29/08/2025
-No es nuestra disposición servir al Señor ni es nuestra intención construir lo que El levanta, porque esto solo lo hace Dios en el hombre.
-Lo que recibimos hoy por el Espíritu Santo será tambien para las nuevas generaciones
-Dios quiere que le ofrescamos todo y nada a medias. Nuestro servicio es consagracion y debe ser total.
-Él desea que nos ofrezcamos a El, que seamos consumidos en holocasuto para El.
-Ninguna actividad puede reemplazar el altar
-Los altares de Abraham enfatizan la adoración
-Abraham tambien dejó el altar, pero tuvo restauración. Regresó al lugar donde nunca debió partir
-La recuperación consiste en regresar al altar. Porque tambien nosotros hemos fallado.
-Clamar por un altar lleno de fuego. No cantar, sino clamar
- El altar está lleno de cenizas, pero poco fuego.
-Un culto puede estar lleno de cantos, pero sin el Espíritu Santo. Lo sagrado a sido cambiado por el espectáculo.
-Hay mucho humo pero no hay fuego ni brazas. El Espíritu Santo se ha ido.
-Hay muchos tibios pero muy pocos transformados
-Muchos músicos tocan instrumentos pero pocos han tocado al Santo.
-Es mejor un predicador que llora a los pies de Cristo que miles que gritan con corazones frios.
-Un vacío disfrazado de movimiento es donde el Espíritu Santo se ha retirado.
-Una iglesia puede crecer en número pero morir en el espiritu.
-Nadie puede dar de comer con la canasta vacia.
-El altar está lleno de rutina pero no de fuego del Espiritu Santo, El ya se ha ido.
-Donde el hombre lo ocupa todo el Espiritu Santo se retira.
-La gloria la perdemos por falta de santidad.
-El Espiritu Santo no permanece donde el hombre reina.
- Que nuestras vidas sean santuarios y no espectáculos.
-El Espiritu Santo puede volver, el fuego vuelve cuando alguien reconoce que se a ido. Cuando hay arrepentimiento.
-El altar puede volver arder cuando hay hambre; hambre de fuego, gloría y vida.
-Cuando dejamos de clamar el cielo deja de hablar
-Hebron es el lugar de adoración permanente.
-Si queremos altar, comunión con Dios nunca debemos abandonar el altar.