05/04/2026
DOMINGO DE PASCUA
DE LA RESURRECCION DEL SEÑOR
CICLO A
05 DE ABRIL DE 2026
HOMILÍA
PBRO. MANOLO GARCÍA GÓMEZ
Queridos hermanos y queridas hermanas:
Hemos escuchado el Evangelio de San Juan (Jn 20, 1-9).
Hoy celebramos el corazón de nuestra fe, el fundamento de nuestra esperanza, la razón de nuestra alegría: ¡Cristo ha resucitado! No es solo una expresión bonita ni una tradición que repetimos cada año. Es una verdad viva que transforma la historia y también nuestra vida.
Después del silencio del Viernes Santo y la espera del Sábado, hoy irrumpe la luz. El Evangelio nos lleva al sepulcro al amanecer. María Magdalena va con el corazón roto, con tristeza, con lágrimas… como muchas veces nosotros cuando sentimos que todo se ha terminado. Ella va buscando a Jesús entre los mu***os, pero no lo encuentra ahí.
Y este es el primer mensaje fuerte para nosotros: Jesús no está en el lugar de la muerte. Jesús está vivo.
El sepulcro vacío no es solo un signo físico, es un anuncio: la muerte no pudo retener al Señor. Aquello que parecía el final, en realidad era el comienzo de algo completamente nuevo.
Pedro y el discípulo amado corren al sepulcro. Ven los signos, observan, y comienzan a creer. No lo comprenden todo de inmediato, pero su corazón empieza a abrirse a la fe. Así también nosotros: muchas veces no entendemos todo lo que Dios hace, pero estamos llamados a creer, a confiar, a dejarnos sorprender por su poder.
Hermanos, la Resurrección de Cristo no es un hecho del pasado. Es una realidad presente. Cristo vive hoy, camina con nosotros, entra en nuestras luchas, en nuestras alegrías, en nuestras heridas.
La Resurrección es una invitación a renacer. No podemos celebrar la Pascua y seguir siendo los mismos. Algo tiene que cambiar en nosotros.
Porque un cristiano que cree en la Resurrección no puede vivir triste, derrotado o sin sentido. Puede tener problemas, sí… pero no pierde la esperanza.
Hoy más que nunca el mundo necesita testigos de la Resurrección. Personas que, en medio de tanta oscuridad, sean signo de luz. Personas que no se dejen vencer por el mal, sino que respondan con amor. Personas que anuncien con su vida que Cristo vive.
Hermanos, la Pascua no termina hoy. Apenas comienza. Es un camino que estamos llamados a vivir todos los días.
Pidamos al Señor la gracia de creer de verdad, de vivir con fe, y de anunciar con alegría esta gran noticia.
Que nuestra vida, nuestras palabras y nuestras acciones proclamen cada día:
¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado! Aleluya.
Pbro. Manolo García Gómez
Párroco