Sagrado Corazón Eldorado

Sagrado Corazón Eldorado Parroquia del Sagrado corazón de Jesús Eldorado Sinaloa. Celebración de la Santa Misa todos los días de lunes a sábado (7:00a.m. Y 7:00p.m.) Y 7:00p.m.).

y los domingos (7:00a.m.-12:00p.m.

23/08/2026
23/08/2026
23/08/2026

Desde las aulas hasta los hospitales, desde el calendario que tienes en la pared hasta la música, la ciencia y las tradiciones que forman parte de la vida cotidiana, la influencia de la Iglesia está mucho más presente en el mundo moderno de lo que muchas personas imaginan.

23/08/2026

LEÓN XIV EXPLICA QUÉ ES LA VERDADERA LIBERTAD Y LANZA UNA FUERTE ADVERTENCIA

Durante su visita a San Marino, el Papa cuestionó una de las ideas más extendidas de nuestro tiempo: que ser libre significa simplemente poder hacer lo que uno quiere. Para León XIV, la verdadera libertad nace de la conciencia, la verdad, el amor y la dignidad de la persona.

Todos hablan de libertad.

La política promete libertad.

La economía promete libertad.

La tecnología promete libertad.

La cultura repite que ser libre significa poder elegir, cambiar, consumir, decidir y vivir sin que nadie nos diga qué hacer.

Pero León XIV planteó una pregunta mucho más incómoda: ¿todo lo que llamamos libertad nos hace realmente libres?

Durante su visita a la República de San Marino, el Papa aprovechó el histórico lema Libertas para profundizar sobre una palabra que atraviesa buena parte de los debates actuales.

Y su reflexión fue contundente.

No existe verdadera libertad civil sin libertad personal.

Para León XIV, la libertad está inseparablemente unida a la dignidad de cada ser humano y tiene uno de sus espacios fundamentales en la conciencia.

Una conciencia, explicó, que debe formarse en la búsqueda de la verdad.

Por eso recordó a quienes, incluso hoy, pagan un precio enorme por mantenerse fieles a aquello que reconocen como verdadero y justo.

Personas perseguidas.

Presionadas.

Marginadas.

Pero que prefieren sufrir antes que traicionar su conciencia.

Para el Papa, ahí aparece una de las expresiones más profundas de la libertad.

Pero León XIV fue todavía más lejos.

Advirtió que existen proyectos políticos y económicos que se presentan en nombre de la libertad y, sin embargo, pueden terminar siendo “esclavos de los ídolos y del poder”.

Es una paradoja poderosa.

Se puede hablar permanentemente de libertad y, al mismo tiempo, vivir dominado.

Por el dinero.

Por el poder.

Por el éxito.

Por el consumo.

Por una ideología.

Por aquello que promete liberarnos, pero termina condicionando todas nuestras decisiones.

Desde la mirada cristiana, la libertad no significa aislamiento ni individualismo.

Para León XIV, la libertad se realiza en el don, la comunión, el encuentro y el diálogo.

No es solamente poder elegir por uno mismo.

También es poder entregarse.

Amar.

Asumir responsabilidades.

Construir vínculos.

Y reconocer que la libertad propia no puede edificarse destruyendo la dignidad del otro.

El Papa utilizó una imagen sencilla: la libertad es como una planta que crece y produce ramas, hojas, sombra, frutos y nuevas semillas.

Una libertad auténtica, por lo tanto, debería generar vida alrededor.

No egoísmo.

No sometimiento.

No descarte.

Por eso León XIV contrapuso dos modelos.

La Torre de Babel, símbolo de un poder que pretende construirse desde la autosuficiencia y el dominio.

Y la reconstrucción de Jerusalén narrada en el libro de Nehemías, donde un pueblo construye unido, cada persona asumiendo su responsabilidad y reconociendo que la fuerza no procede solamente de sí misma.

El mensaje terminó tocando también uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: la tecnología.

El Papa reconoció que puede ayudar al ser humano, pero recordó que nunca debe reemplazar su libertad, su juicio ni su responsabilidad.

Y dejó una idea que atraviesa todo su discurso: una sociedad no es verdaderamente libre solo porque tenga más posibilidades de elegir.

Lo es cuando protege la conciencia.

Cuando busca la verdad.

Cuando respeta la dignidad humana.

Cuando transforma la libertad en responsabilidad y servicio.

Porque quizá la gran contradicción de nuestro tiempo sea esta: podemos tener más opciones que nunca y, aun así, terminar siendo esclavos de aquello que elegimos.

23/08/2026

23 de agosto

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO

OFICIO DE LECTURA
SEGUNDA LECTURA

De la Constitución pastoral Gáudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, del Concilio Vaticano segundo (Núm. 39)

LA TIERRA NUEVA Y EL CIELO NUEVO

Ni conocemos el tiempo de la nueva tierra y de la nueva humanidad, ni sabemos el modo cómo el universo se transformará. Se termina la presentación de este mundo deformado por el pecado, pero sabemos que Dios prepara una nueva morada y una nueva tierra en la que habita la justicia y cuya bienaventuranza llenará y sobrepasará todos los deseos de paz que brotan en el corazón del hombre. Entonces, vencida la muerte, los hijos de Dios resucitarán en Cristo y lo que se había sembrado en vileza y corrupción se vestirá de incorrupción y, permaneciendo la caridad y sus frutos, este mundo que Dios creó para el hombre se verá liberado de la esclavitud de la corrupción.

Aunque se nos advierta con toda razón que de nada le aprovecha al hombre ganar todo el mundo si se pierde a sí mismo, sin embargo, la esperanza de la tierra nueva no debe debilitar, al contrario, debe acrecentar nuestro deseo de perfeccionar esta tierra, en la que crece aquella nueva humanidad que presenta ya en sí un vislumbre del mundo futuro. Por eso, aunque hay que distinguir cuidadosamente progreso temporal y crecimiento del reino de Cristo, con todo, este progreso tiene gran importancia para el reino de Dios, por cuanto puede contribuir a una mejor organización de la sociedad humana.

En efecto, los valores de la dignidad humana, de la comunión fraterna y de la libertad, es decir, todos aquellos bienes que son fruto de la misma naturaleza humana o del esfuerzo de los hombres y que nosotros hayamos propagado en la tierra, según el mandato del Señor y por la fuerza de su Espíritu, los volveremos a encontrar, limpios de toda mancha, iluminados y transfigurados, cuando Cristo devuelva a su Padre «el reino eterno y universal, el reino de la verdad y de la vida, el reino de la santidad y de la gracia, el reino de la justicia, del amor y de la paz». En esta tierra el reino está ya presente de una manera misteriosa, pero, cuando el Señor vuelva, llegará a su plenitud.

Responsorio. Sal 95, 11; Is 49, 13; Sal 71, 7

R. Alégrese el cielo, goce la tierra, romped a cantar, montañas, porque el Señor, nuestro Dios, va a venir, * y se compadecerá de los desamparados.

V. En sus días florecerá la justicia y abundará la paz.

R. Y se compadecerá de los desamparados.

HIMNO FINAL

Señor, Dios eterno, alegres te cantamos,

a ti nuestra alabanza,

a ti, Padre del cielo, te aclama la creación.

Postrados ante ti, los ángeles te adoran

y cantan sin cesar:

Santo, santo, santo es el Señor,

Dios del universo;

llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles,

la multitud de los profetas te enaltece,

y el ejército glorioso de los mártires te aclama.

A ti la Iglesia santa,

por todos los confines extendida,

con júbilo te adora y canta tu grandeza:

Padre, infinitamente santo,

Hijo eterno, unigénito de Dios,

Santo Espíritu de amor y de consuelo.

Oh Cristo, tú eres el Rey de la gloria,

tú el Hijo y Palabra del Padre,

tú el Rey de toda la creación.

Tú, para salvar al hombre,

tomaste la condición de esclavo

en el seno de una virgen.

Tú destruiste la muerte

y abriste a los creyentes las puertas de la gloria.

Tú vives ahora,

inmortal y glorioso, en el reino del Padre.

Tú vendrás algún día,

como juez universal.

Muéstrate, pues, amigo y defensor

de los hombres que salvaste.

Y recíbelos por siempre allá en tu reino,

con tus santos y elegidos.

La parte que sigue puede omitirse, si se cree oportuno.

Salva a tu pueblo, Señor,

y bendice a tu heredad.

Sé su pastor,

y guíalos por siempre.

Día tras día te bendeciremos

y alabaremos tu nombre por siempre jamás.

Dígnate, Señor,

guardarnos de pecado en este día.

Ten piedad de nosotros. Señor,

ten piedad de nosotros.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,

como lo esperamos de ti.

A ti, Señor, me acojo,

no quede yo nunca defraudado.

Oración

Señor Dios, que unes en un mismo sentir los corazones de los que te aman, impulsa a tu pueblo a amar lo que pides y a desear lo que prometes, para que, en medio de la inestabilidad de las cosas humanas, estén firmemente anclados nuestros corazones en el deseo de la verdadera felicidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.

R. Demos gracias a Dios.

22/08/2026

Sí a la vida✊🏻💙

Dirección

Eldorado
80450

Horario de Apertura

Martes 9:30am - 12:30pm
4pm - 7pm
Miércoles 9:30am - 12:30pm
4pm - 7pm
Jueves 9:30am - 12:30pm
4pm - 7pm
Viernes 9:30am - 12:30pm
4pm - 7pm
Sábado 9:30am - 12:30pm
4pm - 7pm
Domingo 9:30am - 12pm

Teléfono

+526677261548

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Sagrado Corazón Eldorado publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir