29/07/2026
¿Qué hacemos cuando alguien falla?
Es una pregunta incómoda, porque es mucho más sencillo reconocer lo que alguien hizo mal que saber cómo responder desde Cristo.
Gálatas 6 nos muestra que restaurar no significa ignorar el pecado, justificar malas decisiones ni llamar bueno a lo que está mal. Pero tampoco significa colocarnos por encima del que falló, señalarlo desde lejos o reducirlo a su error.
Restaurar requiere Verdad, Gracia, mansedumbre y discernimiento.
Por eso Pablo ora en Colosenses 1:9 para que los creyentes sean llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Necesitamos ese discernimiento porque no todas las personas ni todas las situaciones requieren la misma respuesta.
Habrá momentos para corregir; otros para escuchar. Ocasiones para hablar con claridad y otras para simplemente permanecer cerca.
El discernimiento nos ayuda a responder conforme a la voluntad de Dios y a expresar la Vida de Cristo en cada situación.
Y cuando Gálatas 6 nos llama a llevar las cargas unos de otros, no nos está invitando a participar del pecado de alguien ni a adoptar sus malas decisiones. Nos está llamando a caminar a su lado mientras atraviesa su proceso de restauración.
Porque la manera en que respondemos cuando alguien falla también revela desde dónde estamos viviendo.
La Vida de Cristo no solamente se reconoce en cómo tratamos a quienes están firmes; también se hace visible en cómo tratamos a quienes han fallado.
Gálatas 6:1–2 · Colosenses 1:9