04/05/2026
"Señor, en este momento de profunda oscuridad donde el vacío de la ausencia pesa en mi pecho, te entrego mi llanto y mi quebranto. Gracias por enviar a San Judas Tadeo, abogado de las causas difíciles, para recordarme que no camino solo entre las tumbas de mis recuerdos.
Te pido que recibas en tu gloria a mi madre, quien me dio la vida, y que a mí me concedas la fortaleza para transformar este dolor en una semilla de fe. Que tu luz divina, esa que brilla en el rostro de tus santos, ilumine mi camino cuando mis ojos estén nublados por las lágrimas. San Judas, intercede por mi paz, sostén mi mano cuando mis fuerzas flaqueen y ayúdame a comprender que el amor no muere, solo se transforma en una presencia eterna que me cuida desde el cielo. Amén."