12/08/2024
La Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM) se funda el 12 de agosto de 1913 (por Bernardo Bergoend S.J), con el objetivo cooperar a la restauración del orden social-cristiano, por medio de la Piedad, el Estudio y la Acción.
A lo largo de 111 años la ACJM ha dado respuesta a la coyuntura de su tiempo; siendo más sobresaliente la participación en la persecución religiosa, posteriormente integrándose a la Acción Católica Mexicana (ACM) hasta nuestros días, ha sido y sigue siendo brazo y Pilar de la Iglesia.
Se dice que un movimiento de apostolado, principalmente los juveniles, está cumpliendo su tarea evangelizadora cuando dentro de sus filas surgen Santos. La ACJM no es la excepción. Por ejemplo, los Santos mártires de Chalchihuites; San Manuel Morales, San David Roldan, San Salvador Lara junto a su párroco, el padre Batis, ofrendaron su vida a Dios en causa de la libertad religiosa. Recordando al Beato Anacleto Gonzales Flores gran ejemplo para la juventud católica dando testimonio de buen católico y ciudadano, Miguel Gómez loza, Luis Padilla, los hermanos Vargas, por mencionar algunos.
Actualmente nos quedado estancados recordando a los héroes de la épocas gloriosas de nuestra asociación, hemos estado pasivos antes los poblemos de nuestra nación y nuestra iglesia trayendo como resultado el cuestionamiento de la viabilidad de la ACJM en la actualidad.
Hace once años en los festejos del centenario, Mons. Christophe Pierre nos invitaba a ser discípulos de Cristo; solamente los valientes logran ser coherentes como lo fue San Felipe de Jesús y como lo fueron aquellos jóvenes a quienes a lo largo de los primeros decenios de la fundación de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana “Dios sometió a prueba y los halló dignos de sí; como oro en el crisol los probó y como holocausto los aceptó”.
Vimos en una sociedad secularizada; la separación entre la fe y la vida pública y privada, la tendencia a tratar de reducir la fe a la esfera de lo privado, la crisis de los valores, pero también la búsqueda de verdad y de sentido, las aspiraciones de justicia, de solidaridad, de paz, de reconocimiento efectivo de los derechos humanos y del respeto y defensa de la vida y de la naturaleza, desafían a los discípulos seguidores y anunciadores de Jesús, convocándolos a trabajar con denuedo en la construcción de una nueva cultura y de una civilización de vida y de verdad, de justicia y de paz, de solidaridad y de amor (Homilía Mons. Christophe Pierre).
México necesita jóvenes que den testimonio de ser verdaderos católicos y verdaderos ciudadanos. No basta con ir a misa cada domingo, ni con saber que Dios nos ama y quedarnos encerrados en nuestras reuniones semanales; por un lado adoramos a nuestro Señor con la boca mientras con nuestros actos es todo lo contrario.
Necesitamos ser hombres de Piedad, Estudio y Acción, el primero es corresponder al amor de Dios conociendo su palabra a través de los evangelios y para posteriormente llevarlo a tantos jóvenes que pierden el sentido de la vida, como nos invita el S.S. Francisco. Segundo tenemos que estar formados tanto en el magisterio de la iglesia como intelectualmente solo así tendremos un par de ideas claras de hacia dónde queremos ir, ¡Atrevernos a Soñar! Por último, una participación más activa en la sociedad, ser protagonistas de la historia insertados “en las fronteras de la historia: la familia, la cultura, el mundo del trabajo, los bienes económicos, la política, la ciencia, la técnica, la comunicación social; los grandes problemas de la vida, de la solidaridad, de la paz, de la ética profesional, de los derechos de la persona humana, de la educación, de la libertad religiosa” (Juan Pablo II, Conclusión Sínodo de 1987). Únicamente así podremos cumplir con nuestros deberes de cristianos y mexicanos.
Compañeros no tengamos miedo, nos han querido ver como una minoría cuando los jóvenes católicos somos mayoría y queremos un México mejor de la mano de Jesucristo. La ACJM sigue siendo vigente, nuestro señor nos ha regalado una forma de vida para llegar a la santidad a través de tan gloriosa asociación.
El destino de nuestra amada A.C.J.M. a de ser más grandioso que nuestra historia, 111 años de lucha, de gloria... Hoy son nuestras glorias ¡Acejotaemeros de toda la República! reclaman de nosotros, que sepas Honrar dignamente a nuestra Asociación, a sus Héroes, Santos, Beatos y Mártires de Cristo Rey, que sabiendo dar testimonio dieron su vida ¡Por Dios y por la Patria!.
Felicidades a todos lo Acejotaemeros,
“Estamos trabajando, Por Dios y Por la Patria”
#111