La Constante

La Constante ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio! Es para mí una necesidad imperiosa. (1 Corintios 9, 16). 🙏😊

DISCERNIMIENTO de hoy 23 de mayo de 2026. VII Sábado de Pascua. Ciclo AJuan 21, 20-25Tú, sígueme. (Juan 21, 22)Estas pal...
23/05/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 23 de mayo de 2026. VII Sábado de Pascua. Ciclo A

Juan 21, 20-25
Tú, sígueme. (Juan 21, 22)

Estas palabras, que Jesús le dijo a Pedro después de su resurrección, fueron un eco de la primera vez que él llamó a Pedro a orillas del Mar de Galilea (Mateo 4, 18-22). Es un llamado que probablemente hizo —a todos sus apóstoles— una y otra vez, en muchas formas diferentes durante el tiempo en que estuvieron juntos.

Sígueme. El llamado es simple pero no es fácil. Es un llamado que Jesús nos hace a cada uno nuevamente en muchas formas distintas.

Sígueme. Hay consuelo en las palabras de Jesús. El Señor nos ha dado una cosa que hacer: seguirlo. Tú no tienes que seguir un plan complicado de automejora o realizar obras increíbles. Él te ha llamado, del mismo modo en que llamó a Pedro, y ahora le perteneces. Tú simplemente sigue a Jesús al igual que las ovejas siguen a su pastor.

Sígueme. Hay un desafío en las palabras de Jesús. En el Evangelio de hoy, Jesús estaba respondiendo a la curiosidad de Pedro sobre cómo podría ser el futuro de Juan. Pero esa clase de comparación puede obstaculizar el modo de vida que Dios tiene para ti. Tal vez deseas una vida más fácil. Quizá quieres triunfar, y la mejor forma de hacerlo parece ser siguiendo el consejo del mundo sobre el éxito o la felicidad. Pero tú no estás llamado a seguir el camino de alguien más. Permite que Jesús te muestre si estás siguiendo al líder equivocado.

Sígueme. Hay una promesa en las palabras de Jesús. Tú estás siguiéndolo a él, lo que significa que estás permitiendo que él te guíe. Puedes confiar en que él te conducirá por el camino que es mejor para ti. Tampoco es necesario que comprendas todo de antemano. Simplemente síguelo.

Si estás cuidando a tu abuela enferma, sigue a Jesús ofreciéndole a ella su compasión amorosa incluso cuando sea difícil. Si estás luchando por estar conforme con la vida que Dios te ha dado, sigue a Jesús enfocándote en ser fiel a tu vocación y confiando en que él bendecirá cada esfuerzo. Si estás tratando de averiguar qué sigue en tu vida, sigue a Jesús siendo consistente en la oración y esperando a que él te lo revele.

Jesús siempre te conducirá si te tomas el tiempo de escuchar su voz.

“Señor Jesús, te tomaré de la mano y te seguiré”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

22/05/2026
DISCERNIMIENTO de hoy 22 de mayo de 2026. VII Viernes de Pascua. Ciclo AJuan 21, 15-19Simón, hijo de Juan, ¿me amas más ...
22/05/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 22 de mayo de 2026. VII Viernes de Pascua. Ciclo A

Juan 21, 15-19
Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? (Juan 21, 15)

Probablemente esta es una pregunta incisiva que le hizo Jesús a Pedro. Está refiriéndose a algo que está en lo profundo del corazón de su apóstol, pero qué es exactamente, no estamos seguros. “¿Me amas más que a estos?” O, “¿más que a estas barcas y a la vida de pescador?” ¿O le está recordando a Pedro que él se está vanagloriando de ser más fiel que otros: “Me amas más de lo que estos hombres me aman a mí”?

Sea cual sea el caso, este es un momento convincente pero compasivo en el que Jesús le muestra a Pedro los muchos “amores” que tiene en su corazón, cuando lo que importa es amar a Jesús siempre y por sobre todo.

¿Qué otros “amores” podría Jesús ayudarte a descubrir? La mayoría de las veces, no son malos. Nosotros tendemos a amar cosas principalmente buenas: nuestra familia, la belleza de la creación, el trabajo que hacemos, las formas en que hemos contribuido a la comunidad. Pero por muy buenos que sean estos amores, no serán suficientes para satisfacernos. Siempre estaremos buscando más. La verdad es que hemos sido creados para tener una relación con Jesús. Solo él puede satisfacer nuestro anhelo más profundo, y amarlo a él pone todo lo demás en el lugar correcto.

Ninguno de nosotros ama a Jesús perfectamente; es un proceso de toda la vida. Pero todos los días podemos amarlo un poco más. Al pasar tiempo con él en oración, recibimos otra prueba de su bondad, y nuestro corazón se conmueve. Vemos las muchas formas en las que él nos ha amado, incluso al punto de entregar su vida por nosotros. Nuestro deseo de amarlo aumenta. El pecado y el egoísmo se vuelven menos atractivos, y nos encontramos amando las cosas que él ama.

¿Amas a Jesús más que a “estos”? El Señor merece tu sí total. Así que permítele hacer por ti lo que hizo por Pedro. Permite que lentamente te muestre tus apegos y te invite a entregárselos a él. En este momento, imagina a Jesús delante de ti con su mirada amorosa fija en tu corazón. ¿Cómo puedes priorizar nuevamente tus otros “amores”? ¿Qué viene a tu mente? Míralo a los ojos y entrégate a él.

“Señor Jesús, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

La santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada...
22/05/2026

La santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo.

Nació en Mayo del año 1381, un año después de la muerte de Santa Catalina de Siena. La casa natal de Sta. Rita está cerca del pueblito de Cascia, entre las montañas, a unas 40 millas de Asís, en la Umbría, región del centro de Italia.

Su vida comenzó en tiempo de guerras, terremotos, conquistas y rebeliones. Países invadían a países, ciudades atacaban a ciudades cercanas, vecinos se peleaban con los vecinos, hermano contra hermano. Los problemas del mundo parecían más grandes que lo que la política y los gobiernos pudieran resolver.

Nacida de devotos padres, Antonio Mancini y Amata Ferri a los que se conocía como los "Pacificadores de Jesucristo", pues los llamaban para apaciguar peleas entre vecinos. Ellos no necesitaban discursos poderosos ni discusiones diplomáticas, solo necesitaban el Santo Nombre de Jesús, su perdón hacia los que lo crucificaron y la paz que trajo al corazón del hombre. Sabían que solo así se pueden apaciguar las almas.

DISCERNIMIENTO de hoy 21 de mayo de 2026. VII Jueves de Pascua. Ciclo AHechos 22, 30; 23, 6-11Se le apareció el Señor a ...
21/05/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 21 de mayo de 2026. VII Jueves de Pascua. Ciclo A

Hechos 22, 30; 23, 6-11
Se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: “Ten ánimo”. (Hechos 23, 11)

En la primera lectura de hoy, San Pablo provoca una discusión entre los saduceos y sus rivales, los fariseos. La discusión se volvió tan violenta que, si él no hubiera apelado al César, podrían haberlo matado. Este episodio crea un punto de quiebre en el ministerio de Pablo, pues el Señor le revela una misión que lo llevará más allá de Judea o Asia menor, hasta Roma.

A primera vista, este acontecimiento podría sonar maravilloso. La vida de Pablo fue perdonada; él quedó bajo la protección de Roma y tuvo la oportunidad de predicar el evangelio en el centro mismo del Imperio. Pero si predicarles a los jefes religiosos judíos era difícil, ahora imagina cuánto más complicado será proclamar a Jesús como Señor a aquellos que llamaban así a su emperador. Si alguna vez hubo un momento en el que Pablo necesitó escuchar al Señor diciéndole “ten ánimo” fue este (Hechos 23, 11).

Podríamos imaginarnos a Pablo asumiendo esta misión como un inquebrantable guerrero de Cristo, siempre dispuesto a hacer su voluntad. Sin duda, la visión de Pablo sobre la evangelización fue heroica. Pero hubo momentos en los cuales tuvo miedo o se sintió abandonado y vulnerable. Cualquier persona que busca servir al Señor y ser testigo de su evangelio sabe que siempre existe el riesgo del rechazo o del fracaso. Tan solo vivir una vida confiable como creyente requiere de muchísima valentía.

¿Cuál es entonces la clave para encontrar esta valentía? En primer lugar, es simplemente seguir adelante, aunque todavía sientas miedo. No ignorar tu miedo sino aferrarte al Señor mientras das el siguiente paso en medio del nerviosismo y la incertidumbre. Al igual que todas las otras virtudes, la valentía crece a partir de la práctica.
Y segundo, la valentía crece por medio de la obediencia humilde. Surge cuando ponemos la voluntad de Dios y su llamado por encima de nuestra propia voluntad y nuestros propios deseos. Surge cuando nos rendimos a su plan y confiamos en la presencia del Señor y en su provisión.

La próxima vez que sientas que el Señor está exhortándote a tener ánimo, recuerda a San Pablo. Luego da un paso de fe, confiando en que Dios está a tu lado.

“Señor Jesús, creo que tú siempre estás conmigo ofreciéndome tu gracia y valentía”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

✨✨20 de mayo de 2026✨✨Sé tu mejor amigo...Siempre fuiste duro contigo mismo.Implacable ante tus errores, exigente con ca...
20/05/2026

✨✨20 de mayo de 2026✨✨
Sé tu mejor amigo...
Siempre fuiste duro contigo mismo.
Implacable ante tus errores, exigente con cada tropiezo. Te hablaste como nunca hablarías a quienes amas, como no tratarías a un buen amigo.

¿Por qué no pruebas algo diferente hoy?

En lugar de criticarte, elige apoyarte.
En vez de recordarte tus caídas, pregúntate qué puedes aprender.
Cuando sientas que fallaste, no te hundas: abrázate… Sí, abrázate como abrazarías a alguien que está haciendo lo mejor que puede.

Eres humano. No viniste a ser perfecto, viniste a ser verdadero, y eso incluye equivocarte y levantarte.

Si sabes ser amable con los demás, también puedes aprender a serlo contigo.
No es egoísmo, es justicia.
No es debilidad, es compasión.

Empieza hoy… Haz las paces con tu reflejo.
Sé tu mejor amigo.

“…¿Y si probamos algo diferente hoy?…”

DISCERNIMIENTO de hoy 20 de mayo de 2026. VII Miércoles de Pascua. Ciclo AJuan 17, 11-19Ellos no son del mundo. (Juan 17...
20/05/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 20 de mayo de 2026. VII Miércoles de Pascua. Ciclo A

Juan 17, 11-19
Ellos no son del mundo. (Juan 17, 16)

No una, sino dos veces, mientras oraba por sus discípulos en la Última Cena, Jesús proclamó que ellos no “son del mundo” (Juan 17, 14.16). El Señor había dedicado mucho tiempo a enseñarles y a prepararlos para que se convirtieran en evangelistas y líderes de su Iglesia. Ya no son los mismos que eran cuando comenzaron a seguirlo. El haber pasado tanto tiempo con él les había transformado tanto la vida como su sentido de pertenencia. El verdadero hogar de los discípulos ya no es el mundo; ahora es el Reino de los cielos.
¿Sabías que tú tampoco perteneces a este mundo? Así es. Por medio de la gracia del Bautismo, has sido “liberado del poder de las tinieblas y llevado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1, 13). ¡Tú también perteneces al cielo!

Recuerda esto cada vez que estás luchando contra las tentaciones de este mundo o cada vez que te sientes como un extranjero en una tierra extraña. Recuerda que sin importar cómo te sientas, tú tienes todos los derechos y privilegios de los que goza cada ciudadano del cielo:

Tú tienes el derecho de entrar en la presencia de Dios en cualquier momento para “que él tenga misericordia… y en su bondad te ayude en la hora de necesidad” (Hebreos 4, 16). Nada puede alejarte del Señor o de su misericordia infinita.

Tú tienes el privilegio, al contemplar al Señor en oración, de ser “transformado en su imagen misma” (2 Corintios 3, 18). Cada vez que te vuelves al Señor, él te acerca más a la plena gloria del cielo.
Tú tienes el derecho de decirle a Dios, el Creador de todo, “¡Abbá! ¡Padre!” (Romanos 8, 16). Y la razón es que eres su hijo, coheredero con Cristo mismo.

Tú tienes el privilegio de decir que San Pablo, Santa Faustina, San José Sánchez del Río y todos los demás santos son tu hermano o tu hermana. Ellos son tus conciudadanos y juntos “son miembros de la familia de Dios” (Efesios 2, 19). No importa cuál sea tu situación, tú nunca estás solo.

Tú perteneces al cielo. Permite que esta verdad se arraigue en tu corazón. Permite que te llene con alabanza y adoración por la bondad y el amor del Señor.

“Señor Jesús, estoy maravillado porque me has hecho parte de tu hogar celestial”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

DISCERNIMIENTO de hoy 19 de mayo de 2026. VII Martes de Pascua. Ciclo AHechos 20, 17-27No les he ocultado nada y les he ...
19/05/2026

DISCERNIMIENTO de hoy 19 de mayo de 2026. VII Martes de Pascua. Ciclo A

Hechos 20, 17-27
No les he ocultado nada y les he revelado en totalidad el plan de Dios. (Hechos 20, 20)

Probablemente todos compartimos el miedo de enfrentar nuestros últimos días arrepintiéndonos por lo que dijimos o hicimos, o dejamos de hacer o decir.

En la primera lectura de hoy, no pareciera que Pablo esté arrepentido de nada mientras viaja a Jerusalén como prisionero para enfrentar su juicio. Al detenerse cerca de Éfeso, les dice a los ancianos de la iglesia ahí que está satisfecho porque ha hecho su mejor esfuerzo, especialmente cuando se trató de predicarles la “totalidad del plan de Dios” (Hechos 20, 20). Más adelante, desde una prisión romana, le escribe algo similar a su protegido, Timoteo, que se había convertido en el obispo de Éfeso: “Yo ya estoy para ser ofrecido en sacrificio; ya se acerca la hora de mi muerte. He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel” (2 Timoteo 4, 6-7).

Probablemente tú no eres un misionero que viaja por todo el mundo predicando el evangelio. Pero cada uno de nosotros ha sido invitado a vivir como discípulo misionero en nuestro hogar, nuestro lugar de trabajo y en el vecindario. Entonces, ¿qué necesitas para poder hablar con tanta confianza, como lo hace Pablo, sobre tu trabajo “misionero”?
No existe una respuesta “correcta” a esa pregunta. Cada persona se encuentra en un ambiente distinto y tiene capacidades, dones y vocaciones diferentes. Así que cada persona tendrá su modo propio de proclamar el evangelio. Algunos lo harán con sus hijos mientras les enseñan a orar y a amar al Señor. Otros lo harán con sus colegas del trabajo mientras anuncian el evangelio por medio del testimonio de su vida. Pero independientemente de la situación, todos tenemos oportunidades en las cuales podemos cumplir con el mandato de Jesús de hacer discípulos “de todas las naciones” (Mateo 28, 19).

Quizá hoy puedes reflexionar en cómo el Señor puede estarte invitando a una vida de predicar la “totalidad del plan de Dios” a las personas que te rodean. ¿Hay algo que puedas hacer para fortalecer tu testimonio? ¿Hay formas en las que puedes prestar más atención a las oportunidades para compartir tu fe? Pídele al Espíritu Santo que te ayude a contestar estas preguntas; él siempre está contigo para guiarte y fortalecerte.

“Señor, te pido que me enseñes a proclamar tu buena noticia”

*GRACIAS SEÑOR POR SER MI CONSTANTE*

Dirección

Guadalajara

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando La Constante publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a La Constante:

Compartir