04/10/2024
Hoy conmemoramos el Tránsito de San Francisco, el paso de su vida terrenal a la eternidad. En este momento sagrado, Francisco, agotado por las enfermedades, pero lleno de paz, se despidió de sus hermanos y del mundo con una profunda confianza en Dios. En su lecho de muerte, rodeado de sus compañeros, pidió ser colocado sobre la tierra desnuda, símbolo de su entrega absoluta a la pobreza, a la sencillez y al amor por toda la creación.
El Tránsito de Francisco no es simplemente el fin de su vida, sino el comienzo de una vida que continúa en el corazón de todos los que buscan imitar su entrega radical a Cristo. En su muerte, San Francisco nos invita a vivir con la misma fe, con la misma confianza en la providencia divina, sabiendo que, aunque nuestra vida terrena llega a su fin, nos espera la paz eterna en los brazos amorosos de Dios.
Francisco nos enseña que la verdadera riqueza no está en lo material, sino en la fraternidad, en el amor por los demás y en una vida vivida conforme al Evangelio. Su partida nos recuerda que estamos llamados a caminar con humildad y alegría, abrazando la simplicidad y sirviendo a los más necesitados.
🙏 Hoy, en el espíritu de San Francisco, recordemos que la muerte no es el final, sino la puerta a la vida eterna. Que su testimonio nos impulse a vivir cada día como un acto de amor hacia Dios y hacia los demás.
¡Paz y bien!