03/02/2026
"""Por cierto, ¿de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?"" (Marcos 8:36).
No importa cuán rico o famoso seas en este mundo; si Cristo no está en tu vida, todo eso carece de sentido. Si necesitas a Jesús, no dudes en ""Amén"" en voz alta.
Dios dice: ""Las personas emplean toda su vida en perseguir el dinero, la fama y el provecho; se agarran a este clavo ardiendo, los tratan como su único apoyo, como si teniéndolos pudiesen seguir viviendo, eximirse de la muerte. Pero solo cuando están cerca de morir se dan cuenta de lo lejos que están estas cosas de ellas y, ante la muerte, de qué débiles e impotentes son, de qué vulnerables son y de qué solas y desamparadas están, sin ningún lugar adónde ir. Son conscientes de que la vida no puede comprarse con dinero ni con fama y provecho, que no importa cuán rica sea una persona, no importa cuán elevada sea su posición, todas son igualmente pobres e insignificantes frente a la muerte. Se dan cuenta de que el dinero no puede comprar la vida, que la fama y el provecho no pueden borrar la muerte, que ni el dinero ni la fama y el provecho pueden alargar un solo minuto, un solo segundo, la vida de una persona. Mientras más piensan eso las personas, más anhelan seguir viviendo, mientras más piensan eso las personas, más temen el acercamiento de la muerte. Solo en este punto se dan cuenta realmente de que sus vidas no les pertenecen, de que no son ellas quienes las controlan, y de que no tienen nada que decir en cuanto a si viven o mueren, está fuera del control de cualquiera""."