La Constante

La Constante ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio! Es para mí una necesidad imperiosa. (1 Corintios 9, 16). 🙏😊

DISCERNIMIENTO de hoy 26 de junio de 2026. Viernes de la semana XII del tiempo ord. Ciclo AMateo 8, 1-4Sí quiero, queda ...
26/06/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 26 de junio de 2026. Viernes de la semana XII del tiempo ord. Ciclo A

Mateo 8, 1-4
Sí quiero, queda curado. (Mateo 8, 3)

Piensa en la fe que demostró este hombre enfermo de lepra. Él estaba convencido de que Jesús lo podía ayudar si así lo deseaba. Pero saberlo no era suficiente; él también quería hacer algo al respecto. A pesar de estar desfigurado y enfermo, se abrió paso entre la multitud y caminó directamente hacia Jesús. Necesitó tomar toda la valentía que tenía para decir: “Señor, si quieres, puedes curarme” (Mateo 8, 2). Jesús recompensó su confianza: en un instante, la lepra había desaparecido, y su piel estaba limpia. Pero ese no era el final de la historia.

Después de curarlo, Jesús le dijo a este hombre que se presentara delante del sacerdote. Esta era otra prueba de fe, porque este hombre no tenía ninguna razón para esperar que el sacerdote le creería. En Israel, la lepra era considerada más que una enfermedad. Se creía que era el castigo de Dios por los pecados, ya fuera de la propia víctima o de su familia. El sacerdote podría culparlo o burlarse de él. Podía decir que Jesús era un hereje y no podía curar a nadie. Podía cuestionar la fidelidad de aquel hombre al judaísmo por siquiera escuchar a Jesús. ¡Pero el Señor lo había curado! ¿Cómo podía él permanecer en silencio?

Este relato nos recuerda que todos somos como este leproso. Todos estamos “enfermos” a causa de nuestros pecados: ellos son una carga para nosotros, nos separan de Dios y nos aíslan de nuestros hermanos en Cristo. Pero al igual que este hombre, nosotros hemos recibido la gracia sobreabundante de Dios. Jesús murió para curarnos de todos los pecados. En él tenemos nueva vida, y ahora nos pide que vayamos “a las gentes de todas las naciones” y las hagamos sus discípulos (Mateo 28, 19).

Cada vez que recibes el Sacramento de la Reconciliación, revives este relato del Evangelio. Entras en el confesionario como una persona enferma, afligida por el pecado, pero que acude a Jesús buscando ayuda y curación. Y cada vez que confiesas tus pecados, él te purifica y te cura. ¡Ahora eres libre! Puedes “presentarte” frente a las personas que te rodean. Con tu testimonio de humildad, alegría y paz puedes ayudarlos a ver lo que Jesús ha hecho por ti y ellos se sentirán motivados a buscar al Señor.

“Gracias, Señor, por perdonar mi pecado. Quiero ser tu testigo”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

🙏🏻San José María Robles Hurtado🙏🏻Sacerdote, Escritor, Fundador y Mártir MexicanoMartirologio Romano: En los alrededores ...
26/06/2026

🙏🏻San José María Robles Hurtado🙏🏻

Sacerdote, Escritor, Fundador y Mártir Mexicano
Martirologio Romano: En los alrededores de Guadalajara, en el estado de Jalisco, en México, san José María Robles Hurtado, presbítero y mártir, que, durante la persecución contra la Iglesia en tiempo de la Revolución Mexicana, fue colgado de un árbol († 1927).

Fecha de beatificación: 22 de noviembre de 1992 por el Papa Juan Pablo II
Fecha de canonización: 21 de mayo de 2000 por el Papa Juan Pablo II

Biografía

Primeros Años

Nació el 3 de mayo de 1888 en Mascota, Jalisco, población enclavada en un pequeño valle de la Sierra Madre, a 200 kilómetros al oeste de Guadalajara, casi en línea recta hacia Puerto Vallarta, de la que dista 100 Km. Hijo de Antonio Robles y Petronila Hurtado. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento. Recibió la confirmación el 10 de marzo de 1896. Hizo su Primera Comunión el 12 de septiembre de 1896. Inició sus estudios en la escuela oficial y continuó su instrucción primaria en la escuela parroquial. Pero la mayor influencia educativa la recibió en su hogar, sobre todo de su madre, mujer profundamente cristiana.

En el seminario menor

En 1900 ingresó al Seminario de Guadalajara. En 1904 estuvo a punto de dejar el Seminario al sufrir varias enfermedades y pretextando pueriles penalidades; pero sus padres, con amor y energía, le hicieron recapacitar en la sublimidad de su vocación, y al practicar unos ejercicios espirituales se afianzó en su vocación. Uno de los males que lo aquejaban, eran fuertes dolores de cabeza, por vista cansada, que desaparecieron al adaptarle los lentes, que usó por el resto de su vida.

En el seminario mayor

Era inteligente y muy estudioso, por lo que siempre se distinguió con máximas calificaciones. Fue tonsurado en enero de 1905. Siendo estudiante de Teología, en 1908 acompaña a uno de sus profesores, Don Ignacio Plascencia, nombrado Obispo de Tehuantepec, para misionar durante cuatro meses y medio en el estado de Oaxaca. En 1911 recibió el Subdiaconado y el Diaconado; un año más tarde le confiaron los cargos de vice-rector y ecónomo del Seminario.

Sacerdocio

Poco antes de cumplir los 25 años de edad, fue ordenado sacerdote el 22 de marzo de 1913 en el templo de la Soledad de Guadalajara, por el Excmo. Sr. Arzobispo Francisco Orozco y Jiménez. Sus primeros ministerios estables empezaron en Guadalajara. Fue capellán de las “Siervas de Jesús Sacramentado”, y director del “Instituto del Sagrado Corazón” (primaria y preparatoria) que desapareció con el avance de las fuerzas de Obregón. En Mayo de 1914 fue enviado a su natal Mascota en vacaciones forzadas y adelantadas.

Escritor

No podía regresar a Guadalajara porque había represalias contra el clero, permaneció en Mascota hasta 1916. Allí se dedicó a escribir algunos folletos de inspiración ascética: “Esclavos del Corazón de Jesús en María”, “Tratado sobre la Oración”, “Conozcámosle” y “Anhelos del Corazón Eucarístico de Jesús”.
Otros de sus escritos que se han publicado son: “Vía-crucis Eucarístico”, “Novena en honor de la Bienaventurada (ahora Santa) Margarita María Alacoque", “Las Virtudes”, “Enseñanzas Espirituales” (este último es un compendio de los Consejos, Cartas Colectivas, Escritos Varios y Testamento; todos dirigidos a sus Hijas Religiosas).
El estilo del Padre José María Robles en sus cartas es llano, sencillo y de naturaleza afectuosa. Su poesía es totalmente religiosa: se cuentan 60 composiciones en verso (dramáticas unas, líricas otras) y 56 himnos vertidos al latín.

Fundador

Siendo capellán en Mascota de las religiosas del “Verbo Encarnado”, y durante la celebración de la Misa, en la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, 11 de junio de 1915, tuvo la inspiración de fundar una congregación religiosa cuyo carisma se inspiraba en el pensamiento: “Ya no verdugos, sino víctimas del Corazón Eucarístico de Jesús”.

En 1916 fue destinado como ministro a la Parroquia de Nochistlán, Zacatecas, cuyo párroco era el Sr. Cura Román Adame (ahora Santo Mártir). Allí fue nombrado profesor del Seminario Auxiliar y en su ministerio dio pruebas innumerables de obediencia, piedad, laboriosidad y abnegación. Por unos cuantos días fue trasladado como ministro a Mexticacán, Jalisco, pero regresó nuevamente a Nochistlán.

El 27 de diciembre de 1918 fundó la congregación de “Víctimas del Corazón Eucarístico de Jesús”, después de vencer serios obstáculos y siempre con ejemplar sumisión a las autoridades eclesiásticas. Siete fueron las hermanas fundadoras.

Párroco

En diciembre de 1920 fue nombrado párroco de Tecolotlán, Jalisco. Desde su primer sermón se ganó la confianza y admiración de sus feligreses y con su fervorosa predicación comenzó a encender en el corazón de todos el amor al Sacratísimo Corazón de Jesús. Una de sus primeras preocupaciones fue visitar el hospital y al encontrarlo en ruinas concibió la idea de reedificar la finca.

Formó grupos de fieles para integrarlos a la labor parroquial, sin distinción de clases, sexos o edades. Tuvo especiales atenciones para los obreros, a quienes exhortaba a la fraternidad y a la observancia de una vida netamente cristiana.

Se ganó la simpatía de sus feligreses por brindarles un trato siempre amable, de sincera amistad, de estímulo al cumplimiento de sus deberes.

Se distinguió por la perseverancia y constancia en superar los obstáculos, como el caso de la fundación de su congregación, pero su virtud relevante era el amor al Corazón de Jesús y su deseo vehemente de salvar a los hombres. Celebraba la santa Misa con mucho fervor y trataba de infundir en sus feligreses el amor a la Eucaristía.

Amaba entrañablemente a la Santísima Virgen. Lleno de caridad para con todos se prodigaba en el confesionario y en la atención a los enfermos. Por medio de la prensa propagó la doctrina cristiana y el apostolado del Sagrado Corazón de Jesús, publicó un periódico que llamó: “Luz del Hogar”.

Persecución Religiosa

Con motivo de la persecución religiosa tuvo que ocultarse desde el 2 de enero de 1927, puesto que el Gobierno Federal le había declarado una persecución más severa desde que colocó una Cruz en “La Loma”, cercana a Tecolotlán, considerando este hecho como un delito.

Desde la casa donde estaba escondido vigilaba y oraba por sus feligreses, a los que nunca quiso abandonar. En ese tiempo se dedicó a escribir las normas que habrían de regir a la comunidad religiosa fundada por él.

El 26 de febrero de 1927, al conocer la orden dada por Gobernación para que fueran aprehendidos los sacerdotes, exclamó lleno de fe: “Estamos en las manos de Dios”. Y poco después, cuando le rogaron que huyera para evitar que lo mataran, contestó sonriendo “¡Ah, si el Corazón Eucarístico me llevara!”.

Martirio

El 25 de junio de 1927 se disponía a celebrar la santa Misa cuando llegaron los soldados y sitiaron la casa de la familia Agraz, luego entraron a catearla por orden expresa del Coronel Calderón, quien había recibido telegráficamente esta orden: “Procédase con todo rigor en contra del cura rebelde”.

Los soldados tomaron prisionero al Padre José María Robles y lo condujeron al cuartel de los agraristas donde pasó el resto del día y parte de la noche. Se iniciaron algunas diligencias ante los jefes militares para lograr su libertad pero fueron rechazadas hasta con groserías.

En la noche un grupo de jovencitas lograron acercarse a la prisión y recibieron, por conducto de los vigilantes, su breviario en donde venían unos versos en honor del Sagrado Corazón y de la Santísima Virgen. Era una última manifestación de su gran amor al Corazón de Jesús y la aceptación gustosa del martirio:

Quiero amar tu corazón,
Jesús mío, con delirio,
quiero amarte con pasión,
quiero amarte hasta el martirio.

Con el alma te bendigo,
mi sagrado corazón.
Dime: ¿se llega el instante
de feliz y eterna unión?

Tiéndeme, Jesús, los brazos,
pues tu “pequeñito soy”;
de ellos, al seguro amparo,
a donde lo ordenes, voy.

Al amparo de mi Madre
y de su cuenta corriendo
yo, su “pequeño” del alma,
vuelo a sus brazos sonriendo.

Un padre que espera a sus hijos todos allá en el Cielo.

A media noche, sujeto con cuerdas, fue sacado de la cárcel y obligado a caminar rumbo a la sierra de Quila. Un soldado al notar que se le dificultaba caminar, le cedió el caballo.

Al llegar a la parte más alta de la sierra, los soldados se detuvieron a los pies de un frondoso roble. El Padre José María comprendió que lo iban a ahorcar, perdonó a sus verdugos, y al acercarse uno de los agraristas, que era su compadre, llamado Enrique Vázquez, le dijo: “Compadre, no te manches”

Y tomándole la soga de entre las manos se la colocó el mismo. Los soldados consumaron el crimen y lo bajaron poco tiempo después ordenando a unos arrieros que dieran aviso a la gente de la ranchería de Quila que allí estaba un ajusticiado; era la madrugada del 26 de junio de 1927.

Vinieron algunas personas de una carbonera cercana y sepultaron superficialmente el cadáver, sin reconocer que era el del Señor Cura de Tecolotlán. Al día siguiente, 27 de junio, fue exhumado por gente de Quila y llevado a la población donde lo velaron y le dieron sepultura.

Sus reliquias

El 26 de Junio de 1932, fueron trasladados sus restos de Quila al templo Expiatorio de Guadalajara, con autorización del Sr. Obispo D. José Garibi Rivera. Sus reliquias reposan bajo el altar de la Capilla en la Casa General de sus hijas religiosas, las “Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado”, nuevo nombre de la congregación fundada por el Padre José María Robles.

Ubicada en la calle Churubusco 366, Sector Libertad, de la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Ahí mismo se puede visitar un Museo dedicado en su honor, donde se explica de manera detallada su vida y su obra; también se pueden observar algunos de sus escritos originales, admirar muchas fotografías de él, de su familia, de los lugares donde vivió y algunas de sus pertenencias: ropa, muebles y diversos objetos dedicados al culto sagrado que él usó durante su vida.

Camino a los altares

Son muchos los que ofrendaron sus vidas en un período que abarca veintidós años, prácticamente de 1915 a 1937, proclamando siempre con fuerte voz y corazón ferviente el grito: “Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe”.

El proceso de Canonización se inició desde el 27 de junio de 1933. Analizadas las circunstancias particulares de estos testigos de Cristo, quedaron 25 seleccionados que merecieron recibir el título oficial de Mártires, el 4 de febrero de 1992, fecha en la que se aprobó por unanimidad el título por la Congregación de Cardenales de la Iglesia Católica de Roma. Tres de ellos son seglares o laicos y veintidós son sacerdotes, en una lista que encabeza el Padre Cristóbal Magallanes, la mayoría nacidos en el Estado de Jalisco.

“Con firmes y razonados argumentos se comprobó hasta la evidencia, que estos veinticinco mexicanos, cristianos, bautizados en la fe católica, tuvieron muerte física violenta que, por los golpes, heridas y tormentos, que por odio a la fe cristiana les propinaron los perseguidores, y los mártires pacientemente, con conocimiento y libre voluntad, soportaron por amor a Cristo, porque la gracia de Dios los sostuvo para que con heroica fortaleza dieran testimonio con su sangre de la verdad del Evangelio y fueran así modelos de cristianos y sacerdotes fieles para el mundo de hoy”. (Ramiro Valdés Sánchez, Pbro.)

Beatificación

El Siervo de Dios José María Robles Hurtado fue beatificado por S.S. Juan Pablo II en la fiesta de Cristo Rey, el 22 de noviembre de 1992, durante el año del Quinto Centenario del Descubrimiento y Evangelización de América, en una ceremonia celebrada en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, junto con sus 24 compañeros Mártires.

El milagro

En vista de su canonización la Postulación de la Causa presentó al juicio de la Congregación de las Causas de los Santos una curación tomada como maravillosa, atribuida a la intercesión de estos Beatos.

El caso pertenece a la señorita María del Carmen Pulido Cortés, que prestaba sus servicios de Química Farmacobióloga en un Hospital de Guadalajara, y comenzó a sufrir dolores en los pechos, en los cuales se podían apreciar al tacto dos nódulos.

El 17 de octubre del año 1991 se le hizo una mamografía y una ecografía y se encontraron quistes mamarios bilaterales y en vista de que dos de ellos habían crecido de una manera notable, el día 5 de noviembre siguiente se le operó para extirpar los nódulos de los pechos. De la inspección histológica resultó que se trataba de una grave “mastopatía fibrocística bilateral con prevalecencia de esclerosis y adenosis”.

Como la enferma era todavía joven de treinta años, los médicos afirmaron que la enfermedad duraría hasta la menopausia. Porque, aunque recibiera curaciones la enferma sufría frecuentes dolores de cabeza, vómitos, repugnancia a los alimentos y sus condiciones generales empeoraban cada vez más al grado de que se vio obligada a abandonar su trabajo y guardar cama, al mismo tiempo que caía en un estado depresivo, sin encontrar mejoría en las terapias.

Una segunda ecografía realizada el 7 de enero de 1993, reveló la presencia de cincuenta quistes pequeños de diversos tamaños distribuidos en los pechos.

Desde el inicio de su enfermedad María del Carmen había implorado su salud a Dios, por intercesión de los Siervos de Dios Cristóbal Magallanes y 24 compañeros, y con la esperanza de obtenerla, fue a Roma y asistió a la Beatificación de los Siervos de Dios, pero no logró lo que deseaba.

Vuelta al hogar siguió invocándolos, mientras que sus condiciones de salud empeoraban. El 30 de enero de 1993 le llevaron las reliquias de los Beatos y después de ponerlas con devoción sobre los pechos, después de unos dos o tres minutos, se levantó de la cama perfectamente sana.

Canonización

El 10 de marzo del Año Santo 2000, Jubileo de la Encarnación de Jesucristo, el Papa Juan Pablo II autorizó el decreto de la Canonización de los Veinticinco Mártires Mexicanos.

El Beato José María Robles Hurtado fue canonizado el quinto domingo de Pascua, día 21 de mayo del Año Jubilar 2000, fecha dedicada exclusivamente a México, por S. S. Juan Pablo II, en ceremonia celebrada en la Plaza de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, ante la presencia de más de 40 mil mexicanos, entre los que se encontraba un grupo de 150 de sus Hijas Religiosas, y algunos familiares.

En dicha ceremonia también fueron canonizados sus 24 compañeros Beatos Mártires, encabezados por el Beato Cristóbal Magallanes; el Beato mexicano José María de Yermo y Parres, presbítero y fundador de la congregación de religiosas “Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres”; la Beata mexicana María de Jesús Sacramentado (María Natividad) Venegas de la Torre, religiosa fundadora de la congregación “Hijas del Sagrado Corazón de Jesús”.

Su obra

Causa admiración el que a los 29 años tenga el Padre José María Robles tal sensatez espiritual para dar el enfoque fundamental de su obra: el Instituto Religioso. Indica en pocas palabras el fin principal de la Congregación:

“Amar, reparar y servir habitualmente al Corazón de Jesús en la Eucaristía. Aceptar gustosamente todos los sacrificios, aún el de la propia vida, por extender el reinado de amor del Corazón de Jesús y por la salvación de las almas. Trabajar únicamente por el Corazón de Jesús, en todas aquellas obras en que esté de por medio su gloria y la caridad para nuestros hermanos, por ejemplo: escuelas, catequesis, hospitales, asistencia de enfermos, asilos, etc.”.

Sus ansias por la realización de su proyecto, se deducen por sus escritos:

“Considero no tener mayor felicidad que la de entregar muchas almas al Corazón divino. Nuestra fundación es mi idea capital, la dulce esperanza que alienta mi pecho, y el fin de mi vida sacerdotal.”

Después de su martirio las noticias desalentadoras pululaban por doquier: “La Obra del Padre Robles, muere…”. Dispersas las Religiosas, obedeciendo prudentísima orden de recogerse con sus familias, esperaban y oraban…

Su Obra la confió a Dios y a la Santísima Virgen: no morirá, imposible perecer…

“No os engaño, siento íntimamente que vuestra Congregación es Obra del Corazón Eucarístico de Jesús, y que subsistirá si respondéis a las divinas exigencias, y dará copiosos y perennes frutos”.

La formal aprobación diocesana de la fundación fue dada el 11 de julio de 1933, por el Arzobispo Orozco y Jiménez, autorizado a su vez por la Sagrada Congregación de Religiosos de Roma, seis años después del martirio de San JOSE MARIA.

El 26 de enero de 1963, después de 45 años de estar solicitándola con perseverancia, el Papa Juan XXIII dio la aprobación definitiva de la Congregación.

La Congregación creció rápidamente. Las bases de su expansión han sido, de una parte el que ofrece un camino a la santidad personal y, de la otra, el que para lograr dicha santidad se apoya en un apostolado muy humano. Enfermos, huérfanos, ancianos, pobres, ignorantes, así como niños y jóvenes deseosos de aprender, encuentran en las “Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado” un apoyo sólido y cariñoso, ya sea para aliviar su dolor o en sus deseos de crecer en sabiduría y santidad.

Cabe destacar que la semilla del Apostolado sembrada por San José María también ha dado frutos en África. A la fecha se cuenta con un grupo de 6 Hermanas Profesas y 12 Novicias de Angola, África. Así mismo en Perú, donde hay 3 religiosas de nacionalidad peruana.

Un deseo hecho realidad.

Uno de los grandes deseos de San José María era el de fundar, junto con la Congregación de Hermanas, una Congregación de Hermanos Sacerdotes. El padre Félix Rougier le recomendó dedicar todos sus esfuerzos a la fundación de una sola rama pues eran tiempos difíciles.

A través de la Congregación Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado y después de su fructífera labor en las misiones en África, fue aprobada por el Sr. Obispo Eugenio dal Corso, de Saurimo, Angola, la rama masculina en la Congregación, estando actualmente algunos aspirantes en preparación en el Seminario de Saurimo.

Existe también un grupo de Misioneros Laicos del Corazón Eucarístico de Jesús, proyecto iniciado por la Madre Clara Genoveva HCJS, que se dedican a apoyar a las religiosas en los lugares donde existen misiones; por ejemplo en la región de las Huastecas: Huejutla, Hgo. y Tamazunchale, S. L. P.

Oración

El Mártir Mexicano, San José María Robles Hurtado, nos ha legado el máximo testimonio de fe y de amor cristiano, nos dio prueba de su gran amor al Corazón Eucarístico de Jesús y a la Santísima Virgen, es heroico modelo de Vida Cristiana y nuestro poderoso intercesor ante Dios. Por todo ello le rezamos a Dios así:

Señor Dios nuestro, que concediste
al Santo José María Robles Hurtado:
amar y hacer amar al Corazón de
Jesús en la Eucaristía, practicar y
promover el verdadero amor a la
Santísima Virgen, entregarse con
generosidad al servicio del prójimo
vivir con plenitud su sacerdocio y
ser un fiel testigo de Cristo, hasta
el martirio.

Ayúdanos a vivir, a ejemplo suyo, en
constante actitud de servicio y
solidaridad con los más necesitados.

(Petición)

San José María Robles,
apóstol incansable del Corazón
Eucarístico de Jesús… Ruega por
nosotros.

Del Evangelio de hoy 25 de junio de 2026
25/06/2026

Del Evangelio de hoy 25 de junio de 2026

DISCERNIMIENTO de hoy 25 de junio de 2026. Jueves de la semana XII del tiempo ord. Ciclo AMateo 7, 21-29Se desataron los...
25/06/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 25 de junio de 2026. Jueves de la semana XII del tiempo ord. Ciclo A

Mateo 7, 21-29
Se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó. (Mateo 7, 25)

Si quisieras construir una casa en un área propensa a las inundaciones, probablemente harías lo que hizo el hombre prudente del Evangelio de hoy. La construirías sobre una base fuerte y estable que soporte las crecidas de las aguas. ¡Cuánto más importante es estar preparados para las “inundaciones” de la vida, esas tormentas que nos afectan a todos!

Pero ¿qué constituye un cimiento fuerte para una vida buena y estable? ¿La estabilidad financiera? ¿El ejercicio vigoroso y la dieta? ¿Una familia feliz que vive en la casa de tus sueños?

Todas estas cosas son buenas. Pero como nos lo muestra Jesús, incluso estas cosas pueden irse con la corriente, dejándonos con muy poco a lo cual aferrarnos. Más bien, dice Jesús, “estas palabras mías” forman el fundamento más profundo, fuerte y confiable que jamás podremos conocer (Mateo 7, 24). Escucharlas y ponerlas en práctica es la forma de sobrevivir a cualquier situación que pueda surgir en nuestra vida.

En los últimos tres capítulos que hemos leído del Evangelio de San Mateo, él nos ha transmitido las palabras de Jesús en el Sermón de la Montaña: ser pobres de espíritu; tener hambre y sed de justicia; dejar de juzgar; poner la otra mejilla; tratar a los demás como queremos ser tratados; orar, ayunar y dar limosna, pero hacerlo en secreto y buscar primero el Reino de Dios.

Eso podría parecer mucho que recordar, y de cierta forma lo es. Pero aquí hay una forma en la que puedes progresar. Hoy es el último día después de leer el sermón de Jesús en la Misa durante dos semanas. Podrías leer lentamente estas palabras de Jesús unas cuantas veces. Presta atención para ver si el Espíritu Santo te resalta un versículo o dos que parecieran hablarte a ti directamente.

Si algo te llama la atención, medítalo por un momento. ¿Hay algo en lo cual Dios te está pidiendo que te concentres? ¿Hay alguna acción que él te está pidiendo que tomes? ¿Te está mostrando algún cambio que quiere que hagas? Anota aquello que venga a tu mente y busca la forma de vivirlo plenamente. Así estarás construyendo sobre las palabras de Jesús que son el cimiento sólido y estable.

“Señor, te pido que me ayudes a construir mi vida y la de mi familia en ti”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

24/06/2026
DISCERNIMIENTO de hoy 24 de junio de 2026. Miércoles de la semana XII del tiempo ord. Ciclo ALucas 1, 57-66.80Le llegó a...
24/06/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 24 de junio de 2026. Miércoles de la semana XII del tiempo ord. Ciclo A

Lucas 1, 57-66.80
Le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. (Lucas 1, 57)

El nacimiento de Juan el Bautista, el cual celebramos hoy, es una celebración de la fidelidad de Dios. Después de esperar y orar durante cientos de años, el pueblo judío finalmente recibió una señal de que el Mesías estaba por llegar. Isabel, que había sido estéril durante décadas, de pronto estaba embarazada. Su embarazo era el primer milagro con el que Dios mostraba que la redención estaba por llegar, era la evidencia de que él estaba listo para salvar a su pueblo escogido.

Pero también sucedieron otros milagros: la repentina incapacidad de Zacarías para hablar, el saludo lleno del Espíritu Santo que Isabel dio a María cuando llegó a visitarla y finalmente la explosiva alabanza de Zacarías al darle a su hijo recién nacido el nombre de Juan. También hubo gran admiración y maravilla entre los vecinos que se preguntaban: “¿Qué va a ser de este niño?” (Lucas 1, 65-66). Podemos imaginar la esperanza que sintieron Isabel y Zacarías mientras llegaba el día del nacimiento de Juan, y el entusiasmo que compartieron con sus vecinos mientras veían todos estos milagros suceder.

La concepción y el nacimiento de Juan eran signos poderosos del amor y la fidelidad de Dios, pero eran tan solo el principio. La forma en la que Juan cumplió su misión de preparar al pueblo de Dios para la llegada del Mesías fue todavía más importante. Él fue el último de los grandes profetas de Israel que anunció el comienzo de la nueva alianza que los profetas Jeremías y Ezequiel habían predicho siglos atrás. En esta nueva alianza, todos podrían tener una relación cercana con Dios. El pueblo recibiría el don del Espíritu Santo y la promesa de la vida eterna.

Por eso, regocijémonos en el Dios de Abraham, Isaac, y Jacob, que es fiel en mantener cada una de sus promesas. El Señor intervino en la vida de Zacarías e Isabel para permitir el nacimiento de Juan, y continúa interviniendo hoy para cumplir sus planes y promesas en nuestra vida. Que podamos confiar en su bondad, su fidelidad y el cumplimiento de su voluntad, aun cuando requiera de un milagro.

“Señor, tú eres fiel. Te doy gracias por todas las formas en las que has intervenido en mi vida”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

La Iglesia celebra gozosa el nacimiento de Juan el Bautista, cuya misión fue dar testimonio de la luz en el umbral de lo...
24/06/2026

La Iglesia celebra gozosa el nacimiento de Juan el Bautista, cuya misión fue dar testimonio de la luz en el umbral de los tiempos nuevos. Jesús mismo destacó el incomparable papel del Bautista, cuando dijo: “Entre los hijos de las mujeres no hay ninguno que se pueda comparar con Juan el Bautista”

DISCERNIMIENTO de hoy 23 de junio de 2026. Martes de la semana XII del tiempo ord. Ciclo A2 Reyes 19, 9-11.14-21.31-36He...
23/06/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 23 de junio de 2026. Martes de la semana XII del tiempo ord. Ciclo A

2 Reyes 19, 9-11.14-21.31-36
He escuchado… (2 Reyes 19, 20)

El rey Ezequías sabía que este día llegaría. Una por una, todas las ciudades que rodeaban Judá habían caído en manos del ejército asirio. Luego Ezequías recibe un mensaje de Senaquerib, rey de Asiria, alardeando de que ahora le tocaba a Judá. “Que no te engañe tu Dios… pensando que no será entregada Jerusalén” (2 Reyes 19, 10). Era un mensaje contundente, del tipo de mensaje que tiene por objetivo intimidar y aterrorizar el corazón de su lector.

Pero observa cómo reaccionó Ezequías: “Se fue al templo… e hizo esta oración” (2 Reyes 19, 14.15). Puede ser fácil pasar por alto los detalles de este relato. “Por supuesto que oró”, podríamos decir, “eso es lo que se supone que uno haga”. Pero también sabemos lo fácil que puede ser paralizarse a causa del miedo o reaccionar agresivamente cuando alguien nos ataca con agresividad. Responder de la misma manera es un reflejo natural, incluso si eso significa escalar una situación ya de por sí tensa. Pero Ezequías decide tomar un camino distinto.

Este es un gran ejemplo para nosotros, incluso si nuestros problemas no se elevan al nivel de la diplomacia internacional.

Primero, Ezequías no reaccionó de inmediato. Tomó la carta de las manos de los mensajeros y se encaminó directamente al Templo, donde podía encontrar paz en la presencia de Dios. En lugar de confiar en su reacción inicial, primero fue a buscar al Señor.

Segundo, Ezequías buscó la guía de Dios. Al desenrollar la carta delante del Señor, le abrió su corazón a él y le pidió ayuda. El rey necesitaba distinguir entre los pensamientos que surgían a causa de sus emociones y los pensamientos que podían provenir de un corazón cimentando en la fe y la confianza.

Como respuesta, Dios le aseguró a Ezequías que había “escuchado” y que ciertamente protegería a Jerusalén (2 Reyes 19, 20). ¡Y verdaderamente lo hizo!

El ejemplo de Ezequías nos muestra que no debemos darnos por vencidos en los primeros pensamientos que vienen a la mente, especialmente cuando estamos angustiados, temerosos o disgustados. Más bien, podemos buscar ayuda en Dios que nos escucha. Si también nosotros aprendemos a escuchar, encontraremos la paz que necesitamos para avanzar con confianza.

“Señor mío y Dios mío, te pido que me ayudes a acudir a ti siempre que estoy en problemas y no sé qué hacer”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

🥰🙏🏻
23/06/2026

🥰🙏🏻

Dirección

Guadalajara

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando La Constante publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a La Constante:

Compartir