05/04/2026
Hoy no encontraron un cuerpo…
encontraron una promesa cumplida.
El sepulcro vacío no es ausencia,
es la prueba viva de que Cristo ha vencido.
Aquella tumba que parecía el final,
se convirtió en el comienzo de todo:
de la esperanza, de la vida nueva,
de la victoria sobre el pecado y la muerte.
Dios no abandonó a su Hijo…
y tampoco te abandona a ti.
Porque si Cristo ha resucitado,
entonces tu historia aún no termina,
tu dolor no es definitivo
y tu esperanza no está perdida.
Hoy no celebramos una tumba vacía…
celebramos un Dios vivo.