26/08/2026
Lecturas del dia de hoy
Miercoles 26 de agosto, 2026
XXI Semana del Tiempo de Ordinario, Ciclo A, Ano II, Lit. de las Horas: Tomo IV
Primera Lectura
2 Tesalonicenses 3, 6-10. 16-18
Hermanos: Les mando, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que viva ociosamente y no según la enseñanza que de mí recibieron. Ya saben cómo deben vivir para imitar mi ejemplo, puesto que, cuando estuve entre ustedes, supe ganarme la vida y no dependí de nadie para comer; antes bien, de día y de noche trabajé hasta agotarme para no serles gravosos. Y no porque no tuviera yo derecho a pedirles el sustento, sino para darles un ejemplo que imitar. Así, cuando estaba entre ustedes, les decía una y otra vez: 'El que no quiera trabajar, que tampoco coma'.
Que el Señor de la paz les conceda su paz siempre y en todo. Que el Señor esté con todos ustedes. Este saludo es de mi puño y letra. Así firmo yo, Pablo, en todas mis cartas; esta es mi letra. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes.
Meditatio
Cuando el papa Juan Pablo II visitó Monterrey por segunda vez, en la homilía hizo énfasis no sólo a la "santificación" del trabajo, sino también en el trabajo como un modo de santificarse. En ella decía: "Jesús, el hijo de Dios, no tuvo a menos el trabajar, y por ello aprendió un oficio y lo ejerció, tanto así que la gente sorprendida se preguntaba ¿No es éste el carpintero? (Mc 6,3)".
El trabajo no es sólo una manera por medio de la cual Dios nos "da el pan de cada día", sino también es el lugar para encontrarse con Dios, con el Dios constructor, con el Dios que ha creado todo y que nos ha hecho "co-creadores" con él. Cuando trabajamos (sea trabajo de oficina, de taller, de fábrica, de estudio, de casa) y lo hacemos con alegría, descubriendo en nuestro trabajo esta presencia y esta acción creadora de Dios en nosotros, el trabajo se convierte también en un modo de santificar a nuestro mundo.
De esta manera el trabajo deja de ser una obligación, para convertirse en un gozo, en una verdadera experiencia de Dios. Haz de tu trabajo diario una experiencia del amor de Dios. Conviértete, como san Pablo, en un ejemplo y un medio de evangelización para la gente que trabaja contigo; que viendo tu alegría, la gente se sienta llamada a vivir la misma experiencia que tú tienes y a dar gloria a Dios.
Oratio
Te agradezco, Señor, por el trabajo, gracias por la oportunidad de convertir el talento que me diste y mi desgaste físico e intelectual en frutos que construyan una mejor sociedad. Perdóname por todas aquellas veces que no he sido consciente de que también en mi trabajo te honro y te represento ante el mundo.
Operatio
Hoy seré muy celoso de cuidar que cada minuto de mi día sea bien aprovechado, sin olvidar que mi jefe directo, no es el que dice mi empresa, sino el Señor.
Evangelio de hoy
Mateo 23, 27-32
En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre! Así también ustedes: por fuera parecen justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad.¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les construyen sepulcros a los profetas y adornan las tumbas de los justos, y dicen: 'Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, nosotros no habríamos sido cómplices de ellos en el as*****to de los profetas'! Con esto ustedes están reconociendo que son hijos de los asesinos de los profetas. ¡Terminen, pues, de hacer lo que sus padres comenzaron!"
Reflexión
Todos hemos visitado un panteón alguna vez en nuestras vidas; como casi nunca estará la tumba de nuestro ser querido a la entrada del camposanto, siempre tendremos que caminar para llegar a nuestro destino. Y en ese caminar para encontrar la tumba de nuestro ser querido nos hemos topado con mausoleos, tumbas bien adornadas y monumentos funerarios que superan, con mucho, las casas de muchas personas. Seguro habrás pensado que carece de sentido que un difunto tenga un mejor lugar de descanso y reposo que una persona viva.
Jesús nos reta a no vivir de las apariencias, a no tener un modo de hablar y otro de actuar, por eso, recurre a esta palabra muy dura “hipócritas”, Jesús no quiere que sus seguidores presuman un modo de hablar y decir, pero su vida no se amolde a lo que anuncian o exigen a los demás. Más adelante los volverá a criticar por poner pesadas cargas al pueblo y ellos ni con un dedo quieren moverlas.
Jesús es muy claro en su enseñanza, que no es una filosofía para aprenderla y estudiarla, sino que es realmente un estilo de vida. No podemos pregonar que somos seguidores de Jesús si nuestra vida no es un reflejo de esa enseñanza. Por supuesto que nos podemos equivocar, somos débiles, pero cuando nos equivocamos no actuamos como hipócritas, sino que lo reconocemos y retomamos el camino. Orígenes, padre de la Iglesia nos dice: “Toda santidad fingida es mu**ta, porque no obra impulsada por Dios, sino que más bien no debiera llamarse santidad.”
Los cristianos, nos dice san Pablo, no podemos amoldarnos al modo de ser, pensar, creer y actuar de la gente de nuestro tiempo, nuestra forma de vivir tiene que ser consistente con las enseñanzas de Jesús y de su Iglesia, a tal grado que en la Biblia describe que tenía la simpatía de todo el pueblo.
Que tus acciones el día de hoy sean un reflejo de tu fe, para que te suceda como les sucedió a aquellas primeras comunidades convertidas al Cristianismo, lleva hoy la alegría, la esperanza, el amor y el optimismo de quien sabe que Jesús lo acompaña en todo momento.
Que el Señor te bendiga y María te acompañe en este día.