Comunidad Católica Ecuménica "Santos Sergio y Baco"

Comunidad Católica Ecuménica "Santos Sergio y Baco" Comunidad Católica Ecuménica Inclusiva "Santos Sergio y Baco"
-Todos ustedes son uno en Cristo Jesús-

BAUTISMO DEL SEÑOR: “Este es mi Hijo muy amado”En el Bautismo de Jesús, el cielo se abre y se escucha una voz que lo nom...
12/01/2026

BAUTISMO DEL SEÑOR: “Este es mi Hijo muy amado”

En el Bautismo de Jesús, el cielo se abre y se escucha una voz que lo nombra con ternura:
“Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias.”

Antes de cualquier milagro, antes de cualquier palabra pública, Jesús es reconocido y amado. No por lo que hace, sino por quién es.

Esta escena nos revela algo esencial de Dios: Dios nombra, ama y reconoce. Y lo hace públicamente. El amor del Padre no es condicionado ni reservado; es un amor que precede, que sostiene y que envía.

El Evangelio de hoy (Mt 3, 13-17) tiene una fuerza sanadora. Muchas personas han crecido escuchando voces que niegan, cuestionan o ponen en duda su dignidad. Frente a esas voces, el Bautismo de Jesús nos recuerda que nadie queda fuera de la mirada amorosa de Dios, y que ninguna identidad, ninguna historia y ninguna forma de amar nos separa de su amor.

Cuando el Espíritu desciende sobre Jesús, se manifiesta un Dios que elige habitar en lo humano, que no teme acercarse a nuestras realidades concretas, a nuestras fragilidades y a nuestras búsquedas. Ese mismo Espíritu sigue posándose allí donde hay vida, verdad, amor y deseo sincero de plenitud.

Celebrar el Bautismo del Señor es dejarnos alcanzar por esta certeza: todos somos hijos e hijas muy amados de Dios, sin excepciones ni condiciones. Un Dios que no excluye, que no etiqueta, que no rechaza, sino que llama por nuestro nombre y se complace en vernos vivir, amar y caminar con dignidad.

✨ Epifanía del Señor: un Dios que se manifiesta para todos ✨ La Epifanía nos recuerda algo profundamente liberador: Dios...
04/01/2026

✨ Epifanía del Señor: un Dios que se manifiesta para todos ✨

La Epifanía nos recuerda algo profundamente liberador: Dios no se revela solo a unos cuantos, ni se reserva para los “correctos”. Jesús se manifiesta a todos por igual. Los Magos vienen de lejos, de otra cultura y con otra historia, y aun así son llamados y acogidos. No pertenecen al círculo de los de siempre, pero Dios sale a su encuentro y los guía hasta Él.

En Jesús, Dios se deja encontrar por quienes buscan con sinceridad, sin preguntar de dónde vienen ni qué camino han recorrido. Su luz no hace distinciones: ilumina a quienes caminan con esperanza, incluso cuando la fe se vive entre dudas, cansancio o heridas.

La Epifanía nos invita a vivir una fe abierta y confiada, donde la luz de Cristo se refleje en gestos de acogida, respeto y cuidado pastoral. Dios sigue manifestándose hoy en cada persona y en cada historia, recordándonos que su amor no excluye, no etiqueta y no deja a nadie fuera. 🌟

✨ Mensaje de Año Nuevo ✨Al terminar un año y estar a las puertas de un ciclo nuevo, damos gracias a Dios por todo lo viv...
31/12/2025

✨ Mensaje de Año Nuevo ✨

Al terminar un año y estar a las puertas de un ciclo nuevo, damos gracias a Dios por todo lo vivido y por su fidelidad que nunca nos abandona. Que este tiempo que estamos por comenzar, nos encuentre unidos como comunidad, con un corazón abierto para acoger, escuchar y acompañar. Que nadie se sienta solo y que nuestro caminar refleje el amor, la esperanza y la paz del Evangelio.

Que el Señor nos bendiga y nos regale un año lleno de fe, alegría y compromiso.

¡Feliz y bendecido Año Nuevo! 🙏✨

La Sagrada Familia: un hogar donde el amor es el centroEl Domingo de la Sagrada Familia que hoy celebramos nos invita a ...
28/12/2025

La Sagrada Familia: un hogar donde el amor es el centro

El Domingo de la Sagrada Familia que hoy celebramos nos invita a mirar a Jesús, María y José no como una familia idealizada o lejana, sino como un hogar real, atravesado por preguntas, incertidumbres, silencios y decisiones difíciles. No fueron una familia perfecta, pero sí una familia que eligió amar, respetar y acompañarse en todo momento.

La Sagrada Familia sigue siendo modelo, no porque todo haya sido fácil, sino porque supieron caminar juntos, escucharse, cuidarse y sostenerse aun cuando no comprendían del todo los planes de Dios. En su casa hubo espacio para la fragilidad, para el miedo, para la duda… y también para la confianza y la ternura.

Desde esta mirada, celebramos hoy a todas las familias, con sus distintas formas, historias y procesos. Familias donde el amor se construye día a día, donde se aprende a respetar las diferencias, donde se acompaña sin imponer, y donde nadie queda fuera por ser quien es. Allí donde hay cuidado mutuo, fidelidad al amor y deseo sincero de bien, Dios habita.

La Sagrada Familia nos recuerda que lo verdaderamente sagrado no es la forma, sino el fondo: el amor que acoge, el respeto que dignifica y el acompañamiento que no abandona. Que este domingo renueve en nosotros el compromiso de hacer de nuestros hogares —biológicos, elegidos o comunitarios— espacios seguros, abiertos y llenos de vida, donde cada persona pueda crecer siendo auténticamente ella misma.

Ser recibidos para ser hijos...“Vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron. Pero a quienes lo recibieron, les con...
25/12/2025

Ser recibidos para ser hijos...
“Vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron. Pero a quienes lo recibieron, les concedió ser hijos de Dios.” (Jn. 1, 11-12)

Este versículo nos recuerda que Jesús conoce el rechazo. No fue rechazado por extraños, sino por quienes creían que el amor de Dios tenía límites. Por eso estas palabras resuenan especialmente en la vida de quienes alguna vez se han sentido fuera, incomprendidos o excluidos.

Sin embargo, el Evangelio nos ofrece una esperanza clara: ser hijos de Dios no depende de la aprobación de otros, sino de abrir el corazón a Jesús y a su manera de amar. Quien lo recibe, recibe también una dignidad que nadie puede quitar.

Este texto nos invita a construir comunidades que reciban, no que cierren; que abracen, no que juzguen. Porque allí donde alguien es acogido, ahí Dios sigue haciendo de muchos, una familia.

🌟 Navidad: Dios responde a nuestras heridasA veces las heridas que llevamos dentro hablan más fuerte que cualquier esper...
25/12/2025

🌟 Navidad: Dios responde a nuestras heridas

A veces las heridas que llevamos dentro hablan más fuerte que cualquier esperanza. Nos repiten que no valemos, que no encajamos, que nunca seremos amados como anhelamos. Muchas personas viven así la fe y la vida: desde el miedo, la culpa o el rechazo. Y justo ahí, en esa noche interior, Dios responde.

La Navidad es la respuesta de Dios a esas voces que hieren. No con discursos, sino con cercanía. Dios se hace pequeño para decirnos: “No tengas miedo. Te amo tal como eres.” No espera que cambiemos para acercarse; se acerca para sanar. No se asusta de nuestras fragilidades; las abraza.

Jesús nace para recordarnos que nuestra pequeñez no es un obstáculo, sino el lugar donde Dios quiere encontrarnos. Se hace hermano para caminar con nosotros, para devolvernos la dignidad que a veces otros nos han negado, para ayudarnos a redescubrir nuestra grandeza en su amor.

Esta es la Buena Noticia de la Navidad: no estamos solos, no estamos descartados, no estamos fuera. Dios está aquí, con nosotros, pidiéndonos solo una cosa: que confiemos, que le abramos el corazón y que nos dejemos amar.

Que esta Navidad sea un tiempo para callar las voces que hieren y escuchar la voz de Dios que susurra con ternura:

“Estoy aquí para ti.” ✨🎄

Decir “Feliz Navidad” cuando el corazón está herido...Hay Navidades que no llegan envueltas en luces ni villancicos, sin...
24/12/2025

Decir “Feliz Navidad” cuando el corazón está herido...

Hay Navidades que no llegan envueltas en luces ni villancicos, sino en silencios, ausencias y preguntas sin respuesta. Decir “Feliz Navidad” a alguien que acaba de perder a un ser querido, que espera noticias desde un hospital o que vive el dolor de una desaparición, puede sentirse torpe, insuficiente o incluso doloroso. Y, sin embargo, también puede convertirse en un gesto profundamente humano y lleno de fe.

Tal vez en esos casos “Feliz Navidad” no significa alegría inmediata, sino compañía. No es una orden para estar bien, sino una forma sencilla de decir: “No estás solo, no estás sola, camino contigo incluso en esta noche”. Es reconocer que la Navidad no borra el dolor, pero sí se atreve a entrar en él.

La Navidad nos habla de un Dios que no esperó a que todo estuviera en orden para venir. Nació en la fragilidad, en la intemperie, en una noche marcada por la pobreza y la incertidumbre. Por eso, cuando alguien vive el duelo, la angustia o la espera interminable, la Navidad no le exige sonreír: le ofrece un pesebre donde llorar acompañado.

Decir “Feliz Navidad” puede transformarse entonces en otras palabras, dichas con respeto y ternura:

“Te abrazo en esta Navidad”,
“Que esta noche no te falte consuelo”,
“Que Dios te sostenga en lo que hoy pesa”.

Y si aun así las palabras no salen, el silencio compartido también bendice. A veces la mejor Navidad es sentarse al lado, escuchar sin prisa, encender una vela juntos y dejar que la esperanza respire despacio.

Para quien llora una ausencia, para quien espera en un hospital, para quien busca a quien ama sin saber dónde está, la Navidad no es una fecha: es la promesa de que Dios no se ha ido, de que permanece incluso cuando todo parece perdido. Y eso, aunque duela, también es motivo de esperanza.

Decir “Feliz Navidad”, dicho con el corazón, puede significar simplemente esto: “Que en medio de esta noche oscura, no te falte amor, no te falte fe, y no te falte alguien que camine contigo.”

¿A QUIÉN LE NEGAMOS EL PAN?Hace unos días, alguien me preguntó sobre la negación de los sacramentos en la Iglesia Católi...
22/12/2025

¿A QUIÉN LE NEGAMOS EL PAN?

Hace unos días, alguien me preguntó sobre la negación de los sacramentos en la Iglesia Católica. No era una duda teológica abstracta, sino una pregunta que nacía del dolor y de la experiencia de sentirse excluido. Al ver esta caricatura, esa pregunta vuelve con fuerza.

Me vino a la mente el pasaje del evangelio de San Mateo (15, 21-28), en el que se nos presenta a la mujer cananea: una persona considerada “fuera”, sin derecho a la mesa. Jesús parece cerrar la puerta -e inclusive, parece grosero-: "No está bien quitarle el pan a los hijos para dárselo a los perros", pero ella no se va. Insiste, habla desde su herida y desde su fe: "Sí, Señor, pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos". Y esa fe termina rompiendo el límite. Jesús la escucha, la reconoce y la acoge.

Hoy, cuando se niegan los sacramentos a ciertas personas —muchas veces por su orientación sexual, su historia de vida o por no encajar en una norma— la escena se repite. Hay quienes llegan con fe, con hambre de Dios, con deseo de sanación… y encuentran una puerta cerrada.

La imagen lo dice con ironía evangélica: tal vez el perdón y la conversión no siempre están del lado de quien pide el pan, sino de quien decide a quién se le permite recibirlo.

El Evangelio es claro: los sacramentos no son premios para los perfectos, sino pan para el camino. Negarlos sin discernimiento pastoral es olvidar que Jesús terminó ampliando la mesa, no defendiéndola con barreras.

La pregunta sigue abierta y nos interpela como Iglesia:
¿estamos llamados a custodiar la gracia o a compartirla?
Porque, como la mujer cananea, la fe auténtica siempre encuentra la manera de tocar el corazón de Dios.

Dios entra en historias que no son perfectas...El evangelio de hoy nos muestra a José pasando por un momento complicado....
21/12/2025

Dios entra en historias que no son perfectas...

El evangelio de hoy nos muestra a José pasando por un momento complicado. Nada salió como él lo había planeado. Hay confusión, miedo, preguntas sin respuesta. Y aun así, José decide no reaccionar desde el juicio ni desde el rechazo, sino desde el cuidado y la compasión. Y justo ahí, en medio del caos, Dios le dice: “No tengas miedo.”

Eso es el Adviento: un tiempo donde reconocemos que muchas veces nuestra vida no encaja en lo que otros esperan de nosotros. Que nuestras historias, relaciones, identidades o procesos no siempre son entendidos. Y sin embargo, Dios no se va. Dios se queda.

Para muchas personas, inclusive de la comunidad LGBT+, este evangelio toca fibras profundas. Porque también hemos escuchado voces que cuestionan, que dudan, que señalan. Pero hoy Dios nos recuerda algo esencial: Jesús no nace en una historia perfecta, sino en una historia real, llena de matices, de valentía y de amor.

José acepta cuidar una vida que no termina de comprender, pero que reconoce como sagrada. Eso es fe. Y eso también es amor verdadero: acoger, acompañar y confiar, incluso cuando no tenemos todas las respuestas.

Ya cerca de la Navidad, este texto nos dice con claridad que Dios quiere nacer en nuestras vidas tal como somos, no como otros creen que deberíamos ser. No hay historias descartadas, no hay identidades excluidas, no hay caminos que Dios no pueda habitar.

Que este Adviento nos ayude a creer —de verdad— que Emmanuel, Dios con nosotros, también camina con la comunidad LGBT+, con nuestras alegrías, luchas y esperanzas.

Y que tengamos el valor de José: abrir espacio, no tener miedo y dejar que el amor haga lo suyo. 💜🌈✨

🕯️ Las posadas: caminar juntos buscando un lugarLas posadas nos recuerdan que la Navidad comienza en el camino. María y ...
17/12/2025

🕯️ Las posadas: caminar juntos buscando un lugar

Las posadas nos recuerdan que la Navidad comienza en el camino. María y José avanzan cansados, con esperanza y con miedo, tocando puertas que se cierran una tras otra. No buscan privilegios, sólo un lugar donde la vida pueda nacer.

Cada posada es memoria de tantas personas que, aún hoy, siguen buscando acogida: quienes no encuentran comprensión, quienes han sido rechazados, quienes cargan historias marcadas por la exclusión o la soledad. Las posadas nos confrontan con una pregunta profunda:
¿somos quienes cierran la puerta… o quienes la abren?

La tradición nos enseña que Dios no nace en palacios, sino en la sencillez de un espacio ofrecido con amor. Nace cuando alguien se atreve a decir: “Aquí hay lugar para ti”. Por eso, las posadas no son solo cantos y luces; son un llamado a construir comunidades donde nadie se quede fuera.

Caminar en posada es aprender a esperar juntos, a sostenernos unos a otros, a reconocer que todos —sin excepción— necesitamos ser recibidos. Cuando abrimos la puerta al otro, abrimos también la puerta a Dios.

Que estas posadas nos ayuden a preparar un corazón hospitalario, capaz de acoger la diversidad, sanar heridas y ofrecer refugio. Porque ahí donde hay un espacio para el otro, ahí también nace Jesús.

🌈✨ III Domingo de Adviento: “Dichosos los que no se escandalizan de mí”En este III Domingo de Adviento, la liturgia nos ...
14/12/2025

🌈✨ III Domingo de Adviento: “Dichosos los que no se escandalizan de mí”

En este III Domingo de Adviento, la liturgia nos invita a la alegría. Pero no se trata de una alegría superficial, sino de una alegría que nace en medio de la espera, de la duda y de la esperanza sostenida. El Evangelio nos presenta a Juan el Bautista, ahora en la cárcel, preguntándose si Jesús es realmente el que había de venir. Incluso los grandes profetas dudan cuando el camino se vuelve oscuro.

Jesús no responde con teorías ni reproches. Responde con hechos:
“Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, a los pobres se les anuncia la Buena Noticia.”
Es decir, el Reino de Dios se reconoce allí donde la vida vuelve a levantarse.

Este mensaje resuena profundamente en la experiencia de muchas personas LGBT, que a veces han vivido la fe desde el cuestionamiento, el rechazo o la herida. Jesús no pide encajar en expectativas ajenas para ser reconocidos; invita a mirar los frutos: vida, dignidad, sanación, esperanza.

Jesús proclama dichosos a quienes no se escandalizan de Él. Tal vez hoy esa bienaventuranza nos desafía a no escandalizarnos de un Dios que actúa fuera de nuestros esquemas, que se manifiesta en las periferias, que elige sanar antes que condenar y acompañar antes que excluir.

El Adviento nos recuerda que Dios viene también a nuestras preguntas, a nuestras identidades, a nuestras historias reales. Viene a decirnos que la alegría auténtica nace cuando descubrimos que somos vistos, escuchados y amados tal como somos.

En este Domingo de la Alegría, pidamos la gracia de ser comunidades que reflejen los signos del Reino: espacios donde las personas LGBT encuentren acogida, consuelo y esperanza; lugares donde la Buena Noticia no sea motivo de miedo, sino de vida abundante.

Porque el Dios que viene es un Dios que libera, sana y devuelve la dignidad.
Y eso —hoy y siempre— es motivo de verdadera alegría. 🌸🕯️

🌿 San Juan Diego: cuando Dios elige lo que el mundo no veHoy celebramos a San Juan Diego, un hombre sencillo y de corazó...
09/12/2025

🌿 San Juan Diego: cuando Dios elige lo que el mundo no ve

Hoy celebramos a San Juan Diego, un hombre sencillo y de corazón transparente, a quien la Virgen de Guadalupe confió un mensaje que cambiaría la historia. Dios lo eligió no por poder, prestigio o títulos, sino precisamente por su humildad, su sensibilidad y su capacidad de escuchar.

Su vida nos recuerda que:

✨ Dios se revela en quienes el mundo suele pasar por alto.
✨ La dignidad no la otorga la sociedad, sino el amor de Dios.
✨ Todos podemos ser portadores de consuelo, belleza y esperanza.

El mensaje de Guadalupe confiado a Juan Diego abrazó a un pueblo herido y marginado. Y hoy sigue siendo una invitación para que todas las personas, especialmente quienes alguna vez se hayan sentido fuera o poco valoradas, descubran que Dios también habla a través de ellas y que su historia tiene un lugar sagrado en el corazón de María.

San Juan Diego, ayúdanos a vivir con un corazón sencillo que sepa acoger y anunciar la ternura de Dios. 🌼

Dirección

Mexico City

Teléfono

+525616544039

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Comunidad Católica Ecuménica "Santos Sergio y Baco" publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir