Iglesia Evangélica Luterana

Iglesia Evangélica  Luterana Iglesia Evangélica Luterana El Divino Salvador
Proverbios 31:8-9

25/05/2026
El Evangelio de Juan 7:37-39En medio de una fiesta llena de rituales y tradiciones, Jesucristo se levanta y proclama una...
23/05/2026

El Evangelio de
Juan 7:37-39

En medio de una fiesta llena de rituales y tradiciones, Jesucristo se levanta y proclama una verdad eterna:

“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. No habla de una sed física, sino de la profunda necesidad del alma humana.

El corazón del hombre siempre tendrá vacío mientras esté lejos de Cristo.

En el pensamiento luterano entendemos que el Espíritu Santo no viene por mérito humano ni por emociones pasajeras, sino por la gracia de Dios revelada en Cristo.

Jesús es la fuente de agua viva.

Él no ofrece religión vacía, sino vida verdadera, perdón y salvación.

El evangelista Juan explica que esa agua viva es el Espíritu Santo, derramado sobre aquellos que creen.

Donde Cristo es predicado, allí el Espíritu obra fe, consuela al pecador y fortalece al creyente.

El Espíritu no apunta al hombre; siempre apunta a Cristo crucificado y resucitado.

Hoy muchos buscan saciar su sed en el poder, el dinero o las emociones, pero solamente Jesús puede dar el agua que da vida eterna.

El que bebe de Cristo jamás volverá a estar espiritualmente vacío.

Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026

LA HISTORIA DE LA BIBLIA.TEMA:ISAÍAS CAMINÓ DESNUDO… Y DIOS ESTABA PREDICANDO CON SU VIDAEL ESCÁNDALO DE LA OBEDIENCIA Y...
21/05/2026

LA HISTORIA DE LA BIBLIA.

TEMA:ISAÍAS CAMINÓ DESNUDO… Y DIOS ESTABA PREDICANDO CON SU VIDA
EL ESCÁNDALO DE LA OBEDIENCIA Y LA TEOLOGÍA DE LA CRUZ.

Hay partes de la Escritura que incomodan. Textos que rompen nuestra idea romántica de lo que significa servir a Dios. Y uno de los más fuertes está en Isaías 20.

Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026

Muchos leen esta historia como si fuera solamente una metáfora poética o una especie de actuación profética simbólica. Pero la Escritura deja claro que fue una orden real dada por Dios a Su profeta.
Dice el texto:
“Ve y quita el cilicio de tus lomos, y descalza las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo.” — Isaías 20:2
Aquí hay algo que el cristianismo moderno casi no quiere escuchar: Dios muchas veces obra de maneras que humillan el orgullo humano.

EL PROFETA NO ESTABA PERDIENDO SU DIGNIDAD… DIOS ESTABA QUEBRANDO EL ORGULLO DE LAS NACIONES

El hebreo usa la palabra עָרוֹם (‘arom), que puede significar alguien despojado de su manto exterior, expuesto, vulnerable, avergonzado como un cautivo de guerra.
Isaías no estaba haciendo teatro religioso. Isaías SE CONVIRTIÓ EN EL MENSAJE.

Su cuerpo predicaba. Sus pasos predicaban. Su vergüenza pública predicaba.
Mientras todos confiaban en Egipto como potencia política y militar, Dios estaba diciendo:
“Así terminarán las naciones que ponen su seguridad en la fuerza humana y no en Mí.”
Porque el pecado del hombre siempre es el mismo: confiar más en imperios, dinero, poder, política o prestigio… que en Dios.

LA TEOLOGÍA DE LA CRUZ: DIOS OBRA EN LO QUE EL MUNDO DESPRECIA

Aquí entramos en algo profundamente luterano.
Martín Lutero enseñaba que Dios se revela bajo aquello que el mundo considera débil, vergonzoso y absurdo.

A esto Lutero le llamó Theologia Crucis — la Teología de la Cruz.
El mundo busca gloria. Dios se revela en la cruz.
El mundo busca poder. Cristo aparece como siervo.
El mundo busca éxito visible. Dios actúa en la humillación.
Isaías caminando descalzo es una sombra de algo mucho más grande: Cristo mismo, quien fue despojado, humillado y expuesto delante de los hombres.
Porque el verdadero Siervo desnudo y avergonzado no fue Isaías… FUE CRISTO EN EL CALVARIO.

El profeta cargó una señal temporal. Cristo cargó el pecado del mundo.
Isaías anunció juicio. Jesús llevó el juicio sobre Sí mismo.

DIOS A VECES DESTRUYE LO QUE TU CARNE QUIERE CONSERVAR

El problema del pecador es que quiere seguir a Dios sin morir a sí mismo.
Queremos Evangelio sin cruz. Corona sin sufrimiento. Resurrección sin crucifixión.
Pero Jesús dijo:
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” — Lucas 9:23
Eso es ofensivo para nuestra carne.
Porque Dios muchas veces permite procesos que destruyen nuestro orgullo, nuestra autosuficiencia y nuestra falsa seguridad.
A veces Dios permite que pierdas reputación. A veces permite quebrantos. A veces silencio. A veces humillación.
No porque te haya abandonado… Sino porque está matando al viejo Adán que vive dentro de nosotros.
Y eso es completamente bíblico y completamente luterano: la Ley humilla para que el Evangelio vivifique.

ISAÍAS OBEDECIÓ… NO PARA GANARSE EL FAVOR DE DIOS

Aquí hay otra verdad importante.
Isaías no obedeció para ser salvo. No obedeció para ganar méritos. No obedeció para comprar bendiciones.
Obedeció porque ya era siervo de Dios.
La obediencia cristiana nunca es moneda de salvación. Es fruto de la fe.
Como enseña La Confesión de Augsburgo, las buenas obras no salvan, pero la fe verdadera inevitablemente produce fruto.
Primero viene la gracia. Luego viene la obediencia.
Primero Cristo salva. Luego el creyente responde.

LA PREGUNTA NO ES SI ENTIENDES TODO… SINO SI CONFÍAS EN CRISTO

Muchos quieren entender completamente a Dios antes de obedecerle.
Pero la vida cristiana no camina por vista. Camina por fe.
Isaías probablemente no entendía todo el panorama. Pero confió en la Palabra que vino de Dios.
Y ahí está el centro del asunto: No se trata de obedecer impulsos humanos. No se trata de seguir emociones. No se trata de hacer locuras religiosas.
Se trata de permanecer fieles a la Palabra de Dios, aun cuando el mundo no lo comprenda.

CRISTO YA FUE HUMILLADO POR TI

La parte más poderosa de esta historia no es Isaías. Es Jesús.
Porque Cristo también fue despojado. También fue avergonzado públicamente. También fue rechazado por las multitudes.
Pero lo hizo para redimirte.
La vergüenza de Cristo se convirtió en tu salvación. Su humillación se convirtió en tu justicia. Su cruz se convirtió en tu esperanza.
Y ahora el creyente vive no para buscar la gloria del mundo, sino para seguir al Señor crucificado y resucitado.

REFLEXIÓN FINAL

¿Qué cosa está usando Dios hoy para quebrar tu orgullo?
¿Qué seguridad humana estás poniendo por encima de Cristo?
¿Qué te cuesta soltar porque tu carne todavía quiere controlarlo todo?
Recuerda: Dios no desperdicia las humillaciones del creyente.
Muchas veces, el lugar donde más muere tu orgullo… es el lugar donde más crece tu fe.

Porque el Dios de Isaías sigue siendo el mismo: humilla al soberbio, derriba la falsa gloria humana, y levanta al pecador únicamente por gracia.

Sola Gratia. Sola Fide. Solus Christus.

Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026 Derechos Reservados

ESTUDIOS TEOLÓGICOS LUTERANOS Chihuahua, Chih.La Escritura Tema:             10 COSAS QUE MUCHOS CREEN QUE ESTÁN EN LA B...
18/05/2026

ESTUDIOS TEOLÓGICOS LUTERANOS Chihuahua, Chih.

La Escritura Tema: 10 COSAS QUE MUCHOS CREEN QUE ESTÁN EN LA BIBLIA… ¡PERO NO ESTÁN!

Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026

× “El caballo de Saulo de Tarso” La Biblia nunca dice que Pablo cayó de un caballo en Hechos 9. Solo dice que cayó a tierra.

× “La manzana del huerto del Edén” Génesis jamás menciona una manzana. Solo habla del “fruto” del árbol.

× “La ballena de Jonás” El texto hebreo dice “un gran pez” (דָּג גָּדוֹל — dag gadol), no una ballena.

× “María Magdalena era pr******ta” La Biblia nunca la llama pr******ta. Fue una discípula fiel de Cristo, liberada de siete demonios (Lucas 8:2).

× “Los tres reyes magos” Mateo nunca dice que eran 3 ni que eran reyes. Solo menciona “magos del oriente”.

× “Dalila le cortó el cabello a Sansón” Ella no lo hizo directamente. Mandó a un hombre para cortárselo (Jueces 16:19).

× “Adán y Eva comieron una manzana” Otra vez… el fruto nunca es identificado.

× “Jesús nació el 25 de diciembre” La Biblia no da una fecha exacta del nacimiento de Cristo.

× “Pedro estuvo en el pesebre” La Biblia nunca menciona que Pedro estuviera allí. Él conoció a Jesús muchos años después.

× “Dios ayuda a los que se ayudan solos” Esa frase es popular, pero NO aparece en la Biblia. El Evangelio enseña que Dios ayuda al pecador incapaz de salvarse a sí mismo (Romanos 5:6-8).

La tradición puede ser útil, pero la autoridad final sigue siendo la Sagrada Escritura:

“Tu palabra es verdad” Juan 17:17.

Como luteranos, debemos distinguir entre lo que dice la Biblia y lo que la cultura religiosa agregó con el tiempo.

Estudios Por Escrito del Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026 Derechos Reservados de Estudios Teológicos Luteranos

Los Mandamientos Cómo el jefe de familia debe enseñarlos en forma muy sencilla a los de su casa.El Primer MandamientoNo ...
15/05/2026

Los Mandamientos

Cómo el jefe de familia debe enseñarlos en forma muy sencilla a los de su casa.

El Primer Mandamiento

No tengas otros dioses aparte de mi.

¿Qué quiere decir esto? Más que a todas las cosas debemos temer y amar a Dios y confiar en él.

El Segundo Mandamiento

No usarás el nombre de tu Dios en vano.

¿Qué quiere decir esto? Debemos temer y amar a Dios de modo que no usemos su nombre para maldecir, jurar, hechizar, mentir o engañar, sino que lo invoquemos en todas las necesidades, lo adoremos, alabemos y le demos gracias.

El Tercer Mandamiento

Santificarás el día de reposo.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no despreciemos la predicación y su palabra, sino que la consideremos santa, la oigamos y aprendamos con gusto.

El Cuarto Mandamiento

Honrarás a tu padre y a tu madre.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no despreciemos ni irritemos a nuestros padres y superiores, sino que los honremos, les sirvamos, obedezcamos, los amemos y tengamos en alta estima.

El Quinto Mandamiento

No matarás.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no hagamos daño o mal material alguno a nuestro prójimo en su cuerpo, sino que le ayudemos y hagamos prosperar en todas las necesidades de su vida.

El Sexto Mandamiento

No cometerás adulterio.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que llevemos una vida casta y decente en palabras y obras, y que cada uno ame y honre a su cónyuge.

El Séptimo Mandamiento

No hurtarás.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no quitemos el dinero o los bienes de nuestro prójimo, ni nos apoderemos de ellos con mercaderías o negocios falsos, sino que le ayudemos a mejorar y conservar sus bienes y medios de vida.

El Octavo Mandamiento

No hablarás falso testimonio contra tu prójimo.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no mintamos contra nuestro prójimo, ni le traicionemos, ni calumniemos, ni le difamemos, sino que le disculpemos, hablemos bien de él e interpretemos todo en el mejor sentido.

El Noveno Mandamiento

No codiciarás la casa de tu prójimo.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no tratemos de obtener con astucia la herencia o la casa de nuestro prójimo ni nos apoderemos de ellas con apariencia de derecho, sino que le ayudemos y cooperemos con él en la conservación de lo que le pertenece.

El Décimo Mandamiento

No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, criada, ganado ni cosa alguna de su pertenencia.

¿Qué quiere decir esto?

Debemos temer y amar a Dios de modo que no le quitemos al prójimo su mujer, sus criados o sus animales, ni los alejemos, ni hagamos que lo abandonen, sino que los instemos a que permanezcan con él y cumplan con sus obligaciones.

Ex. 20:3, 7, 8, 12–17.]

¿Qué dice Dios de todos estos mandamientos en conjunto?

Dice así: ?

Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos.? (Ex. 20:5–6)

Qué quiere decir esto? Dios amenaza castigar a todos los que traspasan estos mandamientos. Por lo tanto, debemos temer su ira y no actuar en contra de dichos mandamientos.

En cambio, él promete gracia y todo género de bienes a todos los que los cumplen. Así que debemos amarlo y confiar en él y actuar gustosos conforme a sus mandamientos.

Catecismo menor de Martín Lutero.

Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026

Estudios Luteranos de las Escrituras.Tema: Corregir a un Pastor.La EscrituraPastor Alfredo Holguin ©️ 2026Muchos piensan...
15/05/2026

Estudios Luteranos de las Escrituras.

Tema: Corregir a un Pastor.

La Escritura

Pastor Alfredo Holguin ©️ 2026

Muchos piensan que corregir a un pastor es rebelión, pero desde una perspectiva verdaderamente luterana debemos recordar algo fundamental:

toda autoridad en la Iglesia está sometida a la autoridad suprema de la Palabra de Dios. El pastor no es dueño de la Iglesia; es siervo de Cristo y administrador de los misterios de Dios.
La teología luterana jamás ha enseñado la infalibilidad de los hombres. Solo la Escritura es infalible. Por eso, cuando un pastor se aparta de la verdad del evangelio o actúa de manera contraria a ella, la Iglesia tiene el deber cristiano de exhortar con amor, humildad y fidelidad bíblica.
El mismo apóstol Pablo corrigió a Pedro públicamente en Antioquía porque su conducta comprometía la verdad del evangelio. Epístola a los Gálatas 2:11-14 muestra claramente que ni siquiera Pedro estuvo por encima de la corrección fraterna. Pablo no actuó por orgullo ni rebeldía, sino por amor a Cristo y por defensa de la sana doctrina.
También debemos cuidarnos de convertir al pastor en una figura incuestionable. Cuando una congregación deja de examinar todo a la luz de las Escrituras, corre el peligro de depender más de hombres que de Cristo. Los bereanos fueron elogiados porque examinaban cada enseñanza para comprobar si realmente era conforme a la Palabra de Dios. La Iglesia Luterana históricamente ha sostenido el principio de Sola Scriptura: la Biblia está por encima de tradiciones, cargos y opiniones humanas.
Sin embargo, la corrección bíblica nunca debe hacerse con soberbia, amargura o deseos de dividir. Un cristiano maduro no corrige para destruir al pastor, sino para edificar el cuerpo de Cristo. Y un pastor fiel no rechaza automáticamente toda exhortación, sino que permanece humilde delante del Señor, reconociendo que también necesita arrepentimiento y gracia.
Al final, pastor y congregación están al mismo nivel delante de la cruz: pecadores necesitados de la misericordia de Cristo. La única cabeza de la Iglesia es nuestro Señor Jesucristo. Nadie está por encima de Su Palabra, porque donde la Escritura habla, Dios mismo habla.

Que Dios nos conceda una Iglesia con pastores humildes, congregaciones maduras y corazones sometidos únicamente a la verdad del evangelio.

Iglesia Evangélica Luterana "El Divino Salvador"
Chihuahua Chih

24/02/2026

ESTUDIOS TEOLÓGICOS LUTERANOS
Chihuahua, Chih.

SERMON LUTERANO

TEMA: EL SEÑOR Y El MINISTERIO.

Texto base: Juan 21:1-14
Texto clave: Juan 21:6 “Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis.”

Propósito general

Edificación y fortalecimiento pastoral. Que el cuerpo pastoral comprenda la necesidad permanente de depender de la dirección del Señor para mantener eficacia y fruto.

Verdad central

El ministerio pierde eficacia cuando nos desenfocamos y actuamos sin la dirección del Señor, pero se reenfoca y produce fruto cuando escuchamos y obedecemos nuevamente su voz.

Oración de transición

Veamos según este pasaje tres acciones necesarias para dejar que el Señor dirija nuestro ministerio.

I. Reconoce sinceramente cuando falta su dirección

Juan 21:3 – “Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.”

• El primer paso para que el Señor dirija el ministerio es admitir cuando estamos operando por impulso, rutina o presión, y no por dirección clara.

II. Escucha nuevamente su dirección

Juan 21:4-6 – “Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. Y les dijo: Hijos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.”

• El ministerio se reactiva cuando la palabra del Señor vuelve a ser el centro de la acción.

III. Obedece plenamente su dirección

Juan 21:6-11 – “Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.” (v.6) / “Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió.” (v.11)

• Este pasaje confirma un principio: la bendición ministerial no es producto solo del esfuerzo y método humano, sino de la obediencia a la dirección del Señor.

Conclusión

Deja que el Señor dirija tu ministerio.

• No insistas en hacer la obra en la noche oscura de la incertidumbre.
• No trabajes sin escuchar la voz del Señor. No escuches sin obedecer su dirección.

Cuando Él dirige, el ministerio vuelve a tener claridad, propósito y fruto.

Pastor Lic Alfredo Holguín ©️ 2026

ESTUDIOS TEOLÓGICOS LUTERANOS Chihuahua, Chih.TEMA: ZAQUEO NO SE ARREPINTIÓ ANTES…DIOS YA LO ESTABA LLAMANDO(Evangelio s...
24/02/2026

ESTUDIOS TEOLÓGICOS LUTERANOS Chihuahua, Chih.

TEMA: ZAQUEO NO SE ARREPINTIÓ ANTES…
DIOS YA LO ESTABA LLAMANDO

(Evangelio según Lucas 19:1–10)

Pastor Lic Alfredo Holguín ©️ 2026

Muchas veces este texto se predica como una historia moral:

“Un hombre malo que cambia su conducta después de conocer a Jesús.”

Pero desde una lectura luterana, el centro no es el esfuerzo humano, sino la iniciativa divina.

No es Zaqueo buscando a Cristo… es Cristo buscando a Zaqueo.
1. ¿QUIÉN ERA ZAQUEO?

Zaqueo era jefe de publicanos y rico.
Eso significa que vivía del abuso y de la traición a su propio pueblo.

En términos espirituales: estaba perdido.

No parcialmente desviado… perdido.

Y aquí debemos ser claros, como lo fue la Reforma:
El hombre no comienza su regreso a Dios por iniciativa propia.
Como enseña Confesión de Augsburgo
(Artículo II),
el ser humano está caído y no puede por sus propias fuerzas temer ni amar a Dios correctamente.

Por lo tanto, si Zaqueo corre, si sube al árbol, si quiere ver a Jesús… no es porque en él haya nacido una chispa autónoma de bondad.

Es porque la gracia ya lo está inquietando.

2. ¿EL ARREPENTIMIENTO FUE ANTES DE BAJAR?

Aquí está el punto teológico importante:
El arrepentimiento verdadero no comienza con una acción externa.

Comienza cuando la Ley ha herido el corazón.

Zaqueo corre.

Un hombre rico no corre.

Un hombre honorable no se expone.

Eso ya muestra quebranto.

Pero ese quebranto no es mérito.

Es obra de Dios.

Como diría Lutero en De Servo Arbitrio, la voluntad humana no es libre para volverse a Dios; es Dios quien la vuelve hacia Él.

Zaqueo no estaba produciendo su arrepentimiento.

La Palabra encarnada estaba pasando por Jericó.

3. “ZAQUEO, DATE PRISA”

Jesús lo llama por su nombre.

Ahí sucede el milagro.

La salvación no comienza cuando Zaqueo promete devolver dinero.

Comienza cuando Cristo lo llama.

“El Hijo del Hombre vino a buscar y salvar lo que se había perdido.”

No dice: “vino a ayudar a los que ya estaban cambiando”.

La iniciativa es divina.

La conversión es monergística: Dios obra, el hombre recibe.

4. LA CASA Y LA JUSTIFICACIÓN

“Hoy ha venido la salvación a esta casa.”

Observe el orden:
Jesús entra.
Jesús declara salvación.

Luego Zaqueo habla de restitución.
Primero gracia.
Luego fruto.

Eso es teología luterana pura:
No somos justificados porque cambiamos.
Cambiamos porque hemos sido justificados.

La restitución no compra la salvación.
Es evidencia de que la fe ya ha sido creada por la Palabra.

Como enseña la Reforma:
Somos justificados por gracia, por medio de la fe, sin las obras;
pero la fe verdadera nunca viene sola.

5. ¿ENTONCES YA HABÍA ARREPENTIMIENTO?

Sí… pero no como mérito humano.
Había inquietud.
Había vergüenza.

Había búsqueda.
Pero todo eso es fruto de la obra previa de Dios.

La gracia no fue reacción al movimiento de Zaqueo.

El movimiento de Zaqueo fue resultado de la gracia que ya estaba operando.

6. “HIJO DE ABRAHAM”

Jesús no dice:
“Ahora que devolviste el dinero eres hijo de Abraham.”

Lo declara antes de cualquier prueba pública.

Eso es justificación.
Dios declara justo al impío
(Romanos 4).

No porque el impío se haya limpiado primero,
sino porque Cristo lo cubre con Su palabra eficaz.

APLICACIÓN PASTORAL

Hermanos, aquí hay consuelo profundo.

Muchos piensan que primero deben bajar del árbol de su pecado para que Cristo los reciba.

Pero el texto muestra algo glorioso:
Cristo llama al que todavía está arriba.

No espera perfección.

No exige reforma previa.
No negocia condiciones.

Él viene a buscar lo perdido.
Y cuando entra en la casa, no propone un contrato…

declara salvación.
Eso es Evangelio.

No moralismo.
No psicología.
No esfuerzo humano.

Gracia soberana que llama por nombre,
justifica al impío
y luego produce fruto.
Así predicado, el centro no es Zaqueo.
El centro es Cristo.
Y eso, mis queridos pastores, es profundamente luterano.

Estudios Por Escrito del Pastor Alfredo Holguin ©️ Derecho Reservados de Estudios Teológicos Luteranos Chihuahua Chih.

*Título del Sermon:* "El Regreso del Hijo Pródigo: Una Reflexión sobre el Amor y la Misericordia de Dios"*Textos bíblico...
19/03/2025

*Título del Sermon:*
"El Regreso del Hijo Pródigo: Una Reflexión sobre el Amor y la Misericordia de Dios"

*Textos bíblicos:*
Lucas 15:11-32

*Introducción:*

La parábola del hijo pródigo es una de las historias más conocidas y amadas de la Biblia. Es una historia que nos habla del amor y la misericordia de Dios hacia nosotros, y de la importancia de arrepentirnos y regresar a Él. Hoy, vamos a reflexionar sobre esta historia y a explorar algunas de las lecciones que podemos aprender de ella.

*La decisión de alejarse*

El hijo pródigo tomó la decisión de alejarse de su padre y de su hogar. Quería experimentar la vida por sí mismo, sin la supervisión de su padre. Esta decisión lo llevó a un camino de destrucción y sufrimiento. Se gastó todo su dinero, se rodeó de amigos que no eran buenos para él, y finalmente se encontró sin nada.

*El arrepentimiento y el regreso*

Pero el hijo pródigo no se quedó en ese estado de desesperación. Se dio cuenta de su error y se arrepintió. Decidió regresar a su padre y a su hogar, con la esperanza de que lo recibirían de nuevo. Y eso es exactamente lo que sucedió. Su padre lo recibió con amor y misericordia, y lo restauró a su posición como hijo.

*Lecciones para nosotros*

Esta historia nos enseña varias lecciones importantes:

1. *El amor y la misericordia de Dios*: Dios nos ama y nos recibe con misericordia, no importa cuán lejos nos hayamos alejado de Él.
2. *La importancia del arrepentimiento*: Debemos arrepentirnos de nuestros pecados y regresar a Dios para recibir su perdón y restauración.
3. *La restauración y la redención*: Dios nos restaura y nos redime, no importa cuán profundamente hayamos caído.
4. *La importancia de la familia*: La familia es importante para Dios, y debemos valorar y cuidar a nuestros seres queridos.

*Conclusión:*

La parábola del hijo pródigo es una historia poderosa que nos habla del amor y la misericordia de Dios hacia nosotros. Nos enseña la importancia del arrepentimiento, la restauración y la redención, y nos recuerda la importancia de la familia. Que esta historia nos inspire a regresar a Dios y a recibir su amor y misericordia.

*Oración:*

Señor, te pedimos que nos ayudes a arrepentirnos de nuestros pecados y a regresar a ti. Recíbenos con amor y misericordia, y ayúdanos a vivir una vida que te agrade. Amén.

Predicador de la palabra de Dios.
Lic. Alfredo Holguín
Luterano de Chihuahua México.

Dirección

Col. Lealtad 1 Calle Lateral Pacheco Número 4609
Chihuahua Centro
31370

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