26/04/2026
“Te amo, Señor, con todo mi corazón, con todas mis fuerzas, con toda mi alma. Quiero ser todo tuyo, verdaderamente tuyo, solo tuyo y probártelo con mis obras más que con mis palabras.” P. Antonio Plancarte
¿Te imaginas despertar un día y poder decir esto con la misma fuerza y convicción que él?
No se trata de una frase bonita. Es una declaración de guerra contra el miedo, el “y si no puedo” y el “me falta mucho”
El P. Plancarte no sólo dijo que amaba a Dios.
Le probó con su vida: dedicó su tiempo, sus fuerzas y su corazón a los más vulnerables. Visitaba a los enfermos, consolaba a los abandonados, escuchaba al que nadie quería escuchar, y gastó sus bienes en favor de la Iglesia y de quienes más lo necesitaban. Esa fue su prueba de amor.
No hace falta hacer grandes cosas. A veces probar tu amor es:
– Dar un abrazo sincero a quien está solo.
– Regalar tu tiempo para escuchar a un compañero que sufre.
– Compartir lo que tienes, aunque sea poco, con quien no tiene nada.
– Perdonar a quien te ha ofendido.
– Preguntarte en serio: “Señor, ¿qué quieres de mí?” y dar un pequeño “sí” hoy, aunque el mañana no lo veas claro.
🙏 El P. Plancarte nos enseña que el amor verdadero se demuestra sirviendo, no solo sintiendo.
Una vocación no es un sentimiento pasajero.
Es una decisión de querer ser todo de Dios,
y eso se traduce en amar de verdad al que sufre, al que llora, al que está solo.
Porque lo que hagas al más pequeño, a Él se lo haces.
Si hoy sientes que no puedes decir todavía eso pídele al Señor:
“Enséñame a amarte así. Dame valor para entregarme y confianza para servir en lugar de quedarme de brazos cruzados.”
✨ Desde la pastoral vocacional queremos caminar contigo.
Si algo de esto resuena en tu corazón, si te gustaría conversar sobre lo que Dios te está pidiendo a través de los demás, escríbenos. No estás solo en esta búsqueda.
💬 Reto para hoy:
Comenta con una ❤️ si te gustaría amar a Dios sirviendo a los demás.
O cuéntanos: ¿qué pequeña obra de amor puedes hacer HOY por alguien vulnerable?