26/08/2026
Del 5 al 8 de agosto, la Pontificia Obra de San Pedro Apóstol (POSPA), en coordinación con la Unión de Enfermos Misioneros (UEM), llevó adelante diversas actividades en la Diócesis de la Tarahumara.
La hermana Gloria Guadalupe Hernández Hilerio,EMJ, Secretaria Nacional de la POSPA y coordinadora de la UEM, acompañó estas jornadas.
Los talleres para cuidadores y visitadores de enfermos se realizaron en las parroquias del Sagrado Corazón de Jesús, en San Juanito; San Francisco Javier, en Cerocahui; y Nuestra Señora de Guadalupe, en Guachochi. Estos espacios ayudaron a reconocer que la enfermedad no excluye de la misión; por el contrario, quienes viven esta realidad pueden ofrecer su oración, sufrimiento y testimonio por la evangelización y por los misioneros que anuncian el Evangelio en distintos lugares del mundo.
La dimensión vocacional también estuvo presente
mediante el encuentro con Vocaciones Nativas,realizado en las parroquia de Nuestra Señora del Pilar, en Norogachi. Este encuentro fue una oportunidad para orar y compartir el caminar vocacional de quienes, nacidos en la Tarahumara,
han acogido con generosidad el llamado del Señor.
Como signo concreto de comunión misionera, se
llevaron al monasterio de las Hermanas Adoratrices las fichas de inscripción de 196 enfermos misioneros, quienes serán encomendados en la oración por las vocaciones, por quienes ofrecen su enfermedad por las misiones y por todos los misioneros. Así, la oración silenciosa de quienes sufren se transforma también en una participación real en la misión universal de la Iglesia.
La experiencia vivida en la Tarahumara nos
recuerda que todos podemos ser misioneros:
jóvenes que disciernen su vocación, agentes que
acompañan a los enfermos y personas que, desde
su lecho, ofrecen su oración por quienes anuncian
a Cristo.