17/07/2025
- Esta pregunta retórica del monje católico romano debe resonar hasta las entrañas y tuétanos de los huesos de todos aquellos que buscan la justificación delante de Dios por medio de sus miseras obras humanas llenas de falso amor y fariseismo religioso.
Cuidado y pretendan ganarse la salvación, cuidado y pretendan trabajar por una justificación que solo Cristo nos pudo regalar inmerecidamente por medio de su obra de amor en la cruz del calvario. Cuidado, mucho cuidado de querer guardar una ley que en tablas fue dictada y en un madero con la sangre del Hijo de Dios fue cumplida satisfactoriamente para justicia por el único Justo para todo el que cree en Su nombre. Cuidado falsos maestros, judaizantes y estudiantes de la ley y costumbres judias que solo se exponen al in****no y se llevan consigo a los incautos por querer cumplir mandamientos que ni el pueblo de Israel pudo cumplir y ni pueden, les es necesario nacer de nuevo para ver lo que no vieron los antiguos. Amemos a Israel pero no lo imitemos en su incredulidad la cual Dios permitió para no ver al Cristo y crucificarlo ellos mismos.
Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos. Este vino a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que Tú haces si Dios no está con él». Jesús le contestó: «En verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios». Nicodemo le dijo*: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?». Jesús respondió: «En verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te asombres de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo”. El viento sopla por donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu». Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede ser esto?». Jesús le respondió: «Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas?
Juan 3:1-10 NBLA
Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once apóstoles , alzó la voz y les declaró: «Hombres de Judea y todos los que viven en Jerusalén, sea esto de su conocimiento y presten atención a mis palabras. »Hombres de Israel, escuchen estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre ustedes con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio de ustedes a través de Él, tal como ustedes mismos saben. Este fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, y ustedes lo clavaron en una cruz por manos de impíos y lo mataron. Pero Dios lo resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ella.
Hechos 2:14, 22-24 NBLA
Entonces los apóstoles y los ancianos se reunieron para considerar este asunto. Después de mucho debate, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, ustedes saben que en los primeros días Dios escogió de entre ustedes que por mi boca los gentiles oyeran la palabra del evangelio y creyeran. Dios, que conoce el corazón, les dio testimonio dándoles el Espíritu Santo, al igual que a nosotros; y ninguna distinción hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. »Ahora pues, ¿por qué tientan a Dios poniendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Creemos más bien que somos salvos por la gracia del Señor Jesús, de la misma manera que ellos también lo son».
Hechos 15:6-11 NBLA
Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud. Miren, yo, Pablo, les digo que si se dejan circuncidar, Cristo de nada les aprovechará. Otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley. De Cristo se han separado, ustedes que procuran ser justificados por la ley; de la gracia han caído. Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia. Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor. Ustedes corrían bien, ¿quién les impidió obedecer a la verdad? Esta persuasión no vino de Aquel que los llama. Un poco de levadura fermenta toda la masa. Yo tengo confianza respecto a ustedes en el Señor de que no optarán por otro punto de vista; pero el que los perturba llevará su castigo, quienquiera que sea.
Gálatas 5:1-10 NBLA
Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo. Nadie los defraude de su premio deleitándose en la humillación de sí mismo y en la adoración de los ángeles, basándose en las visiones que ha visto, envanecido sin causa por su mente carnal, pero no asiéndose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos, crece con un crecimiento que es de Dios.
Colosenses 2:16-19 NBLA
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