22/06/2026
https://www.facebook.com/share/p/1JdyFW9mb7/
MANUEL: EL JOVEN CRISTERO QUE ENTREGÓ SU VIDA DESPUÉS DE JOSELITO EN SAHUAYO
Tenía apenas 16 años, pero un corazón tan grande como su fe.
Manuel Sánchez González nació en Sahuayo, Michoacán, el 14 de septiembre de 1912. Era hijo de don José Sánchez Gutiérrez y doña Dolores González Berrospe, pertenecientes a una de las familias principales del pueblo. Desde niño creció respirando el amor a Cristo y el valor de defender su fe.
Realizó sus primeros estudios en el Colegio San Luis Gonzaga, del Templo del Sagrado Corazón de Jesús, donde recibió una sólida formación académica y cristiana. En ese ambiente de oración, disciplina y amor a la Iglesia se forjaron las convicciones que, años más tarde, lo llevarían a entregar su vida por Cristo Rey.
En 1929, mientras la Guerra Cristera estremecía la región, Manuel no esperó órdenes. Tomó una pi***la que permanecía escondida en su casa y partió rumbo a Cojumatlán para unirse a quienes luchaban por Cristo Rey. Quería formar parte de una causa que muchos llamaban locura, pero que él entendía como una entrega total.
Permaneció muy poco tiempo en combate. Fue capturado, atado de manos y cuello, y llevado primero a la parroquia de La Palma, donde permaneció amarrado al comulgatorio. Después fue trasladado de regreso a su querido Sahuayo. Por su libertad se exigió una fuerte suma en plata, misma que su padre entregó, pero nada logró cambiar el destino que ya estaba decidido.
Cuando le preguntaron si tenía algo que decir antes de morir, no tembló, no lloró y no se quejó. Con la serenidad de quien sabe por qué entrega la vida, respondió:
"No soy un cobarde ni un delincuente. Soy un soldado de Cristo Rey."
Frente al pelotón de fusilamiento contempló los rifles que le apuntaban. Y justo cuando gritaba con todas sus fuerzas: «¡Viva Cristo Rey!»el estruendo de las balas apagó su voz.
Fue fusilado el 5 de junio de 1929, junto al puente de la Calzada Revolución, donde hoy se encuentra el Club Campestre. Allí cayó otro valiente cristero, sembrando con su sangre una semilla de fe.
Su cuerpo fue recogido por sus familiares. Su padre, don José, con el corazón destrozado pero el alma firme, tomó el retrato que Manuel le había entregado días antes y escribió al reverso:
"Manuel Sánchez González, que el día 5 de junio de 1929 proclamó con su sangre: ¡Viva Cristo Rey!"
Durante el velorio ocurrió un hecho que quedó grabado en la memoria de Sahuayo. A pesar del inmenso dolor, su padre contrató a la orquesta municipal para que interpretara música y, con lágrimas en los ojos, dijo a quienes lo acompañaban:
"Aunque destrozado, debo estar feliz, porque un hijo mío ha mu**to por la causa de Cristo Rey."
Muchos años después, los restos de Manuel Sánchez González fueron exhumados del panteón municipal y trasladados a la cripta familiar en la Parroquia de Santiago Apóstol, en Sahuayo, Michoacán.
Que su valor siga inspirándonos y que la fe que él tuvo, continúe guiando a las nuevas generaciones.
Sahuayo no olvida a sus hijos valientes.
🎵Aquí la letra del corrido de Manuel Sánchez González, escrito por Esperanza Sánchez quien fuera esposa del Coronel Cristero Sahuayense Gerónimo González https://www.facebook.com/share/p/1DF134qoTU/