18/02/2024
NOVENA AL SEÑOR DE LA CAÑA
Por la señal de la santa cruz…
ORACIÓN (Para todos los días)
Benignísimo señor, abre mis labios, purifica mi corazón, ilumina mi inteligencia, inflama mis afectos para que atenta y devotamente eleve hacia ti mismo plegarias en esta novena y merezca ser escuchado de tu divina majestad.
Oh Jesús mío, redentor de humano linaje, si te encarnaste por nuestro bien, si te inmolaste por amor, convirtiéndote en trono de perdón, de consuelo y esperanza; si escogiste este sitio de Ricaurte para difundir mediante este cuadro milagroso, los inagotables tesoros de tu eterna misericordia, dígnate acoger la súplica ferviente de este tu siervo que acude a ti con humilde espíritu y contrito corazón.
ORACIÓN
¡Oh Jesús amantísimo!, ¡Oh divino Ecce Homo!, hecho rey de burlas por la redención del hombre, llagado por nuestras ingratitudes. Mírame aquí humildemente postrado ante tu acatamiento; si la gravedad de mis pecados me confunde, el abismo de tu inagotable bondad me da confianza para arrogarme a tus plantas. Yo, hijo prodigo, me arrepiento y prometo enmendarme con tu gracia y fortaleza. Amén.
***DÍA PRIMERO***
Considera a Jesucristo en casa de Betania. Todo en esa casa es luto…Todo dolor… Toda aflicción.
Marta sale al encuentro del maestro y sollozante le dice: “señor, si hubieras estado aquí, Lázaro, tu amigo, aquel a quien tanto amabas no hubiera muerto”. ¡Oh Nazareno inolvidable! En el mundo que redimiste hay muchos sitios de vuestra predilección, como la casa de Betania has escogido el santuario de Ricaurte para consolar a cuantos se congregaron en torno a este cuadro milagroso del Ecce Homo.
Todos cuantos acuden a este santuario de misericordia, sollozantes como Marta, reclaman vuestra presencia en favor de quienes como Lázaro yacen bajo la losa del pecado y necesitan que los resucitéis a la vida de la gracia.
Aquí vienen a confiaros pesares, tristezas, heridas hondas, para que les consoléis y confortéis. Aquí vienen a haceros presentes para que les compadezcáis, necesidades del alma, soledades del espíritu, retorno de seres queridos, indiferencias de personas amadas, acierto en la elección del estado, perdón de injurias, olvido de desprecios e ingratitudes, desengaños, tregua en la persecución, paz en el alma, en el hogar, en la sociedad, en la república, triunfo de la fe, resignación, paciencia y valor en las zozobras de la vida. Aquí viene a manifestaros para que les socorráis las necesidades materiales: salud, empleos, libertad de encarcelados, fortuna en los negocios, pan, abrigo, habitación.
¡Oh Jesús mío! amigo predilecto de las almas que sufren, atiende mis plegarias y despacha favorablemente estas súplicas.