11/05/2026
¿LA SANGRE DE CRISTO TIENE PODER?
Sí, pero depende para qué...
El ser humano, siempre que se ha visto en situaciones de peligro que suceden en cuestión de segundos, se ha visto instintivamente (quizás) a exclamar a alguna fuerza o ser superior en busca de ayuda. En occidente es común escuchar frases como: ¡Ay diosito!, ¡Jesús, María y José!, ¡Dios mío sálvame!, ¡Ay Señor!, ¡Santo Dios!, ¡Ay virgencita socórreme!, y otros varios por el estilo. Son formas de pedir ayuda a algún ser poderoso superior en una situación desesperante o inminentemente trágica.
Las frases anteriores, comunes en el catolicismo, tienen su correspondiente equivalente en el evangelicalismo o protestantismo. Recordemos que el apóstol Pablo nos instruye a pensar sólo en “todo lo que es verdadero...” (Filip. 4:8); Por otro lado, nos exhorta a que todo lo examinemos (para detectar el error) (1 Tes. 5:21). Por lo tanto y con la ayuda de Dios, eso haré a continuación.
Una idea y práctica muy extendida en el pentecostalismo y carismatismo, es que se puede invocar (mencionar) la sangre de Cristo para todas las situaciones difíciles como enfermedades, accidentes inminentes, protección en viajes largos, o protección para los seres queridos cuando van a salir de casa (como los hijos cuando van a la escuela). Recuerda que la Biblia nos hace un llamado a ejercer la noble y demandante tarea de discernir, analizar, escudriñar todas nuestras motivaciones, lo que hacemos, lo que pensamos.
Es muy común escuchar a creyentes que dicen "¡La sangre de Cristo tiene poder!". Recuerdo ocasiones en las que saliendo de viaje a algún campamento o retiro de la iglesia, algún hermano o hermana bien intencionado pero que no conocía la Palabra, nos dirigía en una oración para que Dios nos guardara en el viaje. Esas oraciones (yo mismo las llegué a hacer varias veces) iban más o menos así:
“Gracias Señor porque nos permites realizar este viaje y asistir a este campamento/ retiro / congreso, etc. Te rogamos que nos cuides en el viaje y que nos cubras con tu sangre para que nada malo nos acontezca. Cubre el auto y TODAS LAS PARTES DEL AUTO con tu sangre, y cúbrenos a los que vamos aquí con tu preciosa sangre... etc.”.
¡¿Te imaginas?! “Cubre TODAS LAS PARTES DEL AUTO”: Las llantas, la transmisión, el motor y los frenos, etc. con la sangre de Cristo. En otros casos, la gente “cubre” sus casas con la sangre de Cristo cuando salen de viaje. Creo que la forma más común de invocar la sangre de Cristo, es la que las madres ejecutan cuando sus niños se van a la escuela. Antes de enviar al hijo en taxi o de dejarlo en la puerta de la escuela le dicen “Te cubro con la sangre de Cristo”. Es algo equivalente a lo que hacen las mamás católicas cuando persignan a su niño antes de dejarlo en la escuela. Muchos otros cristianos, cuando van a subir a su auto o simplemente a salir de su casa, “se cubren” (a través de invocarla) con la sangre de Cristo.
Pero, surgen algunas preguntas: ¿Tiene tal poder la sangre de Cristo?, ¿La sangre de Cristo está a nuestra disposición para invocarla como campo de fuerza protector contra accidentes e infortunios?, más aún, cabe la siguiente pregunta: ¿Jesús derramó su sangre y la puso a nuestra disposición para usarla en situaciones tan domésticas?. Las respuestas a estas preguntas no pueden surgir de nuestras propias ideas, o de la cultura popular, o de lo que todo mundo practica. Definitivamente sólo hay una fuente de verdad para cualquier asunto y duda: La Biblia.
¿Qué idea hay en la mente de una persona que invoca la sangre de Cristo por protección?, La respuesta es sencilla: La idea de que su protección está garantizada. Pero esta práctica muy común en el cristianismo presenta CUATRO problemas serios. Veámoslos a continuación comenzando con el que creo es el más importante.
1. NUNCA SE MENCIONA EN LA BIBLIA A LA SANGRE DE CRISTO EN RELACIÓN CON ALGUNA ACCIÓN PROTECTORA CONTRA ACCIDENTES O MALDAD. Todo lo contrario. Siempre que se hace alusión a la sangre de Cristo, es en relación a que fue derramada como pago, limpieza, perdón, etc. por nuestros pecados. Veamos algunos ejemplos donde resaltaré en mayúscula la verdad central que se enuncia acerca de la sangre:
a) Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ÉL GANÓ por su propia sangre. (Hch. 20:28)
b) a quien Dios puso COMO PROPICIACIÓN por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, (Rm. 3:25)
c) Pues mucho más, estando YA JUSTIFICADOS EN SU SANGRE, por él seremos SALVOS DE LA IRA. (Rm. 5:9)
d) en quien tenemos REDENCIÓN POR SU SANGRE, EL PERDÓN DE PECADOS según las riquezas de su gracia, (Ef. 1:7)
e) y por medio de él RECONCILIAR consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, HACIENDO LA PAZ mediante la sangre de su cruz. (Col. 1:20)
f) Y casi todo es PURIFICADO, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre NO SE HACE REMISIÓN. (Heb. 9:22)
g) Y el Dios de paz que resucitó de los mu***os a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre DEL PACTO ETERNO, (Heb. 13:20)
h) sabiendo que QUE FUISTES RESCATADOS de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, (1 Pe. 18, 19)
i) pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo NOS LIMPIA DE TODO PECADO. (1 Jn. 1:7)
j) y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los mu***os, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, Y NOS LAVÓ DE NUESTROS PECADOS con su sangre, (Ap. 1:5)
Bien, hemos visto 10 pasajes (¡Pero hay muchos más!) donde se menciona la sangre de nuestro Señor, en relación con su obra salvadora únicamente. Pero continuemos con los problemas que se presentan por invocar la sangre del cordero para cosas tan triviales.
2. UNA PRÁCTICA TAN EXTENDIDA EN EL CRISTIANISMO HOY, DEBIÓ SER IGUALMENTE IMPORTANTE EN LOS CREYENTES DE LA IGLESIA PRIMITIVA.
Pero no vemos que sea así. Nunca encontramos ni un solo pasaje en el Nuevo Testamento, en el que algún creyente esté invocando la sangre de Cristo para asuntos de protección o salvaguarda. Mucho menos encontramos a los apóstoles haciéndolo o recomendando tal práctica. Por el contrario, hay una seria advertencia en la carta a los Hebreos acerca de tener en tan baja estima la sangre del Cordero:
“¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?” (Heb. 10:29)
Recuerda: “Señor, te pedimos que cubras con tu sangre mi casa... el auto... mis pertenencias”. Mucho cuidado.
NOTA: No hay ningún registro de que los creyentes de los primeros 5 siglos, hayan acostumbrado tal práctica.
3. Argumento: “ES QUE DIOS NOS DIO SU SANGRE PARA PROTEGERNOS DEL PELIGRO, COMO EN EL CASO DE LOS ISRAELITAS EN EGIPTO QUE SE CUBRIERON CON LA SANGRE EN SUS CASAS COMO PROTECCIÓN CONTRA EL ÁNGEL DESTRUCTOR”. No, no es verdad. Un error muy común en el cristianismo es confundir los pasajes descriptivos con pasajes prescriptivos. Un pasaje descriptivo es aquel que se limita sólo a describir, narrar un evento -como por ejemplo el cruce del Mar Rojo. En ese pasaje, no se está estableciendo doctrina, no se está ordenando que cada creyente se busque un mar para cruzarlo en seco (aunque ciertamente podemos ver los atributos de Dios y los principios a través de los cuáles él actúa). Un pasaje prescriptivo es precisamente aquél en el que se nos ordena hacer algo (como los medicamentos que se toman sólo por orden o prescripción médica), claro ejemplo de pasajes prescriptivos serían los 10 mandamientos (Éxodo 20). EN CONCLUSIÓN: Cuando leemos el relato de la muerte de los primogénitos y la consiguiente orden de refugiarse en casas previamente marcadas con sangre, es sólo un pasaje DESCRIPTIVO, no PRESCRIPTIVO. Además, este evento es una sombra de varias cosas que suceden en el nuevo pacto y Nuevo Testamento: La muerte de Cristo, Su sangre derramada, la salvación de la muerte eterna de los que entran bajo su protección, etc. Eventos todos estos, conectados con la sangre de Cristo y su obra salvadora, NUNCA con artilugios de fuerza protectores contra accidentes en carretera.
4. Argumento: DIOS NOS DIO SU SANGRE PARA PROTEGERNOS EN LOS PROBLEMAS O AYUDARNOS EN LOS RETOS DE LA VIDA COTIDIANA. Una vez más, un rotundo NO. La sangre de Cristo no nos fue dada para protegernos contra accidentes y calamidades. Entonces, ¿Hay algún tipo de protección que podamos y debamos invocar?. Ciertamente la hay. La Biblia enseña que la bendita Trinidad está involucrada en la protección de los Santos:
a) EL PADRE: “Porque los ojos de Jehová contemplan la tierra para mostrar SU PODER A FAVOR de los que tienen corazón perfecto para con él”. (2 Cr, 16:9)
b) EL HIJO: “Y he aquí YO ESTOY CON VOSOTROS todos los días hasta el fin del mundo”. (Mt. 28:20) Es un hecho que él nos acompaña con su presencia omnipresente y no sólo eso, sino que también intercede por nosotros delante del Padre. (Heb. 7-9)
c) EL ESPÍRITU SANTO: “el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, Y ESTARÁ EN VOSOTROS.” (Jn 14:17). Podemos invocar su consuelo, guía, fortaleza, poder, gozo, protección ¡Y más!
Y como algo extra, ha puesto a unos seres poderosos a nuestro servicio
d) LOS ÁNGELES: “Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?; ¿No son todos espíritus ministradores, enviados PARA SERVICIO A FAVOR de los que serán herederos de la salvación
Tengo una lista de unos 130 errores de creencia y práctica muy comunes en el cristianismo. Este es sólo uno de ellos. Ya que toda la Biblia es la verdad, y Jesús es la verdad, y el creyente debe creer a la verdad, practicar la verdad, vivir en la verdad, luchar por la verdad y (si es necesario algún día) morir por y para la verdad, es una de las tareas más nobles buscar y enseñar la verdad a la iglesia, porque en ello va la gloria de Dios. Debemos ser como los nobles de Berea que escudriñaban las Escrituras para encontrar la verdad (Hch. 17:11). Con demasiada frecuencia y tristeza en mi corazón escucho a creyentes decir que tal o cual tema es irrelevante corregirlo o “enfocarnos en debatirlo”, pues -dicen- “no es salvífico”. Creo que eso es un error inmenso y una afrenta a la verdad, pues la Biblia nos enseña que “toda la escritura es inspirada por Dios, y útil...” (2 Tim. 31:16, 17.) No olvidemos que la misma palabra de Dios ve a cada una de sus partes como esencial cuando dice: “La suma de tu palabra es verdad,Y eterno es todo juicio de tu justicia.” (Salmo 119:160). Y además, cuando se menosprecia algún pasaje, tema o enseñanza de la Biblia, se está menospreciando a Dios todopoderoso quien "Ha enaltecido Su Nombre y Su Palabra sobre todas las cosas" (Sal. 138:2)
La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén. (Ef. 6:24)
Gracias por compartir 🙏