La iglesia de Cristo es la iglesia de la cual puede leer en la Biblia (Romanos 16:16) y está modelada según el patrón del Nuevo Testamento. Cristo la fundó en el Día de Pentecostés, en el 33 d.C. (Hechos 2), no mucho después de Su ascensión de regreso al cielo. Creemos que Jesús es el Hijo de Dios (Juan 20:30 – 31), que la Biblia es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16 – 17) y que Cristo regresará para llevar Su iglesia a casa donde está el Padre (1 Corintios 15:24). Enfatizamos en la adoración sincera y de acuerdo a la verdad revelada en su palabra (Juan 4:23 – 24), el evangelismo personal (Hechos 8:4), la vida santa (Tito 2:11 – 12), el amor mutuo (Juan 13:34 – 35) y la ayuda a los necesitados (Santiago 1:27). Creemos que la Biblia enseña que los pecadores pueden ser salvos al aprender de Jesús, tener fe en Él, arrepentirse de los pecados, confesar a Jesús y ser bautizado en Él (Juan 6: 44 – 45; Juan 3:16 – 18; Marcos 16:15 – 16; Romanos 10:9 – 10; Hechos 2:38). La iglesia de Cristo está organizada con ancianos, diáconos, predicadores y miembros, como en el Nuevo Testamento (Filipenses 1:1). Se conoce a la iglesia de Cristo por su énfasis en regresar al cristianismo del Nuevo Testamento y por su deseo de unir a todos los cristianos en un cuerpo (1 Corintios 1:10). Creemos que el Nuevo Testamento es la única regla de fe y práctica en asuntos de religión (2 Timoteo 3:17; 2 Pedro 1:3), y que la Palabra de Dios debe autorizar todo lo que se haga en la adoración cristiana (Colosenses 3:17; Apocalipsis 22:18 – 19). Así que tratamos de seguir fielmente el Nuevo Testamento. Creemos que es posible tener unidad religiosa en un tiempo de división al seguir el patrón del Nuevo Testamento y al poner a un lado las tradiciones humanas. La iglesia de Cristo, simplemente busca ser la misma iglesia de la cual se puede leer en el Nuevo Testamento. Nuestra meta es restaurar su doctrina, su práctica, su estilo de vida y su celo.