02/09/2025
"LA MOTIVACIÓN TE DESCUBRE"
Un texto memorable y un poco inadvertido, se aplica tan precisamente en este tiempo final.
"Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón" (Mateo 6:21)
"Tesoro" implica lo valioso, lo importante, mi prioridad, lo que es para mi de gran precio y estimación.
Descubriendo el tesoro de cada persona, descubrimos su corazón, lo que le motiva, le apasiona, y hasta le domina.
Es tan sencillo descubrir la motivación; si habla de fútbol, le interesa el fútbol, seguramente piensa y le apasiona el fútbol; Si le preocupa la política o el poder, si su "motor" es la popularidad, aparecer, figurar como sea, estar siempre en la marquesina, esto aparecerá, porque su corazón está lleno de vanidad y egolatría.
Si hace ostentación de lo que tiene y consiguió, le importa y le motiva el dinero, su corazón está lleno de ambición.
A veces no hace falta que lo manifiesten abiertamente, se deben observar las actitudes, no es difícil descubrir la soberbia, yo le llamo "hinchazón", cuando se mira al otro por encima del hombro, descubrimos las motivaciones de los corazones, en las palabras, los gestos, la expresión corporal, hasta cuando te dan la mano.
También se tratan de ocultar las verdaderas motivaciones, detrás de diferentes máscaras, el soberbio se cubrirá con una falsa humildad, el agrandado con una pretendida sencillez, el codicioso con algún gesto de caridad, el avaro mostrará un poco de generosidad, el autoritario mostrará cierto sometimiento, el mundano se hará ver como consagrado.
En la política, los mandatarios son asesorados para mantener una imagen positiva y su popularidad, les aconsejan como vestirse, como sonreír, como saludar, como conectarse con su electorado, a veces para mostrar humanidad e interés, deberá tomar algún niño en brazos, abrazar a algunos de sus súbditos, romper el protocolo, mostrar interés en alguna de sus necesidades, aunque enseguida, suba a su carro de vidrios polarizados y se desentienda de la gente.
Como la motivación va asociada a la pasión, no se tarda en mostrarse, es finalmente nuestro "tesoro" lo que mueve nuestro corazón.
Este concepto se nos presente desde otra perspectiva:
"El hombre bueno, del "BUEN TESORO" del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas" (Mateo 12:35)
Cuando el tesoro del hombre, es Dios, las almas, la obra del Señor, la Palabra, el llamado, la vocación divina, esto se echa de ver desde lejos, es su pasión y renunciará a todo, por eso.
Ese tipo de pasión se contagia, motivamos a otros a buscar el mismo tesoro, los demás quieren descubrir el porque eso, nos es valioso.
Muchos solo utilizan la política o una profesión para lograr lo que verdaderamente quieren, hacen lo que sea, mientras les sea funcional a sus verdaderos propósitos.
Esto también, no es muy complicado descubrirlo, especialmente cuando se utiliza la fe o un ministerio como escala para ambiciones personales.
Lo que en este tiempo abunda como grama en el campo, un evangelio funcional para conseguir lo que nunca jamás conseguirían fuera de el.
El poder, la popularidad y el dinero, son ingredientes nocivos y explosivos, cuando se convierten en la motivación.
Algunos mecánicos con experiencia, solamente escuchando el sonido de un motor dentro de un carro, sin verle, saben de que cilindrada es, cuantos caballos de fuerza tiene, su aceleración y rendimiento.
Exactamente necesitamos hoy esa pericia espiritual, para no ser confundidos.