20/02/2026
Reconocemos con humildad que no ha sido por nuestra propia sabiduría ni por nuestras fuerzas, sino por la pura y soberana gracia de Dios que nos ha sostenido día tras día. Cada momento vivido en este año es un testimonio de Su amor inagotable, recordándonos que Él ha sido, es y será siempre nuestra roca firme.