Con Café y Galletas

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"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios "Nadie llega por accidente" 🏁Como te he contado antes, desde hace un ti...
10/09/2026

"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios

"Nadie llega por accidente" 🏁

Como te he contado antes, desde hace un tiempo practico caminata matutina (incluso en invierno lo hago dentro de mi casa). Es algo que disfruto mucho y que, además de ayudarme a mantener una buena condición física, me reta constantemente. Sin embargo, a veces por el clima intenso en mi región, u otras responsabilidades, dejo de entrenar durante algunas semanas.

Por eso, no es sorpresa que el otro día, mientras hacía algo de actividad física terminé lastimándome. Y la realidad es que, si no estamos practicando algún deporte, o entrenando en algún ejercicio, es muy difícil de la nada querer hacer algo que requiere fortaleza física.

Por ejemplo, ¿crees que alguien puede levantarse un día de la cama y decidir correr un maratón de 42 kilómetros... sin haber entrenado nunca?

Probablemente no llegue muy lejos.

No porque le falten ganas, sino porque su cuerpo no ha sido preparado para hacerlo. No es que no sea posible, simplemente no está preparado.

Y ¿sabes? con nuestra vida espiritual sucede algo muy parecido. Muchas veces queremos tener paciencia, sin ejercitarnos en ella. Queremos vencer la tentación, sin cambiar los hábitos que nos llevan a caer. Queremos parecernos a Jesús, sin pasar tiempo con Jesús.

Por eso Jesús dice claramente; “…pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:19, NTV).

Jesús no dijo: “el que conozca estos mandamientos”.

Tampoco dijo: “el que admire estos mandamientos”.

Él dijo: “el que los practique”. La palabra practicar implica repetir, ejercitar, perseverar. Habla de una persona que decide, día tras día, formar una nueva manera de vivir.

Dios hace la obra en tu corazón, pero tú debes decidir caminar con Él cada día. No puedes pedirle que transforme tu carácter mientras sigues alimentando los mismos hábitos que te alejan de Él.

Tal vez llevas tiempo orando para vencer un pecado, tener más dominio propio o crecer en tu relación con Dios. Sigue orando. Pero pregúntate también: ¿Qué estoy practicando cada día?

Porque, al final, nuestros hábitos terminan formando nuestro carácter.

La buena noticia es que Jesús no espera que cambies de un día para otro. Él simplemente te invita a caminar con Él hoy. Cada momento de oración, cada decisión de obedecer, cada vez que eliges perdonar o confiar en Dios, está formando poco a poco el carácter de Cristo en ti.

¿Qué tal si piensas en esto? ¿Qué hábito está formando hoy tu corazón para parecerte más a Jesús? ¿Y qué hábito está haciendo exactamente lo contrario?

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro! 🌻🌻🌻

Septiembre 10 2026. Día 253/365
Tomado y adaptado de "Un milagro para cada día".

Plan de lectura Bíblica 2026. Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies Tu Palabra, y lumbrera a mi camino".Día 253 | Daniel...
10/09/2026

Plan de lectura Bíblica 2026. Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies Tu Palabra, y lumbrera a mi camino".

Día 253 | Daniel 7 – 9

Nuestro glorioso Dios controla la historia y usa los medios que considere adecuados para llevar adelante Su obra. Por mucho que los enemigos intenten frenarla, del Señor ha sido, es y será la VICTORIA total y final. ¿Lo crees? Lee con nosotras hoy.

Sueños y visiones
Nuestro Dios desea que conozcamos Su Verdad, y como el excelente Maestro que es, nos repite un concepto o enseñanza con elementos diferentes para que nunca olvidemos lo aprendido. En el capítulo 7 vemos que Daniel recibe en sueños una nueva visión durante el primer año de Belsasar; esto ocurre algunos 50 años después del sueño de la estatua de Nabucodonosor.

En el capítulo 2 vemos los cuatro reinos representados por oro, plata, bronce y hierro. Ahora el sueño muestra los mismos cuatro imperios, pero representados por bestias:

•El Babilónico, con el símbolo como de un león con alas de águila, al cual le fue dado "corazón de hombre", que representa al gran Nabucodonosor.
•El Medo Persa, semejante a un oso que se levanta de un costado, y entre sus dientes tenía tres costillas que aluden a la conquista de tres imperios: el Lidio, Caldeo y Egipcio.
•El Griego, representado por un leopardo con cuatro alas. Su rey, Alejandro Magno, cuando sube al poder, conquistó todo el mundo conocido a la velocidad de un leopardo. Las cuatro alas representan a sus cuatro amigos, los generales: Lisímaco, Antípater, Casandro y Seléucido, quienes se dividen el reino a la prematura muerte de Alejandro en el momento de su mayor poderío.
•El Romano, representado por una bestia con dientes y diez cuernos (símbolo de supremacía y violencia), la cual era espantosa, terrible y fuerte en gran manera. Ella devoraba, desmenuzaba y hollaba con sus pies todo lo que encontraba. Precisamente así actuó la brutal Roma en sus conquistas.
•En cuanto al cuerno pequeño, unos creen que representa un poder político-religioso que surgiría luego de la caída de Roma, lo que se conoce como el Sacro Imperio Romano, el cual persiguió y mató a muchos creyentes europeos durante la Inquisición. Sin embargo, otros creen que apunta al Anticristo.

Al final de la visión, Daniel recibe buenas noticias:

•"Son cuatro reyes que se levantarán de la tierra. Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos. Hasta que vino el Anciano de Días y se hizo justicia a favor de los santos del Altísimo. Y su dominio [cuerno] le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. Y la soberanía y el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno". Daniel 7:17-18, 22, 26-27

Nuestro amado Jesús volverá, destruirá todos los reinos terrenales y establecerá Su Reino en la tierra. Nosotras reinaremos con Él; así que no temamos a ningún gobierno humano. Algún día llegarán a su fin. ¡Qué gran esperanza y consuelo!

Un sueño perturbador
El sueño en el capítulo 8 sucede en el tercer año del reinado de Belsasar, quizás algunos doce años antes de la caída de Babilonia. En él ve un carnero con dos cuernos, los cuales tipifican la fuerza y el poder. Este representaba al Imperio Medo Persa. Este último se vuelve más poderoso con el ascenso de Ciro, quien hace grandes conquistas en las regiones de Elam, Anatolia, Babilonia, etc., y a quien Dios unge para una tarea muy especial: permitir el regreso de los judíos a su tierra y la reconstrucción del Templo en Jerusalén (Is. 45).

Como vemos, Dios siempre deja un remanente fiel que continúa Su obra en la tierra, e increíblemente usa los medios que jamás se nos ocurrirían para hacerlo. En este caso, usa un rey pagano. Definitivamente, las estrategias celestiales son muy diferentes a las nuestras.

De estos cuatro reinos sobresale el de Seléucido, con un dirigente representado por otro "cuerno pequeño", establecido en Siria y el cual pondría la mira en muchos territorios, en especial en "la tierra gloriosa", es decir, Palestina. Dios permite que este se engrandezca en gran manera, por lo cual llega a creerse igual al Señor de los cielos. Su nombre: Antíoco IV, Epífanes.

Si lo que hizo Belsasar fue espantoso, lo hecho por este hombre va más allá de todo lo que podemos imaginar: saqueó Jerusalén, quitó el culto al Señor Dios, suprimió el judaísmo, quiso destruir los escritos que los escribas copiaban fielmente con el fin de preservar la Palabra del Señor. Mandó a comer alimentos impuros, estableció el culto a sus dioses griegos, erigiendo un altar a Zeus en el lugar santísimo del templo, y forzó a los sacerdotes a sacrificar cerdos (animales declarados inmundos) en el altar del sacrificio. Esto se conoce como la «abominación desoladora».

Unos 200 años después, Jesús menciona este horrible hecho en Mateo 24:15. Según los eruditos, dicha "desolación" tiene un doble cumplimiento: lo predicho por Daniel, que se cumplió con la barbaridad hecha por Antíoco. El otro cumplimiento anunciado por el Señor sucedería cuando el general romano, Tito, asolaría y destruiría a Jerusalén, lo cual sucedió en el año 70 d.C. Los judíos, huyendo por sus vidas, se dispersan por todo el mundo hasta ese entonces conocido.

Con la llegada de Jesucristo, el reino de los cielos llegó a la tierra. El tiempo que transcurre entre Su nacimiento, vida, muerte y resurrección, hasta Su regreso en gloria, se denomina los últimos días. Como las profecías nos lo anunciaron, en ese lapso de tiempo muchos enemigos de Dios se levantaron, hoy en día siguen levantándose, y en el futuro muchos más se levantarán. Pero llegará el día en que se levante el más inicuo de todos los inicuos, el Anticristo, "a quien el Señor matará con el espíritu de Su boca, y destruirá con el resplandor de Su venida (2 Ts. 2:8).

Llegamos al capítulo 9 y vemos que es el primer año del reinado de Darío. Para este tiempo, Daniel calcula los años que llevan en cautiverio, y le parecía que la profecía de Jeremías 32 pronto estaba por hacerse realidad: los desterrados volverían a su amada tierra, tal y como el Señor había prometido. De nuevo, ¿qué vemos qué hace? Busca a Dios en oración y ruego, en ayuno, cilicio y cenizas, expresando así el sentir más profundo de su corazón. Para Daniel, orar era un "estilo de vida".

Su oración contiene elementos que hacen de la misma una hecha conforme a la Palabra: adoración, confesión y petición. Reconoce la majestad, misericordia, justicia, fidelidad, omnipotencia, soberanía y amor de Dios.

Humillado, ruega ser oído. Implora recibir el perdón de todos los pecados del pueblo, los gobernantes y líderes religiosos. También se incluye a sí mismo. No hay ni un asomo de "superioridad". Su mayor anhelo era que el rostro del Señor volviera a resplandecer sobre el santuario asolado. Deseaba que Dios oyera, viera y considerara a Su pueblo. Apela al perdón nacional "por amor de Dios mismo".

Al orar usó diferentes nombres de Dios o pronombres alusivos a Él unas 51 veces. ¡Qué oración y qué apelación! Nada de peticiones personales o materiales, sino peticiones de restauración espiritual y de reconciliación. ¡Cuánto deseaba ver la promesa del Señor hecha realidad! Aunque Daniel no volvió a su amada tierra, gimió, lloró y clamó por su restauración.

Otra cosa a destacar es que tan pronto Daniel abrió su boca para orar, el cielo entró en acción; su oración era tan intensa que viene en su ayuda el varón Gabriel. Este le hace saber que era "muy amado", literalmente: "Alguien considerado precioso". Y también Gabriel le declara el significado de la profecía de las setenta semanas.

En resumen, este es un período de 490 años en el cual suceden estas cosas:

•El regreso de los cautivos a Israel y la reconstrucción de Jerusalén.
•La llegada del Mesías; 483 años más tarde.
•Rechazo y muerte de Cristo.
•La nueva destrucción de Jerusalén a manos de Tito en el 70 D.C. por su rechazo al Mesías.

¿Qué aprendemos de estos maravillosos capítulos?

•Que todos esos reyes, los cuales llegaron a creerse "dioses", junto con sus gloriosos reinos, pasaron. Conocemos de ellos en los libros de historia. Las ruinas que aún quedan en pie son testigos silentes de que ningún reino terrenal jamás permanecerá.

•Que Dios ha cumplido cada profecía. Este es uno de los argumentos más efectivos para fortalecer la fe. También validan los hechos históricos cuando el evangelio es predicado.

•Que nosotras formamos parte de ese remanente dejado por Dios en la tierra para que defendamos la Verdad, aun la oposición que enfrentemos.

•Que debemos evitar a toda costa el orgullo, soberbia y altivez que estos reyes demostraron.

•Que nuestro glorioso Dios controla la historia y usa los medios que considere adecuados para llevar adelante Su obra.

•Y que por mucho que los inicuos intenten frenarla, del Señor ha sido, es y será la VICTORIA total y final. ¡Aleluya!

•Que debemos de llevar una vida de oración ferviente, continua y con argumentaciones sólidas basadas en el carácter, los atributos, la Palabra y las promesas que ella contiene.

¡Grandes cosas suceden cuando oramos con estas cosas en mente!

Que cada una de nosotras, sus siervas, al igual que Daniel, somos "muy amadas y preciosas"; formamos parte de Su Pueblo, y el Señor nos ve de esta manera:

•¿Qué atributos de Dios sobresalen en estos pasajes?

•¿Cómo te inspiran estos versículos para permanecer fiel y confiada en el Señor?

Ve a la sección de comentarios al final de la página y escríbenos cuál fue tu reflexión de la lectura de hoy. ¡Nos encantará leerte!

"Venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante Él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y Su reino uno que no será destruido". Daniel 7:13-14

Septiembre 10 2026. Día 253/365
Tomado de MV365. Escrito por: Margarita de Michelén
Con Café y Galletas ☕🍪🍪🌻🌻🌻

Plan de lectura Bíblica 2026. Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies Tu Palabra, y lumbrera a mi camino".Día 252. Daniel ...
09/09/2026

Plan de lectura Bíblica 2026. Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies Tu Palabra, y lumbrera a mi camino".

Día 252. Daniel 5 – 6

Sea cual sea nuestra prueba, hay propósito en ella. Dios, por medio de nuestra obediencia, desea mostrar a los demás quién es Él. ¿Lo crees? Cuéntanos.

Un desenfreno y la pérdida del reino
Cuando Belsasar llegó al reino, cuatro reyes le habían precedido, entre ellos Nabónido, su padre, con quien reina juntamente. Al leer que era hijo de Nabucodonosor, lo que se quiere comunicar es que este era su antepasado.

Su posición política era de menor rango, pero administraba los asuntos de la ciudad. Al tener posición, también tenía poder. Quienes ostentan algo de prestancia pueden volverse engreídos, amantes de los lujos y fastuosidades, y creer que pueden hacer cuanto se les antoja.

En él podemos ver dichos rasgos, pues hace un banquete descomunal con mil príncipes invitados, con sus mujeres y concubinas. Había mucho lujo, mucha comida, mucho vino y mucho desenfreno. Esta combinación no produjo nada bueno.

Proverbios 23:31-33 nos enseña a "no mirar mucho al vino cuando rojea, este entra suavemente, muerde cual serpiente y hace que los ojos miren cosas extrañas y el corazón hable perversidades".

Como la Palabra nunca se equivoca, así mismo sucedió. Belsasar, ya borracho, manda a traer los vasos de oro que pertenecían al templo de la casa de Dios para beber en ellos. No habiendo acabado de beber, aparece una mano escribiendo en la pared. ¡Ah, los medios que Dios usa para hacerse respetar son increíbles! Y también muy efectivos. El rey se turba, palidece y le tiemblan las rodillas. Siempre me ha llamado la atención que los que alardean de ser fuertes, a la hora de la verdad, tambalean.

Ante tal situación, llaman a los adivinos, los cuales ya habían demostrado no poder dar explicación a los sueños, ahora mucho menos a esta aparición misteriosa. La reina recuerda que en el reino había uno "con el espíritu de los santos', al cual, en los días de su antecesor, Dios le había dado luz, inteligencia y sabiduría.

Daniel, rondando los 70 años, va y se presenta ante el rey. Lo primero que dice es que no desea los dones ofrecidos; luego hace un recuento de cómo el Altísimo trató con la soberbia de Nabucodonosor, lo cual, era conocido por él y en todo el reino.

Belsasar no recordó la historia, ni se humilló, y actuó neciamente. Proverbios 15:31 expresa: "Aquel cuyo oído escucha las reprensiones de la vida, morará entre los sabios".

Por no haber aprendido en cabeza ajena y haber menospreciado las cosas santas del Señor, "Dios ha contado su reino y le ha puesto fin [...] ha sido pesado en la balanza y hallado falto de peso [...] su reino ha sido dividido y entregado a los medos y persas". Esa misma noche fue mu**to y Darío el Medo recibió el reino.

¿Qué aprendemos de esto? Que debemos cultivar el dominio propio, pues nos aleja de los excesos; que debemos darle muchísimo valor a lo que Dios ha santificado; y que debemos escuchar y aprender las lecciones que Él nos enseña por medio de la vida.

Fidelidad ante un feroz castigo: ser echado al foso de los leones
En este pasaje vemos a Daniel servir en un tercer reino. Nuevamente, su rey, Darío, quiere ponerlo sobre todo su reino. ¿Por qué? Porque era superior, tenía un espíritu superior, era fiel, no había en él vicio ni falta y seguía siendo fiel a la Ley de su Dios.

Como ya hemos visto, la envidia puede provocar cosas muy malas. Los gobernadores, presos de ella, instan a que el rey promulgue un edicto durante 30 días. Esto impedía que se le pidiera algo a otro dios, excepto al rey. Quien no obedeciera sería echado al foso de los leones. Dicho edicto, ya firmado, no podía ser revocado.

Daniel, al oírlo, sin titubear hizo fielmente lo que había hecho desde que llegó a Babilonia: orar tres veces al día con la mirada hacia su amada Jerusalén, y con las ventanas abiertas.

Los gobernantes van ante el rey, el cual está entre la espada y la pared con su propio edicto. Cuando éste oye que Daniel fue "atrapado" orando a su Dios, se aflige y procura librarle del castigo, pero ya era demasiado tarde. Quizás, de haber pensado más a fondo el asunto, habría recordado que Daniel servía a un Rey mayor que él. Pero el Dios soberano permitió que las cosas sucedieran así. Con una consciencia triste y turbada, esa noche el rey no pudo dormir.

Daniel fue echado al foso de hambrientos leones. Al día siguiente, el rey va a revisar cómo andaban las cosas. Me encantan las palabras del rey: "Daniel, siervo del Dios viviente, tu Dios, a quien sirves con perseverancia, ¿te ha podido librar de los leones?".

Como ya sabemos, Dios envió Su ángel, el cual cerró la boca de los leones, porque ante Él y ante el rey, Daniel era inocente.

Más adelante vemos lo que sucede con los gobernadores: la trampa que idearon para Daniel fue la misma en la que ellos cayeron, y los voraces leones los despedazaron. El Salmo 7:14-15 nos enseña: "Miren, el impío con la maldad sufre dolores, y concibe la iniquidad [...] ha cavado una fosa y la ha ahondado, y ha caído en el hoyo que hizo".

Darío, ante tal portento divino, lanza un edicto: "…todos teman y tiemblen delante del Dios de Daniel, porque Él es el Dios viviente que permanece para siempre".

Todas estamos rodeadas de enemigos cual leones, empezando por Satanás, quien como "león rugiente" nos quiere devorar. Quizás seamos traicionadas porque nuestra fidelidad al Señor señala los pecados de algunos. Pero, sea cual sea nuestra prueba, hay propósito en ella: Dios, por medio de nuestra obediencia, desea mostrar a los demás quién es Él. Algunos le reconocerán y otros no. Pero recuerda que servir al Señor es el más grande privilegio.

Y, para todos esos "leones", tenemos un fiel defensor: "el León de la tribu de Judá", quien peleará por nosotras. ¡Qué gloriosa promesa! ¿La crees?

¿Oras constantemente para que Dios te guarde fiel, sin vicio y sin falta?

"Que todos teman y tiemblen delante del Dios de Daniel, porque Él es el Dios viviente que permanece para siempre". Daniel 6:26

Septiembre 09 2026. Día 252/365
Tomado de MV365. Escrito por: Margarita de Michelén
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"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios ¿Qué está enseñando tu vida? 📝La semana pasada tuve la oportunidad de p...
09/09/2026

"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios

¿Qué está enseñando tu vida? 📝

La semana pasada tuve la oportunidad de participar en una capacitación sobre inteligencia emocional. Fue un tiempo de mucho aprendizaje, pero hubo un concepto que se quedó dando vueltas en mi mente: la disonancia cognitiva.

La disonancia cognitiva es la tensión o el malestar que experimentamos cuando nuestras acciones no están en armonía con aquello que creemos o valoramos.

En otras palabras, es esa incomodidad que sentimos cuando nuestra forma de vivir contradice nuestras convicciones.

Mientras escuchaba esa explicación, pensé: ¡Cuántas veces he experimentado esa disonancia en mi caminar con Dios!

Pienso en momentos en los que mi vida probablemente no estaba mostrando el amor, la gracia o la santidad de Dios a quienes estaban a mi alrededor.

Y cada vez que leo estas palabras de Jesús, recuerdo aquellos momentos en los que viví de esa manera: “Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:19, NTV).

El desafío no es solo para mí; también es para ti, la pregunta que este versículo deja es: ¿qué estamos enseñando sobre Dios con nuestra forma de vivir?

•Tus hijos están aprendiendo de ti.
•Tus amigos están aprendiendo de ti.
•Tus compañeros de trabajo están aprendiendo de ti.
•Tus vecinos están aprendiendo de ti.

Cuando reaccionas con paciencia en un momento difícil, estás enseñando. Cuando perdonas en lugar de guardar rencor, estás enseñando. Cuando reconoces un error y pides perdón, estás enseñando. Pero también enseñamos cuando actuamos con orgullo, cuando somos deshonestos o cuando nuestra manera de vivir contradice lo que decimos creer.

La enseñanza más poderosa nunca será un discurso bien preparado, sino una vida que refleja el carácter de Cristo.

Por eso, quiero hacerte esta pregunta: Si las personas que más conviven contigo describieran el cristianismo únicamente por la manera en que tú vives, ¿cómo lo describirían?

Mi oración es que tanto tú como yo vivamos sin disonancia, sino que practiquemos y vivamos de acuerdo con la Palabra de Dios, de tal modo que otros quieran acercarse a Jesús por como vivimos.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro! 🌻🌻🌻

Septiembre 09 2026. Día 252/365
Tomado de 'Un milagro para cada día".
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"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios "Cada pequeño detalle" 🔎¿Sabes? Todavía recuerdo cuando mi esposa y yo ...
08/09/2026

"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios

"Cada pequeño detalle" 🔎

¿Sabes? Todavía recuerdo cuando mi esposa y yo comenzábamos a escribirnos mensajes. En ese tiempo yo estaba tratando de descubrir si ella sentía lo mismo por mí. Cada mensaje se sentía como una pista que debía interpretar.

Leía y releía sus palabras buscando cualquier detalle. Una palabra, un signo de admiración o la forma en que terminaba el mensaje parecían revelar un poco más de su corazón.

¿Te ha pasado? ¿Alguna vez has recibido un mensaje de alguien importante y lo has leído una y otra vez para asegurarte de no perder ningún detalle? Tal vez era un correo con instrucciones para un nuevo trabajo, una carta de aceptación o un mensaje de una persona que amas. Cuando sabemos que esas palabras son importantes, prestamos atención incluso a los detalles más pequeños.

Creo que Jesús quiere enseñarnos algo parecido cuando dice: “Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la Ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.” (Mateo 5:18, NVI).

Después de afirmar que no vino a abolir la Ley, sino a cumplirla, Jesús hace una declaración impresionante: la Palabra de Dios tiene tanto valor que ni el detalle más pequeño carece de importancia.

Con esto, Jesús nos recuerda que la Palabra de Dios es completamente confiable. Cada promesa, cada enseñanza y cada propósito de Dios permanecen firmes. Nada de lo que Él ha dicho pierde su valor con el paso del tiempo.

Vivimos en una cultura donde todo cambia rápidamente. Lo que hoy está de moda mañana pasa al olvido. Las opiniones cambian, las tendencias cambian e incluso nuestros sentimientos cambian. Pero la Palabra de Dios permanece para siempre.

Y eso significa que no podemos acercarnos a la Biblia buscando únicamente los versículos que nos animan o nos hacen sentir bien. También necesitamos permitir que Dios nos hable cuando su Palabra corrige nuestras actitudes, confronta nuestro pecado o nos invita a dar un paso de obediencia.

¿Sabes qué es lo que más me llama la atención? Yo releía los mensajes de quien hoy es mi esposa porque quería conocer mejor su corazón. No lo hacía por obligación, sino porque la amaba.

Esa debería ser también nuestra actitud al abrir la Biblia. No leerla solo para cumplir con un plan de lectura o encontrar una respuesta rápida, sino para conocer cada día más el corazón de Dios.

Cuando lees la Biblia, ¿lo haces únicamente para obtener información o para conocer más profundamente al Dios que te ama?

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro! 🌻🌻🌻

Septiembre 08 2026. Día 251/365
Tomado de "Un milagro para cada día".

Plan de lectura Bíblica 2026. Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies Tu Palabra y lumbrera a mi camino".Día 251. Daniel 3...
08/09/2026

Plan de lectura Bíblica 2026. Salmos 119:105 "Lámpara es a mis pies Tu Palabra y lumbrera a mi camino".

Día 251. Daniel 3 – 4

Atribuimos los logros alcanzados a nuestra inteligencia, fuerza, poder o dones, olvidando que todo lo hemos recibido de pura gracia. ¿Cómo podemos rendir todo al Señor?

Fidelidad bajo fuego
Daniel y sus amigos fueron consecuentes con lo que creían y cómo vivían, por esto ganaron el respeto de muchos. Pero como nos enseña la Palabra: "toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo", otros buscaban la forma de hacerles caer.

El mismo rey que vimos reconocer al Dios de dioses y Señor de los reyes olvidó quién es realmente el Único que debe ser exaltado. De nuevo usa el poder delegado para autoengrandecerse por medio de una colosal estatua de oro, ostentando así sus riquezas, y de treinta metros de alto (lo que casi mide un edificio de 10 pisos), y alardeando su grandeza. Todo el pueblo debía asistir a la dedicación de la estatua, y luego postrarse ante ella.

Sadrac, Mesac y Abed Nego, firmes y fieles a sus principios, son denunciados por unos caldeos ante el rey por su negativa a reverenciar la estatua. El castigo: ser echados al horno de fuego.

Al ser presentados ante Nabucodonosor, y éste hacer las preguntas de lugar, los valientes jóvenes aplicaron la verdad que nos enseña Hechos 5:29: "Debemos obedecer a Dios en vez de obedecer a los hombres".

La respuesta que ellos dan es un desafío a la fe de todo creyente: "No necesitamos darle una respuesta acerca de este asunto". Dejan bien claro que el Dios soberano a quien ellos sirven, podía librarlos de la muerte, y si Dios permitía que murieran "achicharrados", esa realidad no les haría cambiar de opinión.

El airado rey, haciendo calentar el horno siete veces más, da la orden y son echados en él. Pero, ¡oh sorpresa! Aparece un cuarto personaje "semejante al de un hijo de los dioses". Esa aparición es conocida como una "Cristofanía", es decir, una aparición del Cristo preencarnado.

Ante la liberación de estos jóvenes, nuevamente el rey debe reconocer: "Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed Nego que ha enviado a Su ángel y ha librado a Sus siervos que, confiando en Él, desobedecieron la orden del rey y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios excepto a su Dios".

¡Qué palabras! ¡Aun aquellos que no creen, cuando ven los portentos de Dios y la fidelidad de los Suyos, no tienen otra opción, sino reconocer que definitivamente Dios es quien dice ser!

Otro peligro del poder: perder la cordura
El capítulo 4 podemos llamarle el testimonio de Nabucodonosor. Este nuevamente tiene un sueño que le espanta. Hace llamar a los magos, y ellos nada pueden hacer hasta que llega Daniel (Beltsasar), en quien el rey reconoce que mora "el espíritu de los dioses santos". Cuando Daniel recibió el significado del sueño, quedó atónito y turbado como por una hora. Las noticias que le daría al rey no eran nada buenas, tanto así que Daniel desea el cumplimiento para sus enemigos.

Nabucodonosor fue engrandecido y fortalecido de una manera muy especial. Sabía quién le había hecho alcanzar sus logros. Había sido testigo del obrar de Dios de muchas maneras, y con su propia boca le había alabado.

Sin embargo, cuando osó atribuirse dichos logros por medio de su fuerza, poder y gloria, de inmediato el sueño se hace realidad y es echado por siete años con las bestias del campo.

Cuando la razón le es devuelta y reconoce que: "El Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que lo da a quien le place", bendijo, alabó y glorifico "al que vive para siempre, porque Su dominio es un dominio eterno, y Su reino permanece de generación en generación".

Ya restituido, hace una de las declaraciones más impresionantes que nunca el ser humano debería olvidar.

•Que todo habitante de la tierra es como nada.
•Que Él hace como le place en los cielos y en la tierra.
•Que nadie puede detener Su mano.
•Que nadie puede cuestionar Su proceder.

Vivir a la altura de la fe de los amigos de Daniel y ser consecuentes en la fe y práctica.
Entender y aplicar las conclusiones a las que Nabucodonosor llegó, pues muchas veces se nos hace difícil porque nosotras creemos ser las soberanas de nuestras vidas.
Si escogemos vivir por sentimientos más que por principios (lo cual debilita la fe); si atribuimos los logros alcanzados a nuestra inteligencia, fuerza, poder o dones, olvidando todo lo hemos recibido de pura gracia, y si olvidamos quién nos creó y sostiene, no recordando que somos meras criaturas puestas en el tiempo para hacer Su Voluntad y darle la gloria a Su Nombre, estaríamos trillando senderos de locura.

•¿Cómo aplicarás estas enseñanzas a tu vida?
•¿Obedeces a Dios o a los hombres?
•¿Qué harás para mantener tu cordura y perspectiva bíblica?

Examina tu corazón a la luz del orgullo y cómo en Cristo puedes imitar al manso y humilde.

"Bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre. Porque Su dominio es un dominio eterno, Y su reino permanece de generación en generación". Daniel 4:34

Septiembre 08 2026. Día 251/365
Tomado de MV365. Escrito por: Margarita de Michelén
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"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios ¿Qué puede estar estorbando tus oraciones? 🙇🏻‍♀️Hubo una temporada en l...
07/09/2026

"NUEVAS FUERZAS PARA CADA DÍA" 365 días con Dios

¿Qué puede estar estorbando tus oraciones? 🙇🏻‍♀️

Hubo una temporada en la que oraba constantemente por una situación específica, pero sentía que mis palabras no pasaban del techo. Le pedía a Dios dirección y una respuesta clara, porque tenía la impresión de que mis oraciones no estaban siendo escuchadas.

Una mañana, mientras oraba, sentí que Dios dirigía mi atención hacia una herida que aún guardaba en el corazón. Una persona a quien estimaba profundamente me había lastimado y, aunque decía que la había perdonado, cada vez que recordaba lo sucedido volvía a sentir enojo, tristeza y el deseo de demostrar que yo tenía razón.

Entonces recordé las palabras de Jesús: “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno” (Marcos 11:25, RVR1960).

Jesús relaciona la oración con el perdón porque la misma gracia que recibimos de Dios debe extenderse también a los demás. Esto no significa que Dios deje de amarnos ni que toda oración que tarda en ser respondida sea consecuencia de una ofensa. Sin embargo, la falta de perdón puede endurecer nuestro corazón, llenar nuestro interior de ruido y dificultar que escuchemos su voz.

Comprendí que estaba pidiendo un cambio en mi situación, mientras Dios quería sanar primero mi corazón.

Quizás hoy podrías preguntarle al Señor: “¿Hay alguna ofensa que todavía estoy reteniendo en mi corazón?”.

En ocasiones, mientras esperamos una respuesta, Dios anhela liberarnos de lo que está estorbando nuestra comunión con Él.

Llegamos al final de esta serie de devocionales. Mi oración es que cada mensaje haya sido de bendición para tu vida y te haya ayudado a caminar hacia una libertad más profunda. Que cada día puedas parecerte más a Jesús y aprender a perdonar como Él te perdonó.

¡Jesús anhela verte sano y libre!

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro! 🌻🌻🌻

Septiembre 07 2026. Día 250/365
Tomado de "Un milagro para cada día".
Con Café y Galletas ☕🍪🍪🌻🌻🌻

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