08/06/2026
# CÓMO RESTAURAR UN MATRIMONIO
# # PARTE 7: DIOS SANA PERSONAS ANTES DE SANAR MATRIMONIOS
Una de las mayores equivocaciones que cometemos cuando buscamos restaurar un matrimonio es pensar que el problema siempre está en la relación.
Y muchas veces no es así.
Porque detrás de un matrimonio herido suelen existir dos personas heridas.
Detrás de una relación rota suelen existir corazones cansados.
Detrás de los conflictos suelen existir inseguridades, miedos, dolores y heridas que comenzaron mucho antes del matrimonio.
He visto personas que llegaron a la relación cargando rechazos de la infancia.
Abandonos.
Traiciones.
Miedos.
Complejos.
Inseguridades.
Y sin darse cuenta comenzaron a proyectar esas heridas sobre la persona que más amaban.
Porque las heridas no sanadas terminan afectando todo lo que tocan.
Por eso Dios no solamente trabaja en la relación.
También trabaja en el corazón.
He aprendido algo durante años de ministerio:
Muchas veces la restauración matrimonial comienza cuando dejamos de señalar al otro y comenzamos a permitir que Dios trabaje en nosotros.
Porque es fácil decir:
"Señor, cambia a mi esposo."
"Señor, cambia a mi esposa."
Pero la verdadera transformación comienza cuando decimos:
"Señor, comienza conmigo."
Recuerdo una pareja que llevaba años intentando cambiarse mutuamente.
Cada uno podía describir perfectamente los errores del otro.
Pero ninguno podía reconocer los propios.
Hasta que un día dejaron de enfocarse en lo que el otro debía cambiar y comenzaron a preguntarse:
"¿Qué necesita sanar Dios dentro de mí?"
Y fue allí donde ocurrió algo extraordinario.
La relación comenzó a mejorar porque las personas comenzaron a sanar.
El reconocido psicólogo
Carl Jung
escribió:
*"Hasta que hagas consciente lo inconsciente, dirigirá tu vida y lo llamarás destino."*
Qué gran verdad.
Muchas veces creemos que el problema es nuestro cónyuge.
Cuando en realidad también estamos luchando con heridas que todavía necesitan ser sanadas.
La Biblia dice:
📖 "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida." (Proverbios 4:23)
Dios conoce el corazón.
Conoce nuestras luchas.
Conoce nuestros temores.
Y también conoce nuestro potencial de restauración.
# # # Reflexión
La restauración matrimonial no comienza cuando encontramos una pareja perfecta.
Comienza cuando permitimos que Dios transforme nuestro propio corazón.
Porque los matrimonios sanos no están formados por personas perfectas.
Están formados por personas que permiten que Dios las siga transformando.
Y muchas veces el milagro que esperamos para nuestro matrimonio comienza con el milagro que Dios quiere hacer dentro de nosotros.
— Pastor Josué Rivera Aragón
**J.R.A.**