Luz y sal - rumbo a la promesa

Luz y sal - rumbo a la promesa La promesa sigue adelante,aunque hoy cueste caminar.

Iniciamos una nueva semana expectantes de lo que Dios hará.Quizá las semanas anteriores fueron difíciles y agotadoras. T...
22/06/2026

Iniciamos una nueva semana expectantes de lo que Dios hará.

Quizá las semanas anteriores fueron difíciles y agotadoras. Tal vez hubo momentos en los que te sentiste desbordado, pensando que no había solución para aquello que estabas enfrentando.

Sin embargo, antes de terminar la semana, Dios volvió a sorprenderte. Obró a tu favor, te sostuvo en medio de la dificultad o te recordó de alguna manera que jamás te dejará solo.

Por eso comenzamos esta semana con las fuerzas renovadas. No por lo que alguien nos contó. No por lo que escuchamos de otros. Sino porque hemos visto y experimentado la fidelidad de Dios en nuestra propia vida.

Hemos palpado su amor, su cuidado y su compañía aun en medio de las tormentas.

Así que esta semana caminaremos confiados y expectantes de lo que Dios hará. No porque todo esté resuelto, sino porque sabemos que Él está con nosotros.

Y aunque la tempestad se levante y los vientos soplen con fuerza, nuestra confianza permanece firme, porque el Dios que nos sostuvo ayer seguirá sosteniéndonos hoy y también mañana.

Lamentaciones 3:22-23: "¡El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota! Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es tu fidelidad!"

Hay momentos en los que las circunstancias nos sobrepasan.Y cuando eso sucede es normal sentirnos desesperados, frustrad...
16/06/2026

Hay momentos en los que las circunstancias nos sobrepasan.

Y cuando eso sucede es normal sentirnos desesperados, frustrados, cansados y hasta confundidos.

Nos preguntamos por qué, si estamos haciendo las cosas correctamente, los resultados no parecen ser favorables.

Oramos.

Esperamos.

Confiamos.

Y aun así las respuestas parecen tardar más de lo que quisiéramos.

Entonces llegan las preguntas:

¿Hasta cuándo?

¿Cuánto más tengo que esperar?

¿Por qué parece que la salida no aparece?

Quizá hoy estás enfrentando falta de trabajo, una enfermedad, una relación en crisis, problemas con tus hijos o una situación que lleva demasiado tiempo sin resolverse.

Y poco a poco el cansancio comienza a acumularse.

La paciencia se agota.

Las circunstancias nos apresuran.

Y nuestra alma empieza a sentirse afligida.

Muchos hemos llorado.

Hemos hecho catarsis.

Incluso hemos cuestionado a Dios en medio del dolor.

Y después hasta nos sentimos culpables porque nuestra fe pareció flaquear.

Pero hay algo que debemos recordar:

Es normal afligirnos.

Es normal sentirnos agobiados.

Somos humanos y nuestra carne también siente el peso de las batallas que enfrentamos.

Lo único que no debemos permitir es dejar de creer.

Dejar de confiar.

Dejar de esperar.

Porque aunque las circunstancias parezcan grandes, jamás serán más grandes que el Dios en quien hemos puesto nuestra confianza.

Y cuando la noche parece más oscura, muchas veces es porque el amanecer está más cerca de lo que imaginamos.

No permitas que tus circunstancias te hagan olvidar quién es tu Dios.

Porque Él jamás abandona a sus hijos.

Hay temporadas en las que continuar pesa.No porque hayamos dejado de amar a Dios.No porque ya no tengamos fe.Simplemente...
12/06/2026

Hay temporadas en las que continuar pesa.

No porque hayamos dejado de amar a Dios.

No porque ya no tengamos fe.

Simplemente estamos cansados.

El desgaste se convierte en desánimo y, cuando menos lo esperamos, sentimos que aquella conexión con Dios ya no es la misma.

Queremos retomarla.

Extrañamos esos momentos.

Pero no sabemos por dónde empezar.

Y entonces aparece otro enemigo silencioso: la comparación.

Vemos a otros servir, orar, adorar o hablar de Dios con tanta pasión, y comenzamos a pensar que somos tibios, que estamos fallando o que algo está mal con nosotros.

Pero compararnos rara vez nos acerca a Dios.

La mayoría de las veces solo aumenta nuestro desánimo.

Quizá hoy necesitas recordar algo:

Volver a conectar con Dios se parece mucho a retomar una relación.

No tiene que suceder todo de golpe.

Puedes comenzar poco a poco.

Cinco minutos de una oración sincera.

Un versículo leído con calma.

Una alabanza.

Una predicación.

Pequeños pasos que poco a poco vuelven a encender aquello que parecía apagado.

Y cuando menos lo esperes, descubrirás que las fuerzas comienzan a regresar.

Porque Dios nunca dejó de estar ahí.

Y así como tú extrañas esos momentos con Él...

Él también anhela esos momentos contigo.

¿Cuántas veces hemos estado en medio de un teléfono descompuesto?Creo que a todos nos ha pasado.Una situación se cuenta....
10/06/2026

¿Cuántas veces hemos estado en medio de un teléfono descompuesto?

Creo que a todos nos ha pasado.

Una situación se cuenta.

Una versión se comparte.

Y cuando nos damos cuenta, la historia ya tomó un rumbo diferente al que realmente ocurrió.

Lo más natural es querer explicarnos.

Aclarar nuestro punto.

Defendernos.

Pero, ¿qué sucede cuando la otra persona ya decidió qué creer y no parece haber espacio para escuchar?

Hoy quiero compartirte algo.

Muchas veces, cuando nos desesperamos por explicarnos, lo que realmente está hablando es nuestro miedo a la desaprobación, al rechazo o a ser mal interpretados.

Y aunque esos sentimientos son reales, no siempre debemos cargar con ellos.

Hay momentos en los que simplemente debemos guardar paz y llevar esa carga delante de Dios.

Él conoce la verdad.

Él fue testigo de toda la situación.

Él sabe lo que ocurrió aun cuando otros no lo comprendan.

Por eso, no permitas que la ansiedad te robe la tranquilidad.

Guarda tu paz.

Permite que las cosas tomen su curso.

Y recuerda que la verdad tiene una manera especial de salir a la luz en el momento correcto.

Quizá esta situación también deja una enseñanza:

La prudencia es una gran compañera.

No todas las personas nos conocen tan bien como pensamos.

Y no siempre necesitamos convencer a todos de nuestra versión.

A veces, la mayor muestra de confianza en Dios es permanecer en calma, sabiendo que Él sigue teniendo el control.

Muchas veces pensamos que los obstáculos que enfrentamos para avanzar están afuera.Pero muchas veces…los obstáculos vive...
08/06/2026

Muchas veces pensamos que los obstáculos que enfrentamos para avanzar están afuera.

Pero muchas veces…

los obstáculos viven dentro de nosotros.

Queremos ver cambios en los demás,

mientras seguimos peleando con nuestro carácter.

Con nuestros pensamientos.

Con nuestros impulsos.

Con heridas que no hemos sanado.

O rodeándonos constantemente de ambientes y personas que intoxican aquello que Dios quiere hacer en nuestra vida.

Y poco a poco comenzamos a sentirnos así:

Estancados.

Desgastados.

Frustrados.

Preguntándonos por qué no avanzamos.

Por qué no crecemos.

Por qué parece tan difícil experimentar aquello que Dios prometió.

Pero quizá hoy debemos preguntarnos algo:

¿Qué me está impidiendo avanzar?

Porque romper cadenas,

soltar amargura,

renovar nuestra mente

y permitir que Dios transforme nuestro corazón…

muchas veces es el primer paso.

Porque Dios quiere llevarnos hacia adelante.

Pero también quiere trabajar aquello que nos mantiene detenidos.

Ya estamos en junio.La mitad de un año.Y quizá este es un buen momento para detenernos un instante y recordar:✨ Eben-eze...
03/06/2026

Ya estamos en junio.

La mitad de un año.

Y quizá este es un buen momento para detenernos un instante y recordar:

✨ Eben-ezer.

Hasta aquí nos ha ayudado el Señor.

Reconocer que hemos vivido estos primeros seis meses del año es también hacer una pausa y mirar hacia atrás.

Tal vez el año no comenzó fácil.

Tal vez has tenido que luchar en tu matrimonio,
en tu familia,
en tu economía,
en tu trabajo
o en procesos que nadie más conoce.

Y aunque ha sido difícil…

No has peleado solo.

Dios ha estado ahí.

En una palabra.

En un abrazo.

En un consejo.

En una promesa.

Haciéndose tangible de muchas maneras para recordarte que sigue contigo.

O quizá estos seis meses han sido fructíferos.

Has visto respuestas.

Has visto promesas cumplirse.

Has cosechado mucho de lo que sembraste.

Cualquiera que sea tu historia hoy…

Hay algo que podemos reconocer:

✨ Dios ha estado presente.

Y así como estuvo en estos primeros meses…

También estará en los que vienen.

Porque Él prometió permanecer con nosotros hasta el fin.

Promesas de Consuelo | Parte 4“También ustedes ahora están tristes;pero volveré a verlos, y se alegrarán,y nadie les qui...
02/06/2026

Promesas de Consuelo | Parte 4

“También ustedes ahora están tristes;
pero volveré a verlos, y se alegrarán,
y nadie les quitará su alegría.”
— Juan 16:22

Con esta cuarta promesa cerramos la temporada de consuelo.

Y esta porción de la Palabra nos deja una hermosa certeza:

Nuestra tristeza y nuestro dolor no serán eternos.

Me encanta algo de estas palabras de Jesús:

Él nunca negó el dolor.

No dijo:

“No lloren.”
“No estén tristes.”

Dijo:

“Ahora están tristes…”

Porque Jesús entiende perfectamente nuestras emociones.

Él también sintió tristeza, dolor, angustia y aflicción.

Y precisamente porque conoce el dolor humano, puede asegurarnos algo:

La tristeza no permanecerá para siempre.

Porque cuando Jesús está con nosotros,
hay esperanza.

Porque Él es experto en sanar corazones rotos y heridas profundas.

Tal vez hoy estás viviendo una temporada difícil.

Tal vez hoy las lágrimas siguen ahí.

Pero recuerda esto:

Tu tristeza no es eterna.

Y Dios todavía puede traer alegría
a los lugares donde hoy existe dolor.

🌿 Promesas de Consuelo | Parte 3“La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se a...
01/06/2026

🌿 Promesas de Consuelo | Parte 3

“La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden.”
— Juan 14:27

Muchas veces pensamos que tendremos paz cuando todo se arregle.

Cuando termine el problema.

Cuando desaparezca la preocupación.

Cuando las cosas vuelvan a sentirse normales.

Pero Jesús hizo una promesa diferente.

Estas palabras fueron dadas en medio de incertidumbre, miedo y dolor.

Y aun así prometió paz.

Porque la paz que Jesús ofrece no depende de circunstancias perfectas.

✨ Es una paz que permanece aun en medio de la tormenta.

Esa paz que a ojos humanos parece imposible.

La paz de dejar todo en manos de Dios.

La paz que consuela,
que sana,
que transforma
y que me permite sentirme seguro en Dios.

La vida tiene momentos oscuros y difíciles.

Pero para cada temporada, Dios nos ha dejado promesas a las cuales aferrarnos.

Y esta es una de ellas:

✨ Él pondrá paz.

Esa paz que sobrepasa todo entendimiento…

precisamente porque aparece en medio de la tormenta.

🌿 Promesas de Consuelo | Parte 2“Vengan a mí todos los que están trabajados y cargados, y yo les daré descanso.”— Mateo ...
29/05/2026

🌿 Promesas de Consuelo | Parte 2

“Vengan a mí todos los que están trabajados y cargados, y yo les daré descanso.”
— Mateo 11:28

Cuando Jesús pronunció estas palabras, muchas personas vivían bajo cargas religiosas pesadas y agobiantes.

Los líderes religiosos habían puesto sobre el pueblo reglas, exigencias y cargas difíciles de llevar, haciéndoles creer que así ganarían la aprobación de Dios.

Pero Jesús vino a ofrecer algo diferente:

No más peso.

No más cargas imposibles.

✨ Una relación.

“Lleven mi yugo sobre ustedes…”

Jesús estaba diciendo:

Deja las cargas espirituales pesadas
y camina conmigo.

Porque mi gracia restaura,
mi amor transforma
y yo puedo renovar tu mente y tu corazón.

Tal vez hoy no llevas cargas religiosas…

Tal vez tus cargas son emocionales,
familiares,
laborales
o de pareja.

Y cargar tanto peso te ha dejado cansado, frustrado y agotado.

Pero hoy Jesús sigue repitiendo las mismas palabras:

✨ Ven a mí.

Si estás cansado,
si estás cargado,
si ya no puedes más…

Yo te daré descanso.

Ya no tienes que cargar todo tú solo.

Puedes dejar aquí tus preocupaciones.

Porque para Dios, no hay nada imposible.

🌿 Promesas de Consuelo | Parte 1“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;y salva a los contritos de espíritu.”...
27/05/2026

🌿 Promesas de Consuelo | Parte 1

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
y salva a los contritos de espíritu.”
— Salmos 34:18

Hay dolores que no siempre se notan por fuera.

Heridas que nadie ve, lágrimas que se esconden y cargas emocionales que muchas veces llevamos en silencio.

En medio del dolor, es fácil mirar solamente nuestras heridas y olvidar que el Señor nos dejó hermosas promesas para esos tiempos de pena y quebranto.

Cuando levanto mis ojos al cielo y clamo a Dios, Él promete estar conmigo.

Sanando las heridas del corazón roto,
enjugando mis lágrimas y guardando cada una de ellas en su redoma.

Porque Dios nunca abandona.

Cercano está al que sufre,
al que llora y al que invoca su nombre en medio del dolor.

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