22/06/2026
Iniciamos una nueva semana expectantes de lo que Dios hará.
Quizá las semanas anteriores fueron difíciles y agotadoras. Tal vez hubo momentos en los que te sentiste desbordado, pensando que no había solución para aquello que estabas enfrentando.
Sin embargo, antes de terminar la semana, Dios volvió a sorprenderte. Obró a tu favor, te sostuvo en medio de la dificultad o te recordó de alguna manera que jamás te dejará solo.
Por eso comenzamos esta semana con las fuerzas renovadas. No por lo que alguien nos contó. No por lo que escuchamos de otros. Sino porque hemos visto y experimentado la fidelidad de Dios en nuestra propia vida.
Hemos palpado su amor, su cuidado y su compañía aun en medio de las tormentas.
Así que esta semana caminaremos confiados y expectantes de lo que Dios hará. No porque todo esté resuelto, sino porque sabemos que Él está con nosotros.
Y aunque la tempestad se levante y los vientos soplen con fuerza, nuestra confianza permanece firme, porque el Dios que nos sostuvo ayer seguirá sosteniéndonos hoy y también mañana.
Lamentaciones 3:22-23: "¡El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota! Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es tu fidelidad!"