26/12/2022
1 CRÓNICAS 9
"Cuando allá se pase lista"
Un himno tradicional dice: “Cuando allá se pase lista; y mi nombre llamen yo feliz responderé.” Precisamente en el capítulo de hoy se menciona a los que regresaron a Jerusalén setenta años después de la cautividad: “Contado todo Israel por sus genealogías, fueron escritos en el libro de los reyes de Israel. Y los de Judá fueron transportados a Babilonia por su rebelión.” (1 Crónicas 9:1). “Todo Israel por sus genealogías…” los israelitas se distinguieron y lo siguen haciendo por llevar un registro de cada persona por tribu. Todos los que “Fueron transportados a Babilonia… Por su rebelión…” Las consecuencias fueron que perdieron su tierra, sus casas, sus posesiones, el templo, su libertad. La rebeldía es un pecado terrible porque sucede como el hijo pródigo se hace con conocimiento consciente de lo que es bueno y no hacerlo, las consecuencias son nefastas.
Setenta años después encontramos una lista de los habitantes de Jerusalén que aceptaron la oportunidad que se abrió de regresar a reconstruir Jerusalén y habitar en ella: “Los primeros moradores que entraron en sus posesiones en las ciudades fueron israelitas, sacerdotes, levitas y sirvientes del templo…” (1 Crónicas 9:2). Regresaron cincuenta mil personas y es bien importante la forma en que regresaron, pero también la expresión: “Entraron en sus posesiones…” Las tierras permanecieron sin ser habitadas, cada uno busco el lugar donde vivieron ellos o sus antepasados. “Fueron israelitas…” Ya nos encontraba la división de Israel del Norte o Israel del Sur, ahora simplemente después de la cautividad es “israelitas”.
“Los primeros moradores que entraron en sus posesiones en las ciudades fueron israelitas, sacerdotes, levitas… Servidores.” Porteros: “Estos moraban alrededor de la casa de Dios, porque tenían el cargo de guardarla, y de abrirla todas las mañanas.” (1 Crónicas 9:24); Responsables del cuidado y del mantenimiento de toda la utilería del templo: “Algunos de éstos tenían a su cargo los utensilios para el ministerio, los cuales se metían por cuenta, y por cuenta se sacaban. Y otros de ellos tenían el cargo de la vajilla, y de todos los utensilios del santuario, de la harina, del vino, del aceite, del incienso y de las especias.” (1 Crónicas 9:28-29). También algo que era bien importante para la adoración en el templo: “También había cantores, jefes de familias de los levitas, los cuales moraban en las cámaras del templo, exentos de otros servicios, porque de día y de noche estaban en aquella obra.” (1 Crónicas 9:33-34). “Porque de día y de noche estaban en aquella obra…”
El cronista termina esta sección narrando nuevamente la genealogía de Saúl, que ya se había relatado anteriormente, y lo hace porque la narración continuara, y tendrá como punto central el reino de Israel.
El capítulo de hoy nos enseña que hay un registro fiel de todos los hijos de Dios: “El Señor escribe en el libro donde constan los nombres de los pueblos: Éste nació en ella. Salmos 87:6 DHH). “Y vi a los mu***os, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los mu***os por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los mu***os que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los mu***os que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.” (Apocalipsis 20:12-13 RV1960).
¿Se halla mi nombre allá?.
Ptr. Martin Olvera García.