12/07/2026
Reflexión | ¿Qué tipo de tierra es hoy mi corazón?
Querida comunidad:
En el Evangelio de hoy, Jesús nos recuerda que el sembrador nunca deja de sembrar. La semilla es la misma para todos: es la Palabra de Dios, viva y llena de esperanza. Lo que hace la diferencia no es la semilla, sino la disposición de nuestro corazón para recibirla.
A veces nuestro corazón se endurece por las preocupaciones, las prisas, las heridas o el ruido del mundo. En otras ocasiones recibimos la Palabra con entusiasmo, pero nos falta perseverancia. Sin embargo, cuando permitimos que Dios trabaje nuestra vida con humildad y confianza, esa semilla da frutos abundantes de amor, servicio, reconciliación y fe.
Hoy el Señor nos invita a preguntarnos: ¿Estoy dejando que su Palabra transforme mi vida o solo la escucho sin ponerla en práctica?
Pidámosle la gracia de ser tierra buena, capaz de acoger el Evangelio con un corazón abierto, para que nuestra vida sea un testimonio que dé fruto y acerque a otros al amor de Dios.
Que María, mujer que escuchó y guardó la Palabra en su corazón, nos acompañe para vivir cada día como verdaderos discípulos de Cristo.
¡Que tengan un domingo lleno de la paz y las bendiciones del Señor!