁𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝘂𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗿𝗼
León XIV explica que el canto debe favorecer la comunión, unir los corazones y reunir a todos en la alabanza a Dios.
Por eso un coro puede cantar extraordinariamente bien y, sin embargo, no estar cumpliendo plenamente su función si termina convirtiéndose en protagonista o dificulta la participación de la asamblea.
𝟱. 𝗬 𝗲𝘀𝘁𝗼 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝗮𝗳𝗲𝗰𝘁𝗮 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗺𝗼𝘀
El Papa señala que la música debe superar las modas y gustos particulares y ser adecuada al momento concreto de la celebración.
También pide textos dignos, comprensibles e inspirados principalmente en la Sagrada Escritura, los libros litúrgicos y la Tradición espiritual de la Iglesia.
𝗘𝗻𝘁𝗼𝗻𝗰𝗲𝘀, ¿𝗾𝘂𝗲́ 𝗾𝘂𝗶𝘀𝗼 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗿 𝗟𝗲𝗼́𝗻 𝗫𝗜𝗩?
Algo bastante sencillo, pero exigente:
𝙇𝙖 𝙢𝙪́𝙨𝙞𝙘𝙖 𝙣𝙤 𝙨𝙚 𝙖𝙣̃𝙖𝙙𝙚 𝙖 𝙡𝙖 𝙈𝙞𝙨𝙖. 𝙇𝙖 𝙢𝙪́𝙨𝙞𝙘𝙖 𝙨𝙞𝙧𝙫𝙚 𝙖 𝙡𝙖 𝙈𝙞𝙨𝙖.
Cuando cantamos el ordinario, no estamos poniendo música mientras ocurre la liturgia: estamos participando en la liturgia.
Cuando cantamos durante la Comunión, no estamos amenizando una procesión: nuestro canto tiene una función dentro de ese rito.
Y cuando guardamos silencio porque la liturgia lo pide, también estamos sirviendo.
Por eso, para un músico litúrgico, la primera pregunta nunca debería ser: ¿Qué quiero cantar?
Sino: ¿Qué necesita cantar hoy la Iglesia?
𝘉𝘢𝘴𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘵𝘦𝘲𝘶𝘦𝘴𝘪𝘴 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘢𝘱𝘢 𝘓𝘦𝘰́𝘯 𝘟𝘐𝘝 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘭𝘢 𝘮𝘶́𝘴𝘪𝘤𝘢 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘢, 𝘈𝘶𝘥𝘪𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘎𝘦𝘯𝘦𝘳𝘢𝘭, 𝟣𝟫 𝘥𝘦 𝘢𝘨𝘰𝘴𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝟤𝟢𝟤𝟨; 𝘚𝘢𝘤𝘳𝘰𝘴𝘢𝘯𝘤𝘵𝘶𝘮 𝘊𝘰𝘯𝘤𝘪𝘭𝘪𝘶𝘮 𝟣𝟣𝟤.