17/03/2026
📖 Nehemías 8:4-6 nos muestra un momento profundamente espiritual en la vida del pueblo de Israel: un regreso sincero a la Palabra de Dios después de un tiempo de alejamiento.
"Y el escriba Esdras estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello, y junto a él estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilcías y Maasías a su mano derecha; y a su mano izquierda, Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam. Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento. Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra."
Hoy en día, muchas veces tenemos acceso a la Biblia, pero no siempre le damos el lugar que merece. El pueblo no solo oyó… reaccionó con humildad, adoración y entrega. Esa es la actitud que transforma vidas.
Cuando ponemos a Dios en el centro, algo cambia dentro de nosotros: nuestra manera de pensar y ver las cosas y tomar mejores decisiones para nuestra vida.
Promesa para nuestra vida
“La palabra que sale de mi boca no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
📖 (Isaías 55:11)
Esto nos asegura que cada vez que escuchamos y recibimos la Palabra de Dios con un corazón dispuesto, algo bueno está siendo sembrado y dará fruto. En su tiempo. Dios sigue hablando hoy. La pregunta no es si Él habla… sino si nosotros estamos atentos.
Así como el pueblo en tiempos de Esdras, hoy también podemos decidir: escuchar con atención, responder con fe y vivir con obediencia. Amen
Ministerio rio de fe