12/08/2026
DE RODILLAS ANTE JESÚS, EL ALMA PUEDE LLEGAR MÁS LEJOS QUE CON LOS PIES
Hay caminos que nuestros pies pueden recorrer, pero existen caminos mucho más profundos que solamente pueden recorrerse de rodillas, delante de Dios.
Cuando nos arrodillamos ante Jesús Eucaristía, no estamos simplemente adoptando una postura de oración. Estamos reconociendo con humildad que Cristo está verdaderamente presente y que necesitamos de Él para encontrar el rumbo de nuestra vida.
A veces queremos resolverlo todo con nuestras propias fuerzas. Corremos, hacemos planes, buscamos respuestas y tratamos de controlar cada circunstancia. Pero existen momentos en los que lo mejor que podemos hacer es detenernos, entrar en una iglesia y permanecer en silencio frente al Santísimo Sacramento.
Allí podemos entregar nuestras preocupaciones, nuestros proyectos, nuestra familia, nuestras heridas y todo aquello que no sabemos cómo resolver.
Quizá nuestras rodillas no nos lleven físicamente a ningún lugar, pero la oración puede llevar nuestra alma hacia lugares que nuestros pies jamás alcanzarían.
Frente a Jesús podemos recuperar la paz, fortalecer nuestra esperanza y descubrir que no necesitamos tener todas las respuestas para continuar caminando.
Por eso, cuando no sepas qué camino tomar, busca una iglesia y ponte de rodillas ante el Señor.
Tal vez tus pies quieran llevarte lejos, pero tus rodillas ante Jesús pueden llevarte mucho más lejos: hacia Dios.